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Chitagá bicentenaria

Monografia en Chitagá bicentenaria

Monografia

texto publicado en 1945 por la Contraloría departamental del Norte de Santander. El texto se transcribió de un único ejemplar de mi propiedad, heremnncia de mi señor padre, Don Fausto A. Villamizar R. MONOGRAFIA DEL MUNICIPIO DE CHITAGA

(Pedro María Fuentes, Director Dptal de Estadística, Cúcuta 30 de diciembre de 1945)


ORIGENES.- Como lo demuestran los documentos sobre encomiendas, tierras realengas y doctrinas franciscanas existentes en territorio del municipio de Chitagá, en los días genésicos de la conquista y luego en los del usufructo de la riqueza territorial del Nuevo Mundo en los tiempos de la colonia, en esta porción del territorio nortesantandereano hubo tribus numerosas, así como habitantes blancos antes de la creación de la parroquia, en cantidad suficiente para pedir su independencia eclesiástica y hasta pudo funcionar alguna capilla o iglesia donde los padres franciscanos establecieron sus doctrinas de que hace historia el doctor Arcila Robledo.

La etimología del vocablo chitagá, con que fue bautizada la parroquia del “Valle del Arrayanal”, como antes de 1808 era determinado el sitio donde fue fundada la población, llamado así por la abundancia de estos árboles mirtancia aromática, de excelente madera, cuyo nombre botánico es Mirtus Eugenia, de la cual especie todavía se encuentran muchos ejemplares. La palabra Chitagá es completamente de origen indígena y tiene su posible confusión con los dialectos chibchas, pues su primera sílaba chi, muy común en el antiguo idioma de los chibchas, y que por lo general servía para designar los nombres de los ríos o quebradas, según las investigaciones lingüísticas de don Manuel José Forero, (El idioma de los chibchas), nos lleva a la conclusión de que las tribus de Chitagá hacían parte de la familia chibcha y no de la caribe que en la época precolombina poblaban los territorios del Norte de Santander.

Por la encomienda otorgada a don Baltasar de Baldehermoso, y luego a don Francisco Sánchez, ya la región era conocida con el nombre de Chitagá, nombre del cacique que tenía para 1549 sus dominios en las estribaciones del páramo de santurbán.

La encomienda de Chitagá.- Entre los posibles compañeros de Spira en la expedición a los Llanos, el historiador don Ernesto Restrepo Tirado hace figurar a don Francisco Sánchez. El doctor Luis E. Páez Courvel lo incluye en el 183º lugar entre los fundadores de Pamplona, en virtud de las adjudicaciones que con fecha 7 de octubre de 1550, le hizo la real Audiencia, que a la letra dice:

“Don Carlos por la divina clemencia, emperador semper augusto rey de Alemania, doña Juana su madre y el mismo don Carlos por la misma gracia, reyes de Castilla, etc. por cuanto vos Franco Sánchez sois una de las personas que más haveis servido en estas partes de Indias y en algún premio de gratitud dello, es ntra. Merced y voluntad de vos encomendar, como por la presente vos encomendamos, en los términos y jurisdicción de la ciudad de Pamplona, el señor e cacique de Chitagá, con la mitad de los capitanes e indios e prensipales que le son subjetos, e del cacique e pueblo de indios llamado Yaquery en Condamenta, con todos los capitanes e indios que le son sujetos y con todas sus tierras e términos los cuales fueron de Baltasar de Baldehermoso, vecino de la dicha ciudad de Pamplona, el cual dellos hizo en Nos dexación”. Santafe 7 de octubre de 1550.

Con fecha 19 de enero de 1551, don Ortún de Velasco, capitán y justicia mayor refrendó esta encomienda, como consta en los documentos de le “Encomienda de Pamplona”, de don Luis E. Páez Courvel.

Don Baltasar de Baldehermoso, poseedor primitivo de los indios de Chitagá, con la mitad de sus moradores y de los del pueblo nombrado yaqueri, como queda expresado por la anterior encomienda, don Baltasar hizo dejación de ellos para ser puestos en cabeza de don Francisco Sánchez, por real provisión de la real Audiencia de santafé.

También fue encomendadero de una porción de Chitagá don Francisco Cornejo, como consta en el depósito hecho el 29 de marzo de 1552, así como el capitán don Antonio de Segovia, encomiendas otorgadas por el conquistador don Pedro de Orsúa.

Con fecha 12 de octubre de 1555, la real Audiencia de Santafé, en nombre de don Carlos y doña Juana, expidió a favor de don Miguel Lorenzo el título de una encomienda donde se incluyen los indios de Serevita “corriendo la loma hasta el páramo por parte de arriba y de abajo del río Chitagá y hasta la loma baja que está entre Ocheca y los indios de Samala” A tenor de los anteriores documentos, el nombre de Chitagá proviene del cacique Chitagá.

Tierras realengas.- En “Tierras”, índice del archivo colonial, del ministerio de Gobierno, hallamos que en el año de 1583 fueron atendidas peticiones de merced de tierras concedidas a Nernardino Fernández, escribano de Pamplona y a Diego Díaz de Ibarra, en el valle de Ima en la banda del río Chitagá jurisdicción de Pamplona”.

Doctrina Franciscana de Chitagá.- Durante la colonia, si nos atenemos a la obra del reverendo padre franciscano, doctor Gregorio Arcila Robledo, Chitagá y sus anejos constituían una de las ochenta y tres fundaciones doctrinales diseminadas en todo el territorio del virreinato de Nueva Granada. La obre del doctor Arcila Robledo nos viene a demostrar plenamente que para 1800 hubo de existir en el suelo del hoy municipio de Chitagá, pobladores o al menos la doctrina franciscana a la que se le debió encomendar la reducción de los indios, como lo comprueba la obra del doctor Arcila Robledo. Bien pudo ser una mera reducción de indios que hubiera tomado el nombre de “doctrina de ch y sus enejos”, tal como el mismo autor doctor Arcila Robledo hace la indicación de que muchas de estas doctrinas se les daba “la nominación de la tribu, por la homonimia o la polinomia y sobre todo, por las infinitas traslaciones de los pueblos indígenas”.

FUNDACIÓN DE LA PARROQUIA:

Donación.- Don Carlos Vera figura como el principal fundador de la parroquia de Chitagá, por haber sido el caballero donante del terreno, cuyo documento insertamos en este trabajo monográfico como un homenaje que tributamos al distinguido ciudadano que vinculó su nombre a la historia de ch:

“En el valle de Chitagá, términos y jurisdicción de la ciudad de Pamplona, en doce días del mes de diciembre de mil ochocientos cuatro, ante mi, don Pedro Simón de Olago, escribano público del número ya cabildo de ella, y testigos que se nominarán, pareció presente Carlos vera, residente en este dicho Valle, a quien doy fe que conozco, otorgó y dijo: Que siendo evidente que los vecinos de este dicho valle de Chitagá se hallan muy distantes al pueblo de Cácota de Velasco de donde son feligreses, y hallarse de por medio dos ríos, por cuyo motivo no les es muy fácil a los memorados vecinos concurrir al pasto espiritual ni al párroco venir a administrarles los santos sacramentos; y en consideración al numeroso, copioso y suficiente de habitadores jóvenes que carecen de la explicación del santo evangelio, privados del néctar de nuestra santa madre iglesia y haber en este recitado valle aguas, montes, tierras fecundas y sanas para fundar una parroquia; de su propia voluntad, sin apremio ni fuerza alguna en la forma que mejor proceda en derecho y siendo cierto y sabedor de la que en caso semejante le pertenece, otorga y conoce que hace gracia y donación pura, mera perfecta e irrevocable que el derecho llama intervicios, a los vecinos de este memorado valle y a los más que quisieren agregar, es a saber: doscientas ochenta y cuatro varas de tierra en cuadro de las que tiene suyas propias en este connotado Valle y sitio nombrado el Llano del arrayán, las que hubo por compras que tiene hechas como constan de los dos documentos de propiedad que paran en su poder; cuya tierra hace donación a los mencionados vecinos y demás que quieran agregarse para que con las legales licencias de los señores Príncipes eclesiásticos y seculares construyan la iglesia, cementerio, casa cual, cárcel y den margen a una plaza regular en el plan que le parezca mejor en la dicha tierra que tiene asignada para la erección. Y del más terreno que se halla alrededor del que tiene donado se obliga a venderles por solares y justos precios a dichos vecinos para su mayor aumento. Así mismo se obliga a franquear los montes, aguas y piedra que se necesite para la ramificación de la prenombrada parroquia. Y es declaración que del terreno que tiene nombrado, quitando de éste lo que fuere bastante para la iglesia, casa de cura con un proporcionado solar, plaza, cárcel y su necesario patio, el demás sobrante terreno de que consta lo venda al apoderado por solares y a sus mejores precios y el producto lo invierta en la edificación de la iglesia o su adorno, quedando a su disposición, la distribución para lo que más urgiere a este fin. Y el dicho terreno donado se halla libre de tributo, memoria, hipoteca ni otro señorío ni obligación especial ni general, y desde hoy en adelante para siempre jamás se desiste, quita y aparta del derecho de propiedad, señorío y posesión título y voz y recurso que tiene al dicho terreno nombrado, y lo transfiere, cede y traspasa para que dichos vecinos tomen y hagan y fecunden como se declare la posesión y tenencia de ella. Y les da amplio poder y facultad cumplida en su fecho y causa propia para que judicialmente o por autoridad aprehendan la dicha tenencia y posesión y en el ínterin se constituye por inquilino tenedor y poseedor. Y renunció las leyes de la donaciones inmensas y generales de todos los bienes porque le queda congrua bastante en los demás bienes que posee y el valor del terreno donado no excede de los quinientos sueldos de oro que dispone el derecho, pidió se haga por suplida cualesquiera defectos de cláusulas, requisitos y circunstancias para su firmeza. Y promete el no revocar esta escritura ni ir contra su literal contenido en tiempo alguno. A cuyo cumplimiento obliga su persona bienes habidos y por haber, con sumisión y poderío a las justicias de su majestad para que a ello le compelan y apremien por todo rigor de derecho y vía ejecutiva, como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada y consentida, sobre lo cual renuncia su propio fuero, domicilio, vecindad y todas las demás leyes, fueros y derechos de su favor y la ley si cum benerit de jurisditiones, omnium judicum y última pragmática de las sumisiones con la general del derecho que lo prohíbe. En cuyo testimonio así lo dijo, otorgo y no firma por no saber, lo hizo a su ruego Juan Delgado, su yerno, en presencia de mi, dicho escribano y de los testigos que lo fueron el doctor don Rafael valencia, don Agustín y don Vicente Valencias, vecinos de dicha ciudad y actual presentes de que doy fe. A ruego de mis suegro Carlos Vera. Juan Francisco delgado. Ante mi Pedro Simón de Olago, escribano público del número y Cabildo.

Poder de los vecinos a don José Antonio Jaimes.- Con fecha 12 de diciembre de 1804, los vecinos de Chitagá Juan Francisco delgado, Francisco Lizcano, Alberto Buitrago, Juan José Vera, Miguel Espinel, Juan Bautista Sogamoso, Domingo Peña, Víctor Figueroa Pedro Vera, Francisco vera, Diego Peña, José María Salindez, Juan Manuel Villamizar, Agustín Valencia, Juan Antonio Vera, Jacinto vera, Hermenegildo Rodríguez, José Vicente Valencia, Luis Vera, Pedro Villamizar, Salvador Vera, Crisóstomo Jiménez, Juan Moyano, Pedro Víctor Figueroa, Juan Toribio Villamizar, Ignacio Maldonado, Pedro Carvajal, Diego Carvajal, Silvestre Carvajal, Pedro Leal, Pedro Velandia, Carlos Vera, Juan José Rodríguez, Claudio Peña, Jerónimo Vera, Juan Nepumuceno Caldas, Mateo Valencia y José Rafael Valencia, otorgaron poder especial a don José Antonio Jaimes, de la misma vecindad, acatado y tenido como otro fundador de la parroquia, por ante el escribano público del Número y Cabildo don Pedro Simón de Olago, para que los representara ante el señor Arzobispo de Santafé o ante su provisor y ante cualesquiera otro tribunales, así eclesiásticos como civiles, para que se practiquen todas las diligencias concernientes a la solicitud de fundar la parroquia en el Llano del Arrayán, en el terreno donado por son Carlos vera.

Con fecha 25 de octubre de 1805, el doctor Nicolás Mauricio de Omaña, promotor fiscal, se dirigió al señor promisor vicario general, para informarlo que por su ministerio no haya embarazo para que se libre el despacho que se solicita por los vecinos del Valle de Chitagá, sometida su ejecución a lo eclesiástico que con él se ha referido, y no al vicario de la ciudad de Pamplona por ser este del obispado de Mérida; siendo de prevenirse al comisionado informe circunstancialmente sobre las facultades e intereses de aquellos vecinos, a fin de conocer si son bastantes para cumplir con la construcción de iglesia, casa y cárcel, como el mantener las cofradías y lámpara de S. Smo, según ofrecen”.

Reconocimiento del terreno.- Dice así textualmente el acta levantada:

“En el sitio del arrayán, Valle de Chitagá a veinte y cuatro de febrero de mil ochocientos ocho: El doctor don Juan Manuel Vásquez, juez comisionado en estas diligencias, he pasado personalmente a explorar el terreno donado por Carlos de Vera, para formar la población de la parroquia que pretenden erigir los vecinos del citado valle, y habiendo examinado con atención las circunstancias que deben concurrir en una fundación de esta clase, he hallado un sitio aplanado, igual, con el declive necesario para el curso de las aguas; que le bañan quebradas copiosas de agua cristalina y pura; que su temperamento es benigno y apacible, sus aires puros y sanos. Su extensión capaz de una población grande y hermosa y en sus inmediaciones los materiales necesarios para edificar; su distancia proporcionada a todos los términos que deben demarcarla; sus campos vestidos en partes de bosques y en otras de suficientes pastos para las crías de ganados. Con lo cual se da por concluida esta diligencia, que firmo yo el comisionado y testigos con que actúa por defecto del notario. Doctor Manuel José Vásquez. Testigo, Ángel Fermín Villamizar. Testigo José Gabriel Peña.

Padrón del vecindario.- Comprendido en la demarcación hecha para la nueva parroquia de Chitagá: casados de todos colores, 84; casadas 84; solteros inclusos párvulos, 157; solteras inclusas y párvulas 144; suma total de personas, 469.

El cual encabezonamiento y padrón he formado con exactitud excluyendo solamente un considerable número de hacendados que por temporadas asisten con sus familias en este valle, que con motivo de carecer de pasto espiritual por las enormes distancias que hay de los curatos circunvecinos no se detienen en él todo aquel tiempo que quisieran y les es necesario para la asistencia de sus haciendas. Chitagá, febrero 24 de 1808. Doctor Manuel José María Vásquez.

Informes de los párrocos de Silos, El Cerrito y Cácota.- Con fecha 16 de febrero de 1808, el doctor José María Villamizar, cura del pueblo de Silos, informó: “...que es útil a la fundación de la parroquia en dicho Chitagá, por la mucha distancia que tienen de Cácota de Velasco a donde se hallan agregados los habitantes del citado Chitagá, y porque hay terreno suficiente en donde se pueda formar una buena población...”

El presbítero Joaquín María Amado, cura de la parroquia del Cerrito, con fecha 12 de marzo de 1808, expuso lo siguiente: “...que es digno de alabanza el proyecto meditado por los vecinos que moran en el valle de Chitagá, de crear una parroquia en ese lugar...” que “...es tan conveniente la creación de parroquia en Chitagá que en mi concepto se interesa la religión, el erario de S. M. (que Dios guarde), la utilidad espiritual y temporal de aquellos habitadores y la comodidad de todos los que trafican este camino real tan frecuentado”.

El cura del pueblo de Cácota Doctor José Inocencio Villamizar, con fecha 15 de febrero de 1808 rindió el informe solicitado por don José Antonio Jaimes, y lo hizo en forma tan admirable y en lenguaje tan sencillo y castizo, que no podemos menos que insertar este documento de estilo descriptivo, como lo hacemos en seguida:

“Al Vmd, de 12 corriente contesto: que apenas se habrá entablado solicitud tan importante y justa como la del vecindario de Chitagá, el cual debiera haberla promovido algunos años antes para no padecer la nota de decidioso, que ha sufrido con razón hasta ahora. El valle de Chitagá, situado al sur de Pamplona y distante de esta ciudad una jornada, al pie del páramo de Camagüeta, es sin ponderación el país más sano y habitable de cuantos componen la dilatada jurisdicción de dicha ciudad. La llanura del Arrayán, prevista para establecer la población, es la mayor que tenemos dentro de nuestras serranías. La circundad dos fuentes hermosísimas de agua más pura y saludable que la que se toma en santafé y al pie le baña el río Chitagá, tan cristalino que aun en mayor altura descubre su fondo claramente por su diafanidad. Habiéndoles proporcionado la naturaleza un plan de tales condiciones y siendo urgentísima la necesidad de pasto espiritual que padecen por ser mucha la distancia a este pueblo, al de Silos y a la parroquia del Cerrito, no solo no me ocurre inconveniente que obste para la consecución de parroquia en dicho Valle, sino que sufriré gustosísimo la desmembración que UD quiere hacer de mi feligresía y segregarlo todo, si estima por conveniente, dejando a este curato los resguardos de indios. A mi me duele entrañablemente tener a mi cuidado y dirección un crecido número de ovejas, todas esparcidas y no poderlas regir y alimentar como deseo con la palabra divina y santos sacramentos con aquella frecuencia que se necesita para que no se pierda la semilla. Yo estoy persuadido de que los S.S. curas de Silos y cerrito pensarán del mismo modo porque tienen alguna parte de sus respectivos feligresados confinando con el Valle de Chitagá y con iguales y mayores dificultades de administrar su vecindario. Por tanto es de acceder a la presente solicitud y llevarse a efecto para descargo de nuestras conciencias, alivio de los feligreses que han de componer la parroquia que se pretende y beneficio del público pues la situación será frecuentada de cuantos viajantes pasan para Mérida, Pamplona, Cúcuta, Maracaibo y todo el Reino. Pueblo de Cácota de Velasco, febrero 15 de 1808. Doctor José Inocencio Villamizar”.

Auto de erección de la parroquia: La parroquia fue creada el 9 de junio de 1808 por auto de la curia eclesiástica, como lo comprueba el siguiente documento: “Santafé junio 9 de 1808. Vistos con lo expuesto por el Promotor Fiscal: Por lo respectivo a la jurisdicción ordinaria eclesiástica, se erige en parroquia el sitio de Chitagá, bajo la advocación de san Juan Nepomuceno, con los mismos límites que señala el Comisionado en su informe de 24 de febrero del corriente año. Pásese el expediente con el correspondiente oficio de estilo, al excelentísimo señor Virrey, Vice-patrono Real, para su superior aprobación y por lo tocante a sus facultades. Doctor José Domingo Duquesne. Ante mi Gregorio Muñoz, Notario.

Titulo de erección expedida por el virrey.- Don Antonio Amar y Borbón Virrey, Gobernador y Capitán general del Nuevo reino de Granada con fecha 29 de junio de 1808, “Acordó librar y libró el presente título” Por él en nombre del rey Nuestro Señor el consentimiento que de derecho se requiere para que se erija la parroquia que se solicita en el sitio de Chitagá, según y como está decretada por la jurisdicción ordinaria eclesiástica y en los términos que expresa su providencia de 9 del próximo junio que va inserta. En cuya virtud ordeno y mando a los jueces y justicia reales a quienes competa que siendo requeridos por parte del vecindario de dicho sitio de Chitagá, vean el contenido de este título y en virtud de él propenderán y auxiliarán en cuanto esté de su parte a la erección formal y efectiva población de la parroquia que se expresa, a fin de que sus vecinos vivan con la civilización y buena armonía que corresponde, reconociendo su situación y feligresía por los linderos y límites que se refieren al informe del Comisionado eclesiástico”.

Providencia del Poder Ejecutivo:.- Como los vecinos de la parroquia de Silos solicitaron ante el gobierno nacional la segregación del partido de Tutepa del municipio de Chitagá, anexado a éste por decreto del Libertador Simón Bolívar, los poderes centrales de república resolvieron lo siguiente:

“República de Colombia, -Secretaría de Estado y del despacho del Interior. –Palacio del gobierno en Bogotá a 25 de setiembre de 1823. 13º, al discreto provisor vicario capitular del arzobispado de Bogotá.- Hallándose ya el supremo gobierno con los conocimientos que en mi comunicación de 26 de junio último dije a v. S. Esperaba tener para la resolución de la consulta que contiene su oficio fecha 11 del mismo, en el orden a la agregación que el cura de la parroquia de Silos ha solicitado se haga a su feligresía del partido de Tutepa, separándolo de la de Chitagá a que actualmente pertenece, S. E. El vicepresidente de la república juzga necesario que dicho partido permanezca agregado a ésta última como lo dispuso el exmo señor Libertador presidente en 5 de abril de 1820 y así me manda decirlo a V.S. en contestación devolviéndole como lo hago el expediente de la materia que con su citada nota me pasó V.S. J. Manuel Restrepo. –Con fecha 1º de octubre de 1823, la arquidiócesis de Santafé, al declarar bajo el dominio parroquial de Santo Domingo los sitios de Baja, Betas y Topa y el partido de Loatá hizo excepción del partido de Tutepa que debe pertenecer en lo eclesiástico a Chitagá, de conformidad con disposiciones civiles.

Límites.- Los límites generales del territorio municipal son: por el Norte con los municipios de Cácota, Pamplona, Labateca y Toledo; por el Sur, con los municipios de Guaca, Concepción y El Cerrito (Departamento de Santander); por el Oriente con el municipio de Concepción, (Santander) y por el occidente, con el municipio de Silos.

Los límites del perímetro municipal, reconocidos oficialmente son los siguientes: por el norte, desde la desembocadura de la quebrada “El Salado”, en el río Chitagá, tomando quebrada arriba hacia la izquierda de su nacimiento, encerrando los terrenos de “Loma larga” y “Árbol-Solo”, en dirección al alto de la “Carbonera”, limitando por este lado, con territorio del municipio de Cácota; por el occidente, volteando de para abajo a buscar los arroyos que forman la quebrada de “la Palizada”, se sigue su curso hasta de su desembocadura en el río Cáraba; éste aguas arriba, hasta las bocas del río Angostura; se siguen las aguas de éste hacia arriba hasta donde le rinde sus corrientes el río “Mata de Lata”, limitando en todo este trayecto. Con territorio del municipio de Silos; por el sur, tomando el curso del río “Matadelata” hasta su nacimiento en la cordillera de “Perico”, limitando por este lado con territorio del municipio de Guaca del departamento de Santander; se vuelve hacia la izquierda por todo el filo de “La mesa Colorada” a buscar el nacimiento de la quebrada “Camagüeta”; ésta abajo hasta su desembocadura en río Chitagá, en sus cabeceras; de este río hacia el oriente, por todo el curso de la quebrada “La Conguay”, hasta su nacimiento en los cerros de Chía; de aquí en línea recta a buscar los planos del “Echadero”, de éste se sigue por la quebrada de “La Paja” hasta su desembocadura en el río Valegrá, éste arriba mirando en línea recta hacia el oriente una cordillera, hasta el punto denominado “Cerro del Boquerón”; de este cerro se transmonta la cordillera hacia el oriente, a buscar el nacimiento de la quebrada que cae en el punto denominado “Barandilla”, se sigue su curso hasta su desembocadura en el río “Mojicones” lindando por este lado con territorio del municipio del Cerrito del departamento de Santander; por el oriente, se sigue el curso del río Mojicones hasta su desembocadura en río Cubugón, estas aguas abajo hasta ponerse frente al punto denominado “Alto del Cielo”, hacia el sur, limitando por este lado con territorio del municipio de Concepción del departamento de Santander y con territorio de Casanare, departamento de Boyacá; por el noroeste, desde el “Alto del Cielo”, hacia el sur a buscar el cerro de “El venado” y de este cerro en línea recta a buscar la quebrada Valegrá hasta su desembocadura en el río Valegrá lindando por este lado con territorio del municipio de Toledo y río Valegrá, hasta encontrar la desembocadura de la quebrada “Azul”; por el norte, la quebrada “Azul” aguas arriba hasta su nacimiento en el páramo de “Chauca”, tomando esta cordillera hacia abajo (dirección occidente) hasta llegar al nacimiento de la quebrada “Chérela”, ésta hasta su desembocadura en el río Chitagá, lindando por este lado con territorio del municipio de Labateca; por el occidente, río Chitagá arriba hasta donde recibe la quebrada de “El salado”, que se citó como punto de partida, limitando por este lado con el municipio de Pamplona.

Jurisdicción de la Prefectura apostólica del Sarare, en territorio del municipio de Chitagá: Con motivo de la creación de la Prefectura Apostólica del Sarare, con sede en Labateca, prefectura que ha empezado ya a funcionar y creada directamente por S. Santidad Pío XII, vasta porción del territorio de Chitagá hace parta ahora de esa Prefectura en lo relativo a dominio eclesiástico, por cuanto en lo civil, sigue la porción agregada a la Prefectura Apostólica bajo la dependencia administrativa municipal.

La región chitaguense segregada eclesiásticamente de la diócesis de Pamplona y anexada a la Prefectura apostólica del Sarare, abarca el territorio del corregimiento de Chucarima y comprende la zona encerrada entre los ríos Chitagá y Valegrá, y la quebrada azul, desde donde éste rinde sus aguas al Valegrá, hasta su nacimiento y de ahí transmontando hacia el occidente hasta el alto de Ligua frente al alto del Cielo a encontrar nuevamente con el Chitagá.

EL DECRETO DEL LIBERTADOR Y TERRITORIOS BALDIOS

“No está por demás hacer constar que este municipio posee hacia el oriente territorios baldíos de unas treinta y seis leguas cuadradas de extensión, los que no están comprendidos en la relación de límites anterior. Contrariando las sabias órdenes del Libertador Simón Bolívar algunas de las asambleas del antiguo departamento de Santander le han quitado a este municipio las partes más feraces de su territorio agregándoselas a otros municipios y reduciendo sus límites en encerrar los más yermos y de ahí la causa de su decadencia y de su pobreza. Digo que contrariando las órdenes del Libertador, porque según la tradición, y títulos esta población fue demarcada por él, quien en una orden general que se copia textualmente enseguida, en abril de 1820 fijó con justicia los límites de este municipio atendiendo probablemente a lo improductivo de la región. He aquí la orden:

“República de Colombia. Simón Bolívar, Presidente de la República, General en jefe del ejército libertador, etc., etc., CONSIDERANDO:

Que para la carretera de Bogotá a Cúcuta, es indispensable que en esta parroquia encuentren las tropas, los pasajeros y el comercio, todos los auxilios necesarios de que actualmente carecen por el estado miserable en que se halla reducida, y deseando darle toda protección, he venido en decretar como decreto lo siguiente;

Artículo 1º.- El vecindario de Chitagá queda libre por diez años de toda especie de derechos, tributos, contribuciones, exacciones y donativos así ordinarios como extraordinarios.

Artículo Segundo.- El vecindario de Tutepa queda agregado a esta parroquia, cuyo término es el Alto del Palmar, siguiendo la cordillera de la Cumbre hasta los resguardos de Cácota de Velasco que consta poco más o menos de cien vecinos.

Artículo Tercero.- Este vecindario gozará de las mismas libertades y franquicias que se conceden en el artículo 1º. Y se les invita a que vengan a fundar casas en esta parroquia para aumentarla y fomentarla.

Artículo Cuarto.- Para que la comunicación de este vecindario con la parroquia sea fácil y cómoda, se construirá un puente sobre el río Cáraba en el sitio de Ritapá o en el lugar más conveniente. El gobierno hará entrega al alcalde Juan Manuel Villamizar, $200 pesos para la construcción de dicho puente que deberá estar puesto en todo el corriente año; y el referido alcalde obligará a su vecindario a que concurra a este trabajo como tan interesado.

Dado en el cuartel general de Chitagá, a cinco de abril de mil ochocientos veinte.

Simón Bolívar

Debiera el gobierno, en vista de documentos de tanta importancia y viendo que hoy está este municipio en iguales circunstancias que cuando el inmortal Bolívar le dedicó atenciones que jamás profesó a pueblo alguno, devolver lo que injustamente se le ha arrebatado, para pedir lo cual solamente evoco la memoria de nuestro Libertador, cuya voluntad deberá ser sagrada para los pueblos que le deben su libertad” Informe del alcalde, junio 30 de 1909. Gaceta Departamental de Santander No. 66.

Coordenadas geográficas.- Las de la población de Chitagá determinadas por la oficina de longitudes del ministerio de relaciones Exteriores, son: siete grados, ocho minutos, cuarenta y siete segundos Latitud al norte del meridiano de Bogotá (7º, 08´,47”): y un grado, veinticuatro minutos, cuarenta y un segundos Longitud este con respecto a Bogotá en arco (1º, 06´,0) E.

Como en territorio del municipio se encuentra parte del Alto de Mogorontoque, damos las coordenadas de esta montaña, las más alta que existe en territorio del norte de Santander: siete grados, tres minutos, cincuenta y seis segundos latitud Norte del meridiano de Bogotá (7º, 03´,56”) y un grado seis minutos, cero segundos este Longitud con respecto a Bogotá en arco (1º, 06´, 0”) E.

Alturas y Clima.- La población de Chitagá, se encuentra a dos mil cuatrocientos diez metros (2.410) sobre el nivel del mar, tomada desde el centro de la plaza principal. La altura del páramo de Mogorontoque. Tomada desde la más alta cumbre. Mide tres mil setecientos noventa metros (3.970)

La temperatura media en la población es de diecisiete grados, la máxima de diez y nueve y la mínima quince grados. En el páramo de Mogorontoque la temperatura baja hasta 10º centígrados.

Hidrografía.- El río principal que se encuentra en territorio municipal, es el río Chitagá, que nace en las vertientes del páramo del Almorzadero de los Andes Orientales colombianos, formado por las vertientes de Cubisí, Laches y Portachuelo, hacia el norte de la región de Saltaneja. El río Chitagá constituye la cabeza del río Arauca, al cual afluye arriba de las poblaciones de Arauca y Todos los santos.

“El río corre entre una hermosa rambla, -escribe el Dr. martín Carvajal- compuesta de sedimentos y terrenos de acarreo, antiguo lecho de un lago. La planicie está protegida por altos cerros, muy bien arbolados, de donde brotan los arroyos y quebradas que alimentan y aumentan el caudal del Chitagá, dando antes vida a fértiles terrenos, con agua tan exquisita como ninguna. Quien por allí pase y guste de esta agua, no dejará de admirar su delgadez, dulzura, transparencia y frescura, especialmente las de la quebrada Arpero que surte de este líquido la población, bajada de las lomas del “Arbolito”, y las de la quebrada “La Amapola”, nacida en esta misma vertiente.

Con el río Chitagá comparten la hidrografía de la región los ríos Cáraba, el Valegrá que unido con el Ulagá y el Jordán, forman el río Margua o Sarare, tributario del Arauca en el sitio ya indicado. El cual corre a confundirse con el grandioso Orinoco en territorio venezolano.

Al río Chitagá afluyen las quebradas Arpero, Amapola, Carbón, Conguay, Sorotoma, Oscura, Pozo, hato, Viuda, Siagá, Acora, Hato viejo, Tapurcuá, Tane, Cherquetá, Camagüeta, Salado, Cacao, Burgoa, Arrayán, Agua sucia, Roble, Palizada, Lincha y la Mesa. Al río Valegrá van las de Chucarima, azul, paja y Hoyagrandeª.

El recorrido del Chitagá se encuentra entre el 1º y2º grados de Longitud oriental y entre los 7º y 8º grados de latitud al norte con respecto a Bogotá.

Lagunas.- Una de las ramas hidrográficas de Chitagá, bastante rica y de admirables panoramas, son las lagunas existentes dentro del territorio municipal. Entre las de importancia por sus abundantes aguas, extensión y belleza de los lugares donde se encuentran y que proporcionan a los habitantes del municipio sitios bastante apropiados para la distracción, podemos destacar la de “Camagüela”, visitada por los turistas y quizás una de las más bellas del territorio nortesantandereano. También es notable la laguna de “Salado Colorado”.

Minerales.- En territorio chitaguense se encuentran minerales de carbón, los cuales no han sido explotados en mayor escala. En la región de Corrales, existe una rica mina de talco que se empezó a explotar hace muy poco por una compañía americana. También según la categoría de los terrenos, en algunas regiones especialmente calcáreas, se explota ahora con mucha intensidad la industria calera.

A base de los conceptos emitidos por varios geólogos que con el propósito de explotar el terreno han visitado a Chitagá, se puede afirmar sobre documentos científicos, la existencia en el subsuelo municipal de ricos veneros de hierro, galena, cobre, cristal, cuarzo, plomo y mica.

También se conocen fuentes termales y sulfurosas, aprovechables para muchas enfermedades, lo mismo que vertederos salados de apreciable saturación.

Orografía.- El municipio de Chitagá se encuentra sobre las gigantescas arrugas andinas. El páramos del Almorzadero, así como el paramos de Mogorontoque, porciones de sus más elevados picos se hallan en el suelo de Chitagá. Entre los más sobresalientes cerros se destacan los siguientes, cuyas alturas poco más o menos oscilan entre 3.200 a 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar: “Alto del Cielo”, “Morro negro” y “Coromoro”.

ZOOLOGÍA

Animales domésticos.- Los principales ejemplares de animales domésticos, los auxiliares del hombre en las faenas y necesidades de la vida que le prestan alguna utilidad, y que se crían en territorio municipal en mayor escala, podemos hacer las siguientes clasificaciones:

Ganado Vacuno, existen más de 4.000 cabezas, que se levantan en los criaderos de los páramos de Chucarima y el Provenir.

Ganado Caballar y Mular. Un censo recientemente levantado por la alcaldía eleva a 7.1000 las cabezas en los distintos sectores municipales, animales que el campesino emplea para sus trabajos como cabalgaduras, bestias de carga y de tiro.

Ganado Porcino, tiene un gran desarrollo y pasan de cinco mil los cerdos actuales en territorio chitaguense.

Ganado Ovino y Caprino. Con la reciente fundación del puesto de monta ovino, en el que tomó gran interés el ex gobernador del Norte de Santander, Dr. Manuel José Vargas, la cría de ovejas se ha intensificado y la industria lanar ha progresado en gran escala, pues en la época presente, la población tiene ya varios telares, como los que funcionan en la escuela vocacional, la cual cuenta con un técnico y en donde, además de los alumnos, reciben instrucción al respecto las personas que lo deseen. En suelo chitaguense pueden contarse más de diez mil cabezas ovinas y dos mil cabras.

Animales salvajes.- Los bosques y las regiones poco habitadas poseen gran cantidad de animales propios del clima y la región, pertenecientes a familias clasificadas. Se destacan, principalmente, como animales de belleza y de caza, el venado blanco, hermosos ejemplares, delicias de los cazadores, como los califica el Dr. Carvajal; los ciervos grises y los lochos; el oso y los tigrillos. Hay infinidad de ardillas, osos hormigueros y muchos otros que se destinan como pieza de caza y hasta para domesticarlos.

Reptiles.- De la variedad de reptiles que existen en Chitagá, sobresales las culebras siete colores, la lobo-pollero, culebra sabanera muy común en las regiones cálidas, la mapanar, y en los terrenos que se empiezan a colonizar, la boa cazadora.

Aves.- Entre las aves domésticas, se encuentran la familia de las gallináceas, pavos, gallinetas, patos, gansos y pavas.

Entre las aves salvajes, los buitres, los gavilanes, el águila pequeña y los búhos, pertenecientes a la especie de las paraces. Como aves de canto y de plumajes hermosos, en los bosques municipales, abundan los siotes, las mirlas y los toches, los ciéntaros y los miracielos; los copetones y los azulejos.

BOTÁNICA

La Flora chitaguense le merece al Dr. Martín carvajal el más entusiasta comentario, por cuanto es variada y en su territorio se encuentra, como ya se dijo, la gama de las orquídeas más raras como la stanhopeas, anguloas, catleyas, odotoglosum, etc., que constituyen una gran riqueza inexplotada. Ya desde 1850, algunos extranjeros llegaban allí para adquirir ejemplares de estas bellísimas y apetecidas flores. En los jardines de Chitagá lucen las tigridias, rosas y caléndulas de vivos matices y exquisitos perfumes.

Bosques maderables.- Los bosques de Chitagá son ricos en árboles maderables que se emplean para la ebanistería, como el pino, el cedro, el nogal, el amarillo, el chingalé, el roble y el carbón.

Plantas medicinales.- Entre la variedad de plantas medicinales destinadas a diferentes usos, se cultivan y se hallan en estado silvestre, las siguientes: romero de castilla, cordoncillo, saúco, eucliptus, llantén, belladona, árnica, achicoria, quina, toronjil, mejorana, perejil, borraja, malvavisco, tilo, etc.

Plantas alimenticias.- Las plantas alimenticias que se cultivan y cosechan en el distrito chitaguense, podemos enunciarlas así: trigo, maíz y papa, es decir: los tres renglones de la agricultura de mayor intensidad en el municipio, cuya producción anula, sin pecar de exagerados, alcanza a 10.000 cargas de trigo, 8.000 de maíz y 50.000 de papa. Chitagá ocupa el primer lugar entre los municipios cultivadores de papa en el Norte de Santander.

Los tres anteriores artículos agrícolas constituyen la rama comercial de exportación de Chitagá, pues la del café apenas si exportó en el pasado año 200 sacos.

También se cultiva en menor escala arracacha, yuca, plátano, café, caña de azúcar, arveja, habas, fríjoles, cebada, cebollas y hortalizas de toda clase. Del mismo modo se ha iniciado con resultados buenos los cultivos de los siguientes árboles frutales: manzanos, duraznos, fresas, ciruelos, cerezas y moras.

Estos últimos artículos son vendidos a los mejores precios en los mercados del municipio y los sobrantes del consumo interno municipal, llevados a los centros de Pamplona, Cúcuta y Bucaramanga, en donde por su calidad son preferidos con margen de precio a sus demás similares.

Acción de armas de Bálaga.- En las memorias del general Rafael Urdaneta que publicaron los señores Amenodoro y Neptalí Urdaneta, hallamos que “Urdaneta se mantuvo sirviendo en las fronteras de Nueva Granada hasta fines del año 1815, cuando internado el brigadier calzada por Chita, con 1600 infantes, se le hizo retirar de la frontera a obrar contra él y a consecuencia de la perdida acción de / fue llamado a la capital a dar cuenta de su conducta y absuelto en los primeros meses de 1816”.

En la “Historia eclesiástica”, de José Manuel Groot, se narra el hecho así: “Calzada seguía hacia Pamplona y en el tránsito le salió al encuentro el general Urdaneta que con 1.000 hombres venía de Cúcuta por órdenes del gobernador de Pamplona.... Urdaneta se encontró con Calzada en el río Chitagá, cuyo paso quiso impedirle. Allí se trabó el combate pero como el río estaba vadeable, no pudo impedirlo, y Urdaneta fue derrotado en términos que solo pudo escapar con 200 hombres, con los que llegó a Cácota de Velasco.... Al general Urdaneta se le llamó a juicio por la pérdida de la acción de Chitagá, porque entonces en la patria Baba, no se confiaba el mando del ejército a quien hubiera sido derrotado hasta no justificar su conducta ante el consejo de guerra”.

Restrepo apenas dice: que “luego que el gobierno general tuvo noticia de que esta división (la de calzada que ocupó Pamplona) había derrotado a Urdaneta en Chitagá, dictó una providencia que produjo en lo venidero grandes resultados”.

Don Luis Febres Cordero en su articulo “Los derrotados de Mucuchíes”, (del antiguo Cúcuta), al referirse a la carta del general Tomás Montilla al general Urdaneta, en julio de 1815, donde aquél dice que está próximo “a caer en manos de Calzada y que Dios lo ayude y libre de tal suerte, porque morir a lanza fría es mala cosa”, dice: “La fortuna le volvió la espalda, en efecto y el 25 de noviembre del mismo año, a orillas del /, el general Urdaneta recordaría aquella predicción siniestra, motivo de hilaridad enantes, y ahora de desencanto y escozor, en frente de una tristísima derrota”.

El Dr. Martín carvajal, autor de “Chitagá”, un estudio geográfico e histórico de gran valor en la vida de esta población, así como de consulta al referirse a la acción de armas de Bálaga, dice lo siguiente: “pasado el río por un hermoso puente, que fue por muchos años casi único bien productivo del municipio, asciende el camino por una loma donde queda el famoso sitio de Bálaga, lugar donde se libró un combate el 25 de noviembre de 1815, entre el general Rafael Urdaneta y el brigadier Sebastián de la Calzada, canario, quien venía de Chita, en cuyas inmediaciones había librado otro combate en cierto punto llamado Balagula, distinto del Bálaga, de que tratamos aquí.

Empezó la acción a las cinco de la mañana y terminó a las cuatro y media de la tarde, con la huída hacia Cácota de Velasco de las tropas de Urdaneta.

Calzada vadeó el río por el punto de Carrillo y doña Andrea y atacó las tropas patriotas. Murieron varios oficiales, un tambor mayor y muchos individuos de tropa.

Este desgraciado combate, del cual tuvo Urdaneta que dar cuenta estricta ante el Congreso de la nación (consejo de guerra) y el fatal de Cachirí, tuvieron desastrosas consecuencias para los patriotas pues quedó abierto el campo de invasión a las tropas de Morillo, quien desde Ocaña avanzó sin obstáculo alguno hacia el interior del país y desarrolló la triste época del terror”.

HEROES CHITAGUENSES.- Don Luis Eduardo Pacheco en su obra “Héroes nortesantandereanos”, admirable trabajo de este historiador tachirense, hallamos la siguientes biografía sintética:

Juan Antonio Villamizar, de Chitagá, preso en Pamplona en 1816 por acusársele de actividades revolucionarias. Quedó libre mediante el pago de una fuerte multa que le impuso el gobernador de la plaza francisco delgado Moreno.

Don Miguel Roberto sarmiento Peralta, autor de una obra de “Héroes santandereanos”, hace un acopio de héroes de nuestro departamento, donde aparece a la vez el capitán Julio Tarazona, natural de /, quien murió en Bogotá el 25 de noviembre de 1815.

La fecha de la muerte de este héroe chitaguense se presta a la siguiente deducción: en la misma fecha y año tuvo lugar en Bálaga, jurisdicción de Chitagá, la acción de armas ante el general Urdaneta y el realista brigadier Sebastián de la Calzada. No moriría el capitán Tarazona en la batalla de Bálaga?. Sería mera casualidad que el día de su muerte hubieran sufrido las tropas patriotas el revés de Bálaga?

BOLIVAR EN CHITAGA

De la obra ya mencionada “Chitagá”, del Dr. Martín Carvajal, se copia textualmente aquellos documentos relativos a la estada en varias ocasiones del Libertador Simón Bolívar en la población que él soñó convertir en una gran ciudad, según lo expresa un libro inglés sobre el Libertador.

Lo que se transcribe del Dr. Carvajal, nos da idea del cariñoso afecto, que el Genio de la libertad de América tuvo para esta aldea perdida entre las grandes arrugas andinas de la espina dorsal del Nuevo Mundo:

“En abril 4 de 1820 venía el Libertador hacia el norte, y sufrió desde la cima del Almorzadero una tempestad de las que allí se desatan, y que solo los que la hemos sufrido podemos dar cuenta de la horrible ventisca, del huracán rabioso, de la granizada espantable que eso supone. Su comitiva se dispersó y estuvo a punto de tener que pasar la noche en la desolación de Romeritos o “El Presidente”. Llegó maltrecho al poblado, donde se le acogió como siempre se acogía allí a los peregrinos y más al Padre de la Patria. Mi abuelo paterno, don Juan Evangelista Carvajal, y mi tía abuela, doña Dominga Carvajal de Esteban, estuvieron presentes este suceso y de sus labios helados ha muchos años por la muerte, recogí esta auténtica tradición de que hoy doy completa fé.

Se alojó el Libertador en la casa del cura P. José Nieto, casa de propiedad del padre José María de la Parra, cura fundador de la parroquia y es la misma que hoy está situada inmediatamente hacia occidente de la escuela de varones, calles por medio frente al costado norte de la iglesia parroquial, y que más tarde fue propiedad de mis abuelos nombrados.

Allí encontró el Libertador abrigo, acogía cariñosa, cuidado para su dispersa comitiva y para sus queridas bestias, pues hay que recordar que el Libertador fue un amante de sus caballerías. Fue con su ayuda como anduvo de Lima a Caracas, y de Cartagena a Bolivia, hasta llenar el cupo de 80 mil kilómetros recorridos y por eso en su autopsia anotó el médico Reverend unos callos en la región isquiática.

A este respecto recordamos, de paso, sus famosos caballos el Palomo Blanco, el Muchacho, del día glorioso de Boyacá, el cual estaba al cuidado de Pedro Pascasio Martínez, el último soldado del Libertador; el Pastor y el Fraile, de los caballos del Perú; los de Venezuela como el Mosqueado, regalo del general Cedeño; el Morcillo que llevó de regalo al marqués del Toro; el Pájaro, de Canterac, y tantos otros. Y qué decir de la elección y cuidado de las mulas, pacientes y fuertes animales, preciosos vehículos para estos riscos andinos? Acababa de experimentar su milagroso poder en el paso del Almorzadero, en día de tormenta, por lodazales inverosímiles y por camino fragoso y prolongado, hasta llegar con felicidad y vida al poblado.

Al día siguiente demorose en el caserío más que de ordinario. El Libertador montaba de ordinario a las cuatro de la mañana, para viajar; pero ese día hubo de esperar a O´Leary y otros oficiales, extraviados en el páramo y con ese motivo recorrió el pueblo, vio la amenidad del sitio, y comprendió la importancia de la posición y el socorro para los pobres viandantes que tenían por fuerza que pernoctar en ese punto, ya vinieran o fueran hacia Bogotá y sobre todo pensó en las tropas y caballerías del ejército que habrían de pasar por allí, y entonces se propuso proteger el desarrollo de la aldea con auxilio oficial. A este interés contribuyó en gran parte la acogida atenta y cordial que le dieron, proporcionáronle alojamiento, vieron de sus bestias dándoles copioso pienso, y Cosme Conde, humilde habitante del lugar, le proporcionó unas magníficas riendas de cuero crudo, pues las del servicio de la mula que traía se habían destrozado. Cosme Conde, quien vivió mucho tiempo recordaba este detalle con placer.

Al recorrer el poblado se complació en la vista de los bellísimos alrededores y concibió el plan de una población grande y cómoda, y al efecto dio algunos consejos al alcalde, señor Juan Manuel Villamizar y estando en el sitio llamado hoy la Quinta, frente a una hondonada por donde corre un riachuelo, habló con David Solano, y le indicaba la conveniencia de que el puente que unía su casa con la calle real, vía pública del camino nacional, entonces de mala muerte, fuera levantado de material resistente y al nivel de la casa donde alternaba con David , quien referiría esto más tarde. De ahí la tradición de que el mismo Libertador había hecho el trazado del pueblo. No lo hizo, sino que dio las indicaciones inteligentes del genio para el avance de una población incipiente.

El herrero del pueblo, de apellido Benítez, atendió sus mulas también, y todo eso predispuso al gran hombre a favor de Chitagá, como se verá por las notas publicadas enseguida. Las mulas constituían para él una constante y muy explicable preocupación, por sus viajes. Hay que recordar al par que la carta escrita ese día en Chitagá, para Santander, en la cual él hablaba de los músicos, otra para el mismo, en que recomendaba a Chitagá y le hablaba de la remisión de las mulas que del Tolima debían de mandar. De San Cristóbal, meses después, escribía de nuevo al mismo vicepresidente hablándole de las mulas que debían remitir para su rápido viaje. En ese mismo año de 1820, estando en Ocaña, vuelve a escribirle al mismo general Santander, y le trata el tema favorito: el cuidado de sus caballerías y el especial de sus mulas. “He sabido por Trillos que la mula baya mía, que dejé a Ud. En Bogotá, la tiene un tal Olaya, en la Mesa de Juan Díaz. Si así es, hágamela UD recoger y cuidar infinito. La mula de Manrique no sirve ni para cargarle pasto a mi baya; así no hay cambio absolutamente de dicha mula. Por lo mismo yo no he mandado que se la entreguen”.

No omitimos copiar una carta muy típica sobre el mismo asunto de sus bestias, la que le escribe el coronel fray Ignacio Mariño, dominicano que murió en Nemocón de cura, y que en el testamento dice en una de sus cláusulas: ...” dejo dieciocho mulas a mi hermana Dolores, y la mula baya que me regaló el Libertador...” La dicha carta es de fecha 12 de febrero de 1821, escrita desde Santa Rosa de Viterbo, y dice así: “Mi querido capellán y amigo: desde Tunja escribí a UD devolviéndole el caballo bayo, y diciéndole que entregase al gobernador Ortega el Negro que me regaló Lasprilla. Después he sabido que no lo ha entregado usted, porque todavía no lo había recogido del oficial de milicias Berrío que lo tiene en su poder. De nuevo le encargo que recoja de Berrío mi caballo y lo entregue al gobernador Ortega en el momento que él lo reclame. Sea UD o se Berrío quien tenga el caballo de Lasprilla, el comandante Ortega tiene orden de recogerlo y deberá entregárselo. Soy siempre su afmo. Que lo ama de corazón, Bolívar”.

Luego de dar una vuelta por el pueblo, durante la cual hizo las observaciones detalladas, las cuales, como ya dije, recogía de testimonios abonados de doña Dominga y don Juan Evangelista, entonces de 18 y 14 años respectivamente, volvió a la casa de su alojamiento, y dictó el decreto que favorecía el desarrollo del pueblo, más la carta que aquí se publica, con otras que despachó para Bogotá con un chasqui o posta”.

(El decreto aludido en el párrafo anterior se reproduce a continuación de los límites municipales de /, por hacer ese decreto parte de los derechos históricos y hasta sagrados de Chitagá.)

“Por el contexto se ve la redacción apresurada del Libertador, apenas recogidos los datos topográficos que sin duda dieron los vecinos que con él alternaron, como el alcalde Villamizar, David solano y el padre Nieto.

Luego dictó otras cartas, una de las cuales publicamos aquí por curiosidad. Fue remitida inmediatamente a Bogotá. Dice así la carta:
“República de Colombia. Simón Bolívar, presidente de la república, general en jefe del ejército Libertador, etc. Excmo. Señor: Sin embargo de mis órdenes para que los músicos de la guardia que se hallan en esa capital vinieran a incorporarse a su cuerpo, no lo han verificado porque se ocultaron al acto de marchar el oficial encargado de su conducción; y ahora se que por lo menos se han quedado el subteniente Barrera, el clarinete Cobos y un flautín, todos de los que vinieron a Venezuela. Dé V.E. orden para que se conduzcan amarrados hasta San Cristóbal, y con una escolta sin que obste que Barrera sea oficial, pues por ser indigno de ese carácter, lo he suspendido. Dios guarde a V.E. muchos años. Cuartel General de Chitagá, 5 de abril de 1820. Simón Bolívar”. (Archivo Nacional. Secretaría de Guerra. Vol. 325. Pág. 310).

Se ve por la carta que el Libertador había mandar, y que no discutía con nadie sus ideas. No tuvo en cuenta el mérito de que los músicos eran de los que “vinieron de Venezuela”, es decir, de los que habían hecho la campàña de los Llanos y Boyacá. También se ve que nada olvidaba: atendía los sucesos lejanos, vigilaba a Morillo, daba consejos acertados para la mejora de una aldea, pensaba en la música por las bandas de su ejército, cuidaba de las caballerías y hacía arreglar sus aperos de montar. En esa mente oceánica todo cabía holgadamente.

A cosa de las diez de la mañana, llegados los rezagados de su comitiva, luego de almorzar, montó a caballo y siguió para Pamplona, pasando por el Puente Real., del vecindario de Chitagá, sobre el mismo río y subió la empinada cuesta de Bálaga, sitio de desastroso combate.

Al llegar a Pamplona no olvidó ese hombre que nada olvidaba, el asunto de la mejora de Chitagá, y lo sabemos por la siguiente carta: “República de Colombia. Simón Bolívar, Presidente de la República, general en Jefe del ejército Libertador, etc. Excmo señor: he recibido dos oficios de V.E. del treinta pasado, y quedo impuesto de sus contenidos y de lo que con fecha 27 del mismo dice V.E. al gobernador de Honda, sobre el estado de Mompox, Warleta y Cartagena. Devuelvo a V.E. el mismo oficio del gobernador de Honda sobre el español Joaquín Caminos para que se obre en justicia.

“Incluyo a V.E. el decreto que he expedido a favor de la parroquia de Chitagá. Este pueblo, situado al pie del páramo del Almorzadero, es esenciadísimo para proteger y auxiliar las tropas en sus marchas, para el comercio y para los transeúntes, pero estando casi reducido a la nulidad, necesita de una gran protección del Gobierno para su fomento.

Reconociendo muy eficazmante a V.E. que haga remitir con la mayor presteza el completo de las mulas pedidas a las Provincias de Cundinamarca, Mariquita y Neiva y que se encargue de su conducción a sujetos cuidadosos para que no las inutilicen en la marcha.

“He recibido comunicaciones del ejército de occidente hasta el cuatro del pasado. Para aquella fecha no había novedad en el Apure y según todas las noticias, Morillo subsistía en el Pao.

“Yo pienso entrar en operaciones muy pronto, y de San Cristóbal, para donde marcho mañana, impondré a V.E. de mis proyectos y determinaciones. Dios guarde a V.E. muchos años. Cuartel general de Pamplona, 7 de abril de 1820. Bolívar. Excmo. Señor Vicepresidente del departamento de Cundinamarca, Francisco de P. Santander” (Archivo nacional Vol. 325. pag. 312).

EL ayudante del Libertador, Daniel Florencia O´Leary, que lo acompañaba al pasar por Chitagá en ese abril de 1820, volvió a pasar por ahí en una delicada misión que le confió éste cerca del general Páez, con motivo de su rebelión de Valencia. Salió O´Leary de Lima para Bogotá el 2 de junio de 1826, y de ahí para Caracas por el camino del norte. Dice en la parte pertinente a lo que tratamos: “El 23 de julio seguí hasta la Concepción. Pasé enseguida por el Cerrito, donde cambié de montura. Desde Capitanejo, límite de la provincia de Pamplona, el país tiene el aspecto variado. Por todas partes se ven sembrados de caña, maíz, yuca, etc. hasta llegar aquí, donde todo cambia. El temperamento del llano Enciso y de la Concepción es agradable, pero en el Cerrito hace un frío excesivo. El camino hasta el páramo, que está a dos leguas de este pueblo, asciende considerablemente y es muy pedregoso. A las once entré en el páramo del Almorzadero, el día estaba bueno, pero en los anteriores no se había podido pasar por esos pantanosos parajes. Llegué a las cinco de la tarde a Chitagá. Este pueblo fue eximido de contribuciones de toda clase durante diez años por el Libertador el año de 1820; su objeto era de que se formase aquí una gran ciudad, pues el país es bellísimo y hermoso, y el suelo fértil, pero a pesar de todo muy poco progreso ha hecho en estos años. Cerca del lugar corre un río que se supone ser la cabecera del río Apure (del Arauca). El 24 temprano me puse en camino para el pequeño pueblo de Cácota”. (O´Leary. Memorias. Apéndice III. Pág. 42).

Al seguir de Chitagá hacia el norte por el antiguo camino, en busca de Cácota de Velasco, se encuentra efectivamente el río Chitagá, cabecera no del Apure, pero si del Arauca, con el cual se une después del despeñadero de Margua. En la gran Llanura, arriba de Todos los Santos y del pueblo de Arauca.


También hallamos en un libro inglés, titulado “Cartas escritas de Colombia, una fechada en Soatá el 11 de abril de 1823. Dice, hablando de Chitagá, un turista u oficial ingles: “Sabemos que Bolívar intentó convertir esta aldea en una gran ciudad, en un lugar de importancia, pero la falta de recursos de la misma parece haberse opuesto a tan buen proyecto” (Letters griten from Colombia. London 1824).

ESTUVO EL LIBERTADOR EN CHITAGA

Hacia el sur: noviembre 14 1814
Hacia el sur: noviembre 10 1819
Hacia el norte: abril 5 1820
Hacia el norte: febrero 16 1821
Hacia el sur: octubre 12 1821
Hacia el norte: diciembre 7 1826

CHITAGA EN 1852.- Mejor dibujante descriptivo de nuestros pueblos que don Manuel Ancízar, no hemos tenido los del norte de Colombia a través de una centuria, cuando a horcajadas sobre los lomos de cabalgaduras un poco ariscas aquí, remolonas allá, cruzó en los años de 1851 a 1852, el territorio del norte de la república, en compañía del coronel Codazzi. Al señor Ancízar se debe el conocimiento pretérito de estos pueblos en su obra “Peregrinación de Alpha”. Referente a Chitagá, nos relieva así los detalles por él apañados:

“Dejamos aquel triste pueblo (Cácota) y seguimos cuatro leguas adelante, hasta Chitagá, por agradable camino abierto en las faldas de los cerros, próximo al torrentoso río que brama estrellándose contra las peñas de su angosto cauce, antiguamente más elevado, como lo demuestran las capas de guijarros tendidas en lo alto de las barrancas ribereñas. En las depresiones del suelo aparecen trozos de lumaquela y bancos de caliza coquífera, debajo de las cuales asoman exquisitos carburados anunciando las minas del precioso combustible, tan abundante como desdeñado en todo el norte de la república. A la mitad del camino, desde una bajada para tomar el sólido puente que atraviesa el río, se manifiesta la hermosa rambla de Chitagá extendida de norte a sur por espacio de dos leguas, dentro de un cuadrilongo de páramos y dividida en dos zonas por el río que la hiende a lo largo. Esta rambla se compone de sedimentos y acarreos voluminosos que indican, o la mansión de aguas represadas dentro del gran recipiente murado de serranías en todo su contorno, antes de cortar el río la barrera oriental frente a Cácota, o el vacilante curos del Chitagá, mientras dicha barrera permaneció formando un salto de doscientos metros sobre la explanada que precede inmediatamente al valle de La Bateca.

Conforme es alegre y bella esta sección del país rodeada de cerros majestuosos que protegen el llano y le envían multitud de arroyos saltando entre peñas y susurrante arboleda, es mal trazado y mezquino el pueblo de Chitagá, puesto en el remate meridional del valle a 2339 metros sobre el nivel del mar...

Por la fertilidad de la tierra y la singular bondad del clima (17 a 19º C.) pudiera ser Chitagá un distrito agricultor rico y próspero; mas su población no pasa de 1220 habitantes, que apenas cultivan algunos recodos del extenso territorio, capaz de contener muchos pueblos.

Chitagá en 1900.- En el libro “Campañas en Santander” del coronel Leonidas Flores Álvarez, hallamos la carta que el general Manuel Casabianca dirigió con fecha 20 de febrero de 1900, desde Concepción, Santander, al ministro de la guerra, general José Santos, de cuya lectura se desprende que la región de Chitagá era completamente hostil al gobierno, cuando en el capítulo 6, dice el general Casabianca al ministro de guerra: “Por motivo de haber aparecido en el Páramo del Alamorzadero y Páramo de Chitagá , una guerrilla que asaltó un convoy y logró quitarles unas cargas de sal, me vi precisado a destacar ya la división del ejército al mando del general Arango, a efecto de que limpiara el camino, hiciera avanzar las fuerzas que estaban en García Rovira”...

Del conocimiento del anterior párrafo, sacamos la conclusión de que las tropas del general Arango, no solo se dedicaron a perseguir la cuadrilla revolucionaria, sino que permitieron ciertos actos como se desprende de lo escrito por el general Julio César García herreros en marzo de 1918, cuando ejercía las funciones de director de Estadística departamental, al escribir que “La población de Chitagá, cabecera de este municipio fue destruida casi en su totalidad a consecuencia de la última guerra en el año de 1900 y los archivos de las oficinas fueron reducidos a cenizas por cuyo motivo no existen datos históricos de los múltiples que en ellos se guardaban. A pesar de la mala situación y pobreza en que quedaron los moradores de esta localidad, con su constancia y amor al trabajo han reconstruido la población en su mayor parte y gracias al fruto de sus economías y ahorros; hoy le entran al erario público, fondos aunque no del todo suficientes para satisfacer las necesidades que atraviesa el municipio, tales como la de una regular remuneración a sus empleados públicos y la composición de sus vías de comunicación que muy lentamente han progresado en su mejora (excepto la nacional que s de cargo del departamento y a la cual ni en el año pasado ni en el presente se le han hecho mejoras por cuenta del tesoro departamental, sino únicamente los reparos que se han hecho con fondos de este municipio a costa de muchos sacrificios, descuidando los puentes que le corresponden a este distrito, con gravísimos perjuicios para sus intereses”.

Población.- Los varios empadronamientos conocidos del municipio, arrojan los siguientes datos sobre movimiento de población:

AÑOS HABITANTES

1851 1.220
1870 1.634
1905 2.551
1912 3.046
1918 3.9 21
1928 4770
1938 6.225
1944 6.990
1 944 7.097



El censo de Chitagá en lo que hace relación con la población del departamento, es de 1.80 viniendo a ocupar el vigésimo segundo lugar en importancia de población en el Norte de Santander. La población se compone de 1.369 almas que viven en la parte urbana y 5.728 que moran en los predios rurales.

Demografía.- Los datos demográficos habidos en el municipio de Chitagá durante el lustro que comprende desde 1940 hasta el año 1944, son los siguientes:

AÑOS MATRIM. NACIM. DEFUNC. AUMENTO POBLAC.

1940 12 176 83 93
1941 32 231 97 134
1942 35 271 97 174
1943 45 228 98 130
1944 25 247 85 162

Mortalidad Infantil.- Durante los años de 1942, 1943 y 1944, se registraron 280 defunciones en /, de los cuales 83 fueron menores de un año. Por lo general, las causas de mortalidad infantil son: Tétano infantil, (llamado vulgarmente el mal de los siete días), neumonía, pulmonía y otras afecciones análogas con las vías respiratorias. En los últimos tres años, la mortalidad infantil representó el 29,6 sobre las defunciones totales.

Nosología.- Durante el año de 1944 murieron en el municipio de / 85 personas, cuya clasificación nosológica es la siguiente: neumonía 16 casos, pulmonía 6, tuberculosis 1, gripa 6, asma 2, angina 1, difteria 2,; de tal suerte que por afecciones en las vías respiratorias, hubo 34 defunciones. Infecciones intestinales 3 casos, afección hepática 2, colerín 2, hidropesía 4, colitis 1, alferecía 2, dispepsia 1, tifo 1, nefritis 1, cardiasis 2, desintería 1, flebitis 1, tumores 7, sarampión 1, infección bocal 1, cáncer 1, fiebre puerperal 2, hidrofobia 2; muertes violentas 6, tétano infantil 4, senectud 5 y no especificada 1.

Criminalidad.- Los sumarios que se iniciaron en Chitagá durante los años de 1942 a 1944, ascendieron únicamente a 27 delitos. Estos 27 sumarios iniciados por delitos investigados en las oficinas del municipio pueden clasificarse en la forma siguiente:

Lesiones personales 5, homicidios 13, incesto 1, hurto2, robos 2, abigeato 1, cuadrilla de malhechores 1, fuerza y violencia 1, fuga de presos 1, De los anteriores datos sacamos la conclusión que el índice de criminalidad en Chitagá arrojó en los tres años según los cómputos hechos, un porcentaje de 0.87, que coloca a Chitagá en una posición casi nula en los datos estadísticos sobre criminalidad en el Norte de Santander.

Instrucción pública.- La instrucción primaria de Chitagá , en el año lectivo de 1945, se desarrolló en la forma siguiente y bajo la dirección de ocho maestros urbanos, doce rurales y tres profesores de la Escuela Vocacional que paga la nación.

ESCUELAS MATRÍCULA

Escuela rural de Águeda Gallardo 31
Escuela rural de Alizal 30
Escuela rural de Carvajal 30
Escuela rural de Chucarima 56
Escuela rural de El Roble 25
Escuela rural de Hojancha 22
Escuela rural de La Copa 25
Escuela rural de Llano Grande 33
Escuela rural de Piedras 30
Escuela rural de Presidente 38
Escuela rural de Tane 57
Escuela rural de Tapurcuá 25
Escuela urbana de niñas 103
Escuela urbana de varones 71
Escuela Vocacional Rural 52
Escuela infantil (privada) 12

TOTAL 639

La población escolar en Chitagá, de la discriminación hecha del censo de población de 1938, es de 1.595 niños entre los siete a catorce años. La población escolar urbana, es de 243, y la rural de 1.352 niños. Recibieron instrucción en la parte urbana 238 niños. Un porcentaje satisfactorio, por cuanto solo cinco niños dejaron de asistir a las escuelas. En las escuelas rurales la matrícula fue de 401 educandos. Por consiguiente, no asistieron 951 niños. El índice en el presente año lectivo, arrojó en Chitagá un 40 del alumnado asistente a las escuelas primarias del municipio. Es un índice consolador, si contamos con que el de alfabetos es 2.886, contra 4.211 analfabetos existentes en el municipio.

La solución educativa en el municipio sería la siguiente: creación de 24 escuelas rurales con su respectivo personal docente, con un reajuste de 40 niños para cada maestro. Esta solución hipotética ante los recursos nada halagadores destinados a la educación primaria oficial, representarían para el departamento una erogación anual de $ 11.800, únicamente haciendo uso de maestros aspirantes.

Educación Secundaria.- Chitagá tuvo dos establecimientos de educación secundaria, el colegio de varones “Alfonso López”, y el de señoritas “Policarpa Salavarrieta”.

El colegio Alfonso López, inició labores el cinco de febrero de 1934, sostenido al principio por el municipio y luego por el departamento. Fue su primer director el señor don José Paulino Moreno. El colegio adquirió cierta preponderancia, y funcionó en los últimos años en edificio propio, cuyo valor catastral tiene un aforo de $30.000. Circunstancias extrañas al pensamiento del gobierno de un mayor ensanche instruccionista, que siempre lo ha desvelado, no fueron fuerzas suficientes para el sostenimiento de este establecimiento, pues la ausencia del alumnado, obligaron a la dirección de educación pública a clausurar labores educativas en dicho establecimiento a fines de 1942.

El colegio Policarpa Salavarrieta, inició labores el 1 de junio de 1934, y fue suprimido por decreto Nº 59 de fecha de febrero de 1944, por el gobierno departamental y lleva la firma del gobernador Dr. Alfredo Lamas Girón y del director de educación pública, señor Hernando Urquijo, cuyas causas de supresión las exponen en los siguientes considerandos: “Que no hay alumnos aptos suficientes para seguir estudios secundarios; que no existe profesorado indóneo que pueda trabajar, sometiéndose a sueldos muy bajos; que los resultados finales obtenidos en los años anteriores y especialmente en este último, indican claramente que tal colegio no llena finalidad alguna en la educación de la juventud.

Los gastos de ambos colegios fueron departamentalizados desde 1935, y el edificio del colegio Alfonso López, se construyó con auxilios departamentales, decretados por la ordenanza Nº 10 del mismo año, y fue inaugurado solemnemente el 6 de mayo de 1940, como homenaje de Chitagá al general Francisco de Paula Santander, en el primer centenario de su muerte.

En el edificio del colegio Alfonso López funciona hoy la escuela vocacional agrícola, que empezó labores de febrero de 1945, con 52 alumnos matriculados, donde a más de instrucción primaria, se difunden conocimientos prácticos sobre nociones generales agrícolas, y cuyos resultados finales, según lo pudimos constatar, han constituido un completo éxito para el gobierno y para el campesinato de las regiones agrarias de Chitagá .

División territorial.- El distrito de 6 se encuentra dividido en la población de Chitagá , cabecera municipal y asiento de los poderes de la nación, el departamento y el municipio. De los corregimientos de Chucarima, Tane, El Porvenir y Presidente. El corregimiento del Porvenir fue creado por acuerdo Nº 5 de 3 de junio de 1938, dentro de los siguientes límites: Por el norte la cordillera de El Venado; por el oriente, el río Orozco; por el sur, el río del Los Mojicones; y por el occidente, la cordillera de los Servitas y de El Venado. El corregimiento de Presidente se creo por acuerdo Nº 2 de diciembre 5 de 1943 y comprende toda la región del Páramo del Almorzadero, desde la quebrada de Camagüeta a la quebrada del cacao y desde la cordillera de Cubici a la cordillera de la Mesa. En este corregimiento se han iniciado trabajos de ensanche y de embellecimiento del caserío. El pensamiento del gobierno es hacer del Presidente el centro de un sanatorio antituberculoso con todas las comodidades modernas.

Las veredas, caserío o fracciónes habitadas, son las siguientes:

Alisal Carrillo Espartal Llano Grande Romeral
Alto Grande Carvajal Espino mesa Ruena
Araditas Corralejas Floresta Molino Samaná
Bartaquí Cornejo Hato Piedras Siagá
Bolivia Cubici Hojancha Porta chuelo Tane Sur
Buráchiga Dn Antonio Laches Pueblo Viejo Tanarcuá
Burgua Duque Lirgua Ritapá Valegrá
Carbón El Roble Lomalarga

Palabras Indígenas.- A pesar de la tendencia de muchos en borrar las palabras de origen autóctono de la nominación de nuestros ríos, arroyos, cerros, lagunas, caseríos, etc., en Chitagá el investigador encuentra muchos de esos términos aborígenes, los unos bastardeados en su ortografía, los más en su fonética y escritura ideográfica. Palabras de puro sabor aborigen son:

Bartaquí, Buráchiga, Burgua, Camagüeta, Cáraba, Carvá, Conguay, guara, Cubici, cucaná, Cucurí, Cherquetá, chipará, Chiratá, chirela, Chircaquí, Chita, Chitagá, Chucarima, Gaque, Jagui, Jarillo, Laches, Lircha, Mogorontoque, Mogotaque, Orumos, Ritapá, Ruuá, Ruena,, Samaná, Siagá, Sabala, Siscorque, Sorotama, Tane, Toatá, Tapurcuá, Tuto, Urengue, Uramal, Valegrá, etc.

Nos hemos propuesto hacer acopio de aquellas voces de origen precolombino que han resistido a la poda inmisericorde de los que ignoran el valor histórico y etimológico de las palabras con que los naturales de este continente informaban a los conquistadores españoles, los nombres de los ríos, cerros, quebradas, etc., para cuando alguno de nuestros futuros investigadores, amigos de la lingüísticas primitiva de Colombia quiera estudiar la etnografía aborigen nuestra, haga comparaciones con los vocablos adulterados que se conservan en muchas regiones del departamento.

Administración Pública.- La administración pública en el municipio de Chitagá , la integran los empleados del municipio, del departamento y de la nación. En la actualidad existen las siguientes oficinas:

Municipales.- Alcaldía, Concejo, Personería, Juzgado, Tesorería, Administración de la planta eléctrica, administración del acueducto, administración del almotacén, Jurado electoral, estadística. Estas oficinas se encuentran servidas por 17 empleados.

Departamentales.- asentía, oficina telefónica, directores de escuela. Total de empleados sostenidos con fondos del departamento, 22, de los cuales 19 son maestros de escuela.

Nacionales.- Oficina de telégrafos y correos y profesores de la escuela vocacional, retén de policía nacional. Total ocho empleados.

Servicios Públicos.- La población cuenta con los siguientes servicios públicos:

Acueducto.- El acueducto municipal, es una de las obras construidas por el sistema de fondos de fomento municipal, que tan admirables resultados han aportado a los municipios por la efectividad de las obras.

Las características técnicas fueron las del proyecto presentado y aceptado por el Dr. J. Alberto Guerrero E.

La historia sintética de la obra, en primer término el proyecto arriba dicho del Dr. Guerrero E., en segundo término, la construcción del acueducto a cargo de la firma comercial Archila Brunazo Chitagá Cia., con la cual contrató el departamento la construcción con fecha 12 de marzo de 1941; se inició la obra el 1º de abril del mismo año, y se recibió el acueducto ya terminado y puesto al servicio, el día 23 de marzo de 1942.

Está calculado para una población urbana de 2,500 habitantes, o sea el cálculo aproximado de la población para el año 1970. El valor del acueducto fue de $34.808.53, en cuya construcción la nación aportó la suma de $13.270.73 y el departamento con la cantidad de 21.537.80. Como se ve, en esta obra no aparece aporte municipal alguno.

El acueducto se surte de agua de la quebrada de El Alpero, a una distancia de 234 metros de la población. Hay 131 suscriptores del acueducto que reportan al erario del municipio, la suma de $67,50 mensuales.


Fuentes de abastecimiento.

Quebrada de El Alpero con 20 lts seg.
Consumo p/habitante 200 Lts
Consumo medio 5,79 mts
Longitud de la conducción 234 mts

Redes de distribución.

Tubería de acero galvanizado 5.049,60 mts
Instalaciones domiciliarias 224 mts

La obra comprende.

Presa y cámara de toma (tipo ahogado)
Conducción de tubería de cemento
Desarenador de ferro concreto
Decantador (1 unidad) de ferro concreto
Planta de clorinación
Tanque de distribución de ferro concreto
Red de distribución e instalaciones domiciliares.

Planta Eléctrica.- El municipio es propietario de la planta eléctrica que ha venido prestando servicios continuos desde 1932 en que se inauguró.

El valor del terreno es de $1.500 pesos; el de las máquinas, accesorios, repuestos y herramientas, $22,000. valor total de la empresa $26,000 pesos.

Características y otras informaciones.- La planta eléctrica es hidráulica, de un solo grupo; la forma de la corriente es alterna y trifásica. Tiene en voltaje 110. La potencia de los motores en HP. 55. Potencia de los generadores en KW. 40. Fases de generador tres. Ciclos de la corriente generadora, 60. Venta en KWH al año, 900. Longitud en kilómetros de la red de trasmisión, un kilómetro. Precio de la bombilla de 25 W 0.50 en propiedad y 0.60 en alquiler.

Actualmente hay 127 suscriptores al servicio de alumbrado eléctrico, que aporta una suma de $110 pesos mensuales al tesoro municipal.

Teléfonos.- Este servicio departamental es atendido por la oficina central, siete aparatos oficiales (alcaldía, asentía, policía nacional, granja ovina, retén de Presidente, retén de Tane y Vega de Colombia y dos suscriptores particulares. Produce promedialmente al mes, $60 pesos.

Telégrafos y correos.- A cargo de la nación, son prestados con toda exactitud y regularidad estos servicios por un solo empleado que a la vez ejerce las funciones de jefe de telégrafos y de la estafeta postal..

La granja ovina.- La granja ovina de casa Vieja, municipio de Chitagá , creada por ordenanza Nº 9 de 1942, que ordenó que “la sección de agricultura del departamento en colaboración con la secretaría de agricultura del departamento de Santander, procedería a iniciar y a desarrollar una campaña sobre la cría y fomento de ovinos en las tierras altas del departamento, tales como los páramos de Santurbán, El Almorzadero, etc” empezó a funcionar en el mes de marzo de 1944.

La granja ovina ha sido organizada con toda regularidad en el caserío de Casa-Vieja, cinco kilómetros al norte de Presidente y a 17 de distancia de la población de Chitagá .

Se han importado a la granja razas seleccionadas de Romney March, Leichester, Suffolk, criolla y mestizaje de Rommey y criolla. También se han traído ejemplares de ganado caprino de las razas anglonubianos y criollos.

La finalidad que el departamento persigue, es poblar el páramo del Almorzadero, en la región nortesantandereana, de ganados seleccionados caprino y ovino, repartirse entre los campesinos en grupos de diez a quince ejemplares criollos para cruzarlos con Leicester, mejorando así el tamaño del ganado criollo, para después dedicar este mestizaje hacia la doble utilidad, al hacer el cruzamiento con la raza Romney-March, a fin de obtener con estos, la lana semi-larga, tan codiciada en los mercados laneros del mundo, así como ejemplares de carne de buena clase y calidad.

Los resultados han sido satisfactorios y se han distribuido ya 25 grupos de ovejas de diez y once unidades cada uno, a campesinos pobres, sin recursos para comprarlos, pero si dueños de terrenos donde tenerlos.

El actual director de la granja ovina de 6, Doctor Carlos León Saavedra, veterinario de la zona de Pamplona, se encuentra altamente preocupado por el más rotundo éxito de la colonia ovina y caprina de casa-Vieja y le ha dedicado especial atención, pues su ambición es ver los desfiladeros del páramo del Almorzadero, salpicados de aves y cabras, símbolo de progreso pecuario en nuestro departamento, así como el caballero visionario de la mancha, sintió una vez la íntima satisfacción de ver los carneros sobre las lomas de Montiel en la vieja Castilla.

Censo Electoral.- Para el 31 de octubre de 1945, el censo electoral arrojaba 1.698 ciudadanos con cédula de ciudadanía expedida o revalidada en el municipio. La población masculina de Chitagá , para 31 de diciembre de 1944, era de 3.550.

Los varones menores de 21 años para el 31 de diciembre de 1944 eran, 2132 y los censados mayores de 21, 1698, lo que arrojaría un censo de población masculina, mayor al dato geométrico de 280, que bien pueden estar representados en los que han cumplido en el presente año veintiuno, necesarios para obtener el carné de ciudadano.

Notaría de Registro.- Chitagá hace parte integral de las oficinas de notaría y registro de los respectivos circuitos de Pamplona, así como también pertenece en lo penal y civil a los circuitos judiciales de Pamplona.

Catastro.- En territorio de solo existen doce propietarios con fincas cuyos aforos son mayores de $10.000 pesos, sin llegar a $20,000 pesos, de los cuales ocho aforos son de fincas acumuladas. El valor de estas fincas es de $ 94.950.- De $20.000 a $35.000, el catastro arrojó cuatro propietarios con predios acumulados por un valor de $117.700.- Tenemos, pues, que entre estos 16 propietarios, la riqueza catastral arroja la suma de $211.650.- Al deducir de los $939.880 el valor total de catastro este guarismo, quedan $728.230 que representan la propiedad de los 804 dueños de pequeños fundos, predios o casas, menores de diez mil pesos. Las propiedades chitaguenses son 1.441. Chitagá es otro de los municipios del Norte de Santander donde los problemas sociales por cuestiones de reparto de tierras, no tiene subsistencia, pues se aprecia la distribución de la tierra en un porcentaje de un propietario por cada ocho habitantes.

La propiedad catastral durante los años de 1941 a 1945, ha tenido las fluctuaciones que a continuación se detallan:

AÑOS URBANO RURAL TOTAL Nº GRAVABLE

1941 138.850 726.300 865.150 117. 450
1942 146.050 744.100 890.150 112. 450
1943 148.550 739.735 888.285 103. 950
1944 146.050 744.100 890.150 102. 450
1945 939.880 104.150

Prop iedad Raíz.- Durante los años de 1941 a 1944, la propiedad raíz, del municipio de Chitagá , ha tenido el siguiente movimiento.:

OPERACIONES 1941 1942 1943 1944

Compraventas 28.135 32.877 41.185 87.120
Permutas 100 1.500 600
Hipotecas 12.250 6.490 12.900 11.580
Cancelaciones 7.360 3.120 16.240 21.506
Remates 7.000

Presupuestos Municipales.- Durante el lustro comprendido entre el año de 1940 a 1944, el municipio ha tenido los siguientes presupuestos municipales:

AÑOS RENTAS GASTOS

1940 17.081.81 17.081.81
1 941 7.631 7.631.00
1942 8.209.15 8.209.15
1943 8.170.77 8.170.77
1944 9.130.00 9.130.00

Situación Fiscal.- La situación fiscal del municipio de /, en 31 de diciembre de 1944, es la siguiente:

Existencia anterior $ 2.071.02
Ingresos en el año
Bienes y servicios municipales $ 2.091.68
Contribuciones municipales $ 5.775.31
Entradas departamentales $ 1.519.29
Entrada extraordinarias $ 62.00
Rentas eventuales $ 1.026.40

Egresos:

Fon dos comunes $ 9.647.33
Fondos eventuales $ 400.00
Saldo 1 enero de 1945 $ 2.498.37

Sumas iguales $ 12.545.70 $ 12.545.70

Presup uesto de Rentas y gastos para 1945.- Por acuerdo Nº 1 del 2 de diciembre de 1944, el Concejo municipal de / aprobó el siguiente presupuesto de rentas y gastos para 1945:

Rentas:
Bienes y servicios municipales $ 1.881.00
Contribuciones municipales $ 6.188.00
Entradas departamentales $ 1.372.00
Otras rentas 2.00
Rentas eventuales $ 3.109.00

Total $ 12.552.00

Gastos:
Departamento de gobierno $ 2.730.00
Departamento de hacienda $ 3.034.18
Departamento de alumbrado $ 460.00
Departamento de O. Públicas $ 1.026.82
Departamento de educación $ 884.00
Departamento de justicia $ 1.273.00
Departamento de Higiene y sanidad $ 35.00
Gastos eventuales $ 3.109.00

Sumas Iguales: $ 12.552.00 $ 12.552.00


Degüello.- El movimiento de reses sacrificadas durante los últimos cinco años en suelo del municipio de Chitagá arroja los siguientes datos:


AÑOS GANADO MAYOR IMP DPTAL GAN. MENOR IMP. MPAL

1940 261 1.442 134 83
1941 279 1.609 83 93
1942 316 1.806 69 59
1943 457 2.637 95 95
1944 413 2.354 81 81.50

Rentas Departamentales.- El municipio de Chitagá, en el año fiscal de 1944 contribuyó al erario nortesantandereano, por recaudo de rentas en su territorio, con las siguientes partidas:

Rentas:

Licores $12.819.4 5
Vinos 547.10
Degüello 2.401
Aguas perfumadas 54.68
Registro 32.05
Teléfonos 721.25
____________
$16.575.53

Gastos A la vez se invirtió en sobresueldo al alcalde del municipio y oficial de estadística, sueldo jurados electorales, guardas rentas, maestros, escuelas, arriendos local policía nacional, participaciones municipales, participaciones fomento, utilería, oficina telefónica, etc. $12.172.96

Aporte líquido del municipio de Chitagá al fisco departamental en 1944 4.402.57

Sumas Iguales $16.575.53 $16.575.53

Extensión Territorial.- En la mayoría de los documentos oficiales, cuando de la extensión del territorio de Chitagá se ha tratado, ésta aparece con 2.925 kilómetros cuadrados. En el importante informe de 1945 rendido por el director de educación Pública, Dr. Milciades Mogollón Fernández, al referirse a la extensión territorial de Chitagá la reduce a 1.726 kilómetros. Como no ha sido levantada la carta geográfica catastral, nos abstenemos de dar un dato exacto.

De las extensiones de terrenos cultivados, Chitagá tiene aproximadamente unas tres mil hectáreas dedicadas al cultivo de trigo; más de un millar a los plantíos de papa; 15 mil hectáreas sembradas de pastos; y en las regiones de Tuto, Sibalá, el espartillo y la Paja, existe una extensión de unas 15 mil hectáreas, muy a propósito para la cría de ganados, que se encuentran desocupadas por falta de recursos de sus habitantes, posiblemente por ausencia de iniciativas agrícolas que bien parece estar siendo ahora puestos en buen pie de penetración colonizadora.

Si nos atenemos al dato suministrado en el informe del director de Educación, el porcentaje de extensión de Chitagá con relación al territorio departamental es de 8.03, ocupando el segundo lugar entre los 33 municipios del Norte de Santander. La densidad es de cuatro habitantes por kilómetro cuadrado. Por su densidad ocupa el último lugar entre los municipios del Norte de Santander.

Distancias.- Chitagá dista de la capital del departamento, 123 kilómetros; de Pamplona 49 Kmts; de Toledo 78 kmts; de La bateca 69 kmts. Se encuentra a 118 kmts de safarito por la vía Arauca; a Bogotá 483 kmts; y a Presidente, límite con Santander del Sur, a 33 kmts. La separación entre Chitagá y Silos es de 25 kmts por camino de herradura y a Cácota por carretera 24 kmts y medio.

Comercio.- El comercio de la población de Chitagá se realiza con las plazas de Pamplona, Cúcuta, Bucaramanga, Málaga y otras, a las cuales envía sus artículos agrícolas a cambio de géneros, medicinas, sal, herramientas, etc. Por lo regular la capital del departamento constituye el eje de mayor intercambio comercial con Chitagá.

En la actualidad existen seis establecimientos comerciales que realizan sus operaciones de compra-venta con las plazas de Pamplona, Málaga, Cúcuta y Bucaramanga; 26 tiendas de abarrotes; cuenta con cinco carpinterías, seis panaderías, dos mecánicas, dos sastrerías, dos molinos de trigo, trece chircales y tres zapaterías entre las industrias de transformación; además funciona un bar o café con dos billares; hay establecidos tres expendios de gasolina, un taller de dentistería y existen tres peluquerías.

Condiciones de vida.- Las habitaciones urbanas gozan de algunas comodidades y están construidas de acuerdo con la posición climatérica del lugar, confortables, con servicios de agua y luz Muchas de las residencias datan de la época colonial, aunque ya hay algunas construcciones modernas. Por lo general la ocupación de los hombres de Chitagá, está dividida entre actividades comerciales, industriales y agrícolas.

El valor de los jornales para obreros y trabajadores campesinos es de 80 centavos sin alimentación y de 40 con ella.

La vida del hombre del agro deja mucho que desear. Viven en casuchas en divorcio con el confort y con la higiene, y en la mayoría, la existencia en estas viviendas es una promiscuidad con los animales domésticos.

La alimentación del campesino, investigada por nosotros mismos, es la siguiente: café negro, caldo y arepa al desayuno; sopa de maíz (mazamorra), sancocho, papa, plátanos carne cocinada al almuerzo; arepa y agua panela hervida a las onces; y a la comida similar al almuerzo. También se suministran granos como habas, fríjoles, arvejas y trigo.

En la población el desayuno es café con leche, caldo con papas o con huevos, arepa, pan, mantequilla o huevos. El almuerzo sopa de maíz, de habas, de fríjoles, arvejas, papas, plátanos, yuca, arroz. La comida es por lo regular igual al almuerzo. Tanto en la población como en el campo, la carne de cordero constituye uno de los principales elementos de la alimentación del chitaguense.

La ley “Santos2 sobre viviendas campesinas, ha empezado a tener florecimiento en Chitagá y en los caseríos de Presidente y hato viejo, se levantan algunas de estas residencias que habrán, en un futuro cercano, de revolucionar la vivienda antihigiénica del campesino por casitas construidas dentro de los mandamientos de salubridad que determina el ministerio del trabajo, higiene y previsión social.

Necesidades de Chitagá.- Las necesidades de urgencia que preocupan a los hombres interesados por la mayor comodidad de la población, podemos refundirlas en las siguientes:

Construcción del alcantarillado, cuyos planos ya han sido estudiados y existen aportes nacional y departamental para dar principio a la obra; matadero público, pues el existente, no puede ser jamás calificado como tal por carecer de todo lo necesario que lo ponga en paralelismo con la higiene y la comodidad; construcción de las escuelas urbana de niñas, rurales de TAME, Hojancha, lincha, Porvenir y Carvajal; fundación de un puesto de socorro con sus dotaciones de médico, enfermera y farmacia; terminación de los trabajos del parque Bolívar, paralizados por el decreto de liquidación de diciembre de 1944; construcción de la casa Municipal, pues la existente es quizás una de las casonas más viejas de Chitagá ; y por último, continuación en firme, de los trabajos del templo parroquial, iniciados con mucho entusiasmo por el actual párroco, el doctor Ismael Suárez.

Ramas de actividad económica.- En la producción pecuaria de Chitagá para el año de 1938, existían 3.163 personas consagradas a las actividades de la agricultura y ganadería, explotación forestal, caza y pesca e industrias de extracción.

El censo de población de 6 wn 1938 era de 6.225 habitantes. La población calculada para el 31 de diciembre de 1944, alcanzaba a 7.097 almas. El aumento de población ha sido de 872 de julio de 1938 a diciembre de 1944.

La población activa, que se dedica a la producción primaria, para el 31 de diciembre de 1944, era de 3.580 personas. Distribuidas entre dueños, directores, patrones y gerentes, 510; empleados 20; peones y obreros, 720; arrendatarios, agregados y colonos, 645; oficios domésticos, 1455; sirvientes, 200; y categorías no definidas, 30.

La población activa consagrada a las ramas del transporte, comunicaciones, comercio, artes liberales, profesionales, etc., puede llegar a unas 310 personas, de las cuales, son dueños, patrones, gerentes y directores, 100 ciudadanos; empleados 34; peones y obreros, 135; y en actividades liberales 15.

Tenemos pues, 4.090 habitantes en Chitagá consagrados a un oficio, profesión o arte. Quedan 3.007 sin profesión alguna, cuya discriminación podemos hacerla así: estudiantes o menores de 14 años, 1-595; rentistas y jubilados, 30; desocupados, 97; mujeres de oficios domésticos, 965; hospitalizados, 20; inactivos mayores de 14 años, 300.

Edificios en el municipio.- Para 1938 el distrito de Chitagá tenía 1237 edificios de los cuales 231 se hallaban en la cabecera municipal, y 1.006 en otros caseríos del municipio. Para 1944, este número se había elevado a 1.260 edificios. De las 240 casas de la población, 127 tienen servicio de alumbrado eléctrico y 131 cuentan con acueducto; de donde se saca la conclusión de que 113 carecen de alumbrado y 119 de acueducto.

De los 240 edificios de la población, 221 se encuentran ocupados y 19 desocupados; 130 ocupados por sus dueños y 91 por inquilinos, de los cuales 219 son colombianos y 2 extranjeros. De las 1.020 casas en otros lugares del municipio, 958 se encuentran habitadas; y desocupadas 62; 491 por sus dueños y 467 por inquilinos.

Bellezas Naturales.- Por su situación topográfica, el municipio ofrece un bellísimo panorama y tiene algunos puntos que podrían ofrecer un caudal inmenso de investigaciones a los arqueólogos e investigadores, encontrándose los cementerios indígenas de los Gavilanes, Pedregal, Roble, Tane y Pueblo Viejo, donde tal vez moró una tribu de los Cárabas, cuyos huesos todavía se ven hacinados en grandes cavernas, y sus descendientes se hallan en la región de ese nombre, en Silos. Dice el doctor Carvajal <que sería muy de desearse se estudiara esto por algún aficionado a estos gratos conocimientos, y que el capítulo de historia de Pamplona prohijara esta investigación>.

En el sitio de Salado Colorado, existe un manantial que hierve y despide un olor a azufre, que atrae a las aves que sobrevuelan o se posan en los alrededores, encontrándose cerca de la boca del pozo un montón bastante considerable de osamenta de aves, que testimonia la cantidad de víctimas que han encontrado la muerte al ser atraídas por este fenómenos de la naturaleza, que bien pudiera llamarse el Foso devorador de aves.

La cascada de Samaria, que se alcanza a divisar desde la carretera central del norte, mide unos 15 metros de altura y tiene un caudal bastante considerable; la cascada de Manolo, situada en el páramos de Morro Negro, mide unos 25 metros, con una caudal de aguas muy abundante, si se tiene en cuenta que lo forma el chorro de los Negros, junto con otros arroyos que al desprenderse en la cascada, forman desde este punto la quebrada Cuevitas.

La laguna de Camagüeta, al pie de los Andes majestuoso, solemne y silenciosa, como sirviendo de base lacustre a las rocas gigantescas, que como castillos enormes, inmóviles megaterios, duerme con sueño de siglos la belleza andina del contorno.

Lugares Históricos.- En el suelo de Chitagá existen algunos lugares de significación histórica, que a continuación se enumeran:

La casa colonial.- donde alojó el Libertador Simón Bolívar en las varias ocasiones que visitó a Chitagá. En las paredes de esta casa se encuentra una placa de mármol, donada por doctor Martín Carvajal, que a la letra dice: “En esta casa se alojó el Libertador siempre que pasaba por esta población”.

Puente Bolívar.- Donde se realizaron varios combates, entre estos el llamado en la historia de Bálaga o Chitagá, el 25 de noviembre de 1815; y luego el 5 de junio de 1900 entre tropas conservadoras y liberales.

Casa de Teja.- Ubicada en la fracción de Llano grande, donde nació el general Ramón González Valencia, uno de los presidentes de Colombia. Un poco deteriorada, pero el apartamento donde vio la luz primera el eximio patriota, se conserva en buen estado.

La casa de las conferencias del Libertador.- En escombros ahora, al su de la población, que fue de propiedad del señor David Solano, en donde el general Simón Bolívar celebró una importante conferencia con su propietario respecto a la fundación y trazo correspondiente de la población. Para los chitaguenses, según la tradición, fue el Libertador quien trazó el plano de la futura gran ciudad que Bolívar soñó.

Historia eclesiástica.- Desde el año 1809 que se fundó la parroquia, la lista de los sacerdotes que desde esa fecha hasta el presente han ejercido las funciones de párrocos, es la siguiente:

1809-1811 José Ignacio Villamizar (Primer párroco)
1811-1812 José María Urrea de Vargas (Fraile)
1812-1813 Fray Vicente Cortázar y fray Lozano de Arias
1813-1814 Pbros Antonio Tadeo ramos, José I. Villamizar y Fco a. Suárez
1814-1819 José María de la Parra
1819-1820 Juan José Nieto y Narciso Ruiz
1820-1825 Juan José Nieto
1825-1826 José A. Quintero, José Ma. Ramos y Juan José Nieto
1826-1828 Juan Francisco Prieto y Miguel García
1828-1834 Domingo Guzman, José S. Carreño, Segundo Ramos, Fructuoso Ortiz, Rafael Villamizar, José Víctor Higuera y Andrés María Carrillo.
1834-1838 Fray Lorenzo Arias, Fermín Villamizar
1838-1843 Pío Angarita y Manuel Pacifico Rincón
1843-1847 José Vicente Lamus, Juan Nepomuceno Landazabal, Domingo Ordóñez, Jesús María Maldonado y Hermenegildo Barroso
1847-1849 Andrés Blanco
1849-1850 Pío Angarita y Andrés Blanco
1850-1856 Juan Nepomuceno Landazabal y Cayetano Pulido
1856-1857 Juan Nepomuceno Landazabal
1857-1859 Andrés Blanco y Jesús María Maldonado
1859.1860 Sixto Mesa
1860-1862 Juan Nepomuceno Landazabal y Blas Antonio Becerra
1862-1863 Francisco de Paula Rojas
1863-1864 Andrés Blanco, Juan Nepomuceno Landazabal y Carlos Patiño
1864-1866 Laureano Manrique y Fausto Reyes
1866-1869 Hermenegildo Bautista, Juan resurrección Rodríguez. Lucas Báez y Domingo Ordóñez
1869-1870 Pedro Carvajal, Casimiro Villamizar y Cruz Alejandro Sierra
1870-1872 Hermenegildo Bautista
1872-1873 Rafael Ballesteros
1873-1877 Pedro Carvajal y Serafín Piñeres
1877-1884 Hermenegildo Bautista y Gregorio Arenas
1884-1886 Cenón Mantilla, Angel José Morillo y Efigenio Jaimes
1886-1889 Angel José Morillo
1889-1892 Gervasio Zafra y Marco Antonio Mora
1892-1893 Antonio Quintero
1893-1894 Ángel José Morillo
1894-1896 Serafín Piñeres
1896-1898 Antonio María Andrade y Efigenio Jaimes
1898-1899 Ramón María Vera
1899-1900 Justo Pastor Patiño
1900-1901 Helí Otálora
1901-1908 Ramón María Vera,, Estanislao Rodríguez y Teodomiro Villamizar
1908-1909 Raimundo Ordóñez Yañez
1909-1910 Reyes Luis
1910-1913 Román Monsalve y Teodomiro Villamizar
1913-1917 Estanislao Rodríguez
1917-1922 Primitivo Flórez

Mayo 10 de 1922 a febrero 10 de 1924, Juvenal Quiroz; marzo 1 de 1924 a 16 de diciembre de 1926, Luis Felipe Gómez; enero 1 de 1927 a 18 de agosto de 1936, Régulo Antonio Nossa; enero 10 de 1937 a 16 de agosto de 1939, Luis Jesús Quiroz; 16 de agosto de 1939 a 15 de septiembre del mismo año, Hipólito Rojas; 15 de septiembre de 1939 a 13 de octubre de 1940, Pedro Alejandrino Herrera; octubre 26 de 1940 a 27 de octubre de 1943, Luis Alfonso Blanco; octubre 27 de 1943 a 12 de enero de 1953 Ismael Suárez; Alcides Gutiérrez Yañez 12 de enero de 1953 al 17 de enero de 1957; Padre Ortiz del 17 de enero de 1957 al 16 de agosto de 1961; Lucas Bautista del 2 de septiembre de 1961 al 9 de ¿ ?

La primera partida de bautizo registrada en los libros parroquiales, fue la del niño José de la Cruz Carvajal, el 10 de mayo de 1809.

La primera partida de matrimonio, se autenticó el 25 de octubre de 1809 entre los cónyuges José Antonio Vera e Isabel Basto.

La primera partida de defunción, fue registrada el 21 de noviembre de 1811, es decir dos años después de erigida la parroquia.

Sobre los muros de la antigua iglesia se han iniciado en firme los trabajos del nuevo templo parroquial, cuyos planos fueron elaborados por el doctor José Eduardo Romero, aprobados por el ilustrísimo señor obispo de Pamplona, monseñor Rafael Afanador y Cadena, con la siguiente nota: “No puede Variarse”. El párroco actual, presbítero doctor Ismael Suárez, iniciador de la nueva construcción, empezó los trabajos el 1º de mayo de 1944, y ya está terminado el frontis o fachada, que es una admirable combinación de estilos romano y gótico. Los planos son completos y abarcan las siguientes dimensiones: anchura 23 metros y longitud 62 metros.

La fiesta patronal es la de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que se conmemora en los días 15, 16 17 y 18 de agosto de cada año; también tienen preponderancia las festividades de San Juan Nepomuceno, Cristo Rey, semana Santa y las demás de la liturgia eclesiástica.

Entre las imágenes de veneración existe un cristo, tallado en madera, de la época colonial, que según la tradición legendaria, es gemelo del cristo del Humilladero de Pamplona, quizás el mismo cincel artístico lo plasmó en un momento de inspiración genial. La obra es acabada.

Lugares de diversión.- Existen en el municipio varios lugares de diversión, donde los moradores aprovechando sus ratos de descanso, se dedican a dar expansión a su espíritu. Entre estos, el casino, una cancha de básquet ball, los balnearios de Puente Bolívar, el Zapata, el Gaque, todos estos formados por el río Chitagá.

También existen varias fincas aledañas como la de Villanueva, la Dorada, el Limón, Carrillo y Vega de Colombia, las cuales por lo pintoresco de sus alrededores y por la salubridad de su clima, son los sitios predilectos para los paseos que constantemente realizan los turistas que con propósito de pasar temporadas llegan a la localidad.

En la actualidad funciona con toda regularidad un club social denominado el “Club de los Chuecos”, que se fundó el 13 de junio de 1945, siendo su presidente el señor don Héctor Mantilla y vicepresidente el señor Camilo cabeza. Hacen parte de este centro social más de un centenar de caballeros; y entre sus ramas de diversión y sport figura la cinegética, a la cual son muy aficionados los chitaguenses, pues cuenta con vastas extensiones de serranías abundantes en animales de caza, como los célebres ciervos blancos, los lochos e infinidad de aves.

Hechos de armas en el año 1900.- El día 5 de junio de 1900 se consumó el combate de Puente Bolívar entre las tropas del gobierno conservador que comandaba el coronel Isidoro Carrillo y las huestes de la revolución liberal comandadas por el coronel Hilario Hernández, Francisco Ramón, Euripides Florez y Natalio Parra, los dos últimos hijos de ¡. La acción fue sumamente reñida y hubo más de 60 muertos de ambas partes y cerca de 50 heridos. La escaramuza fue sumamente encarnizada y los combatientes mostraron el denuedo y la fiereza de los nortesantandereanos en sumo grado, hasta el caso de haber perecido en la acción fratricida los mismos jefes conservador y liberal, coroneles Isidoro Carrillo e Hilario Hernández. Este combate fue una victoria liberal.

Asalto a Chitagá.- El 26 de julio de 1900. el jefe conservador general Rafael Matamoros, asaltó la población de Chitagá, que se hallaba completamente desprevenida. Una lucha cruenta, fratricida se desarrolló en las calles y casas de la población, la que fue asaltada por más de un millar de soldados del gobierno conservador. Una fortísima lluvia y una creciente grandiosa del río Chitagá, evitó que otros mil soldados conservadores hubieran invadido la población por su parte sur y occidente. Los soldados del general Matamoros arrasaron completamente la población, cometieron actos de depravación, quemaron los archivos, posiblemente aquellos a que se refiere el general Julio César García Herreros que copiamos en otra sección de esta monografía. En este asalto hubo muchos muertos, heridos y prisioneros chitaguenses.

En la guerra de los Mil Días Chitagá fue despoblada completamente. Fuera de sus muertos, más de trescientos naturales del municipio, tuvieron necesidad de emigrar a otros centros y todo lo que existe en la actualidad, es la labor de un pueblo, que como el fénix de la leyenda, del montón de escombros y de miserias ha resurgido con mayores bríos para reconstruir la heredad patriarcal.

Chitagá, cuna del general Ramón González Valencia.- El general Ramón González Valencia nació en Chitagá el día 24 de mayo de 1851. Para afirmar este hecho histórico, tuvimos necesidad de realizar una investigación en los archivos parroquiales de Chitagá. Y dimos con la partida de nacimiento que viene a confirmar, precisamente, lo dicho por el mismo general González valencia en carta al señor don Nemesio Parra, de fecha 20 de septiembre de 1911, cuyos apartes principales relacionados con su nacimiento, dice: “…Cuántas veces después he pasado por Casa de Teja y no he podido menos de revivir aquella estrofa de Gutiérrez González:
Hoy todavía de ese techo se levanta,
Blanco, azulado el humo del hogar;
Ya ese fuego lo prende mano extraña,
Ya es ajena la casa paterna…
Sigue el texto de la carta que es un valioso documento inédito por el mismo general González Valencia de su puño y letra, y que guarda con religiosidad la familia y en un párrafo donde vuelve a hacer reminiscencias de la tierra solariega, dice: “…en tiempo en que no tenía tanto gasto como ahora y cuando todavía tenía la fortuna que perdí en la empresa de Tamalameque, pensé en comprar la casa en la que vi. la primera luz y reconstruirla”

Para poner fin a las controversias que se han suscitado con motivo de disputarse varios pueblos la gloria de contar entre sus hijos a este ilustre varón y hombre público de Colombia, nos vamos a permitir copiar textualmente su partida de bautizo que a la letra dice:

“El infrascrito cura párroco de Chitagá, certifica: Que en el libro número 4 de Bautizos página 32 y bajo el número 119 se encuentra la siguiente partida que a la letra dice:

“En la parroquia de Chitagá a ocho de junio de mil ochocientos cincuenta y uno, yo el cura propio puse óleo i crisma a José Rafael Ramón Eufrasio de Jesús; nació el 24 de mayo, i yo mismo bauticé en casa mía. Legítimo del señor Rafael González y la señora Susana Valencia, sus abuelos paternos el señor Francisco González y la señora Mariana Rodríguez; maernos señor José María y la señora Gertrudis Bautista. Tuvieron le el señor Pedro León Canal i la señora Gabina de González. Doy fe, Juan Nepomuceno Landazabal” Expedida en Chitagá a diez ocho de enero de mil novecientos cuarenta y seis. El párroco, Isamel Suárez Pbro”.

El general González Valencia pertenecía a una muy distinguida familia de descendencia procera. Sus primeros años de juventud los dedicó a las faenas de la agricultura y a la ganadería con éxitos que le permitieron acrecer el caudal heredado de sus progenitores.

Del general González Valencia se puede decir, como los romanos dijeron de Cincinato, que sus amigos y correligionarios le raparon de las manos los instrumentos agrícolas para obligarlo a empuñar la espada, que como la de Bayardo, fulgió siempre victoriosa y lo invistieron con la toga de la primera magistratura de la república, que al despojarse de ella, la entregó inmaculada como su misma probidad.

Entre la falange de los hombres de trabajo el general Ramón González Valencia, puede constituir el símbolo del infatigable luchador.

Sus títulos militares fueron alcanzados y ganados por orden subsiguiente en los campos de batalla y a la lumbre del vívac, hasta obtener el grado de general. Los actos públicos y privados del general González Valencia tenían el brillo de la más acrisolada probidad y de la más virtuosa modestia.

En la última guerra civil de 1899 –a pesar de no querer intervenir en la contienda fratricida- fue el más importante caudillo del gobierno conservador. Si el general González Valencia, en vez de jefe divisionario hubiera sido jefe supremo en la batalla de Peralonso, quizás otra hubiera sido la suerte de armas de esta célebre contienda militar. La división de Santander, la que mandaba el general González Valencia, fue la que supo hacer frente al denuedo de los ejércitos liberales en la Amarilla y La Laja.

El ejército que el general González Valencia organizó en los pueblos que hoy integran el departamento del Norte de Santander, fue el alma de la victoria en la batalla de Peralonso (11 al 26 de mayo de 1900), pues llegó en el momento preciso, a sostener la batalla después de una forzada marcha, logrando restablecer el combate, imprimir ánimo y esperanzas en los jefes del gobierno, en los instantes de angustia en que la batalla estaba perdida para el conservatismo. Sus valientes soldados sostuvieron la lucha fratricida hasta la llegada del general Próspero Pinzón, jefe de operaciones, con cuyo concurso el gobierno conservador quedó dueño del campo por la retirada de las fuerzas revolucionarias el día 26 de mayo.

Ejerció la jefatura civil y militar de Santander desde el 16 de septiembre de 1900 hasta el 10 de enero de 1903; la gobernación de Santander, desde el 10 de enero de 1903 hasta el 14 de enero de 1904.

Cuando había vuelto al campo a cultivar la tierra, el congreso nacional de 1904lo eligió por unanimidad vicepresidente de la república. Durante los cinco años de la fuerte administración del general Rafael Reyes, González Valencia constituyó el eje sobre el que rotaba la salvación de las ideas republicanas. Todas las angustias políticas y administrativas del quinquenio que flotaban en el ambiente de la nacionalidad con pesadez de atmósfera viciada, convergían sus esperanzas de redención democrática y republicana en el caudillo de Chitagá.

Cuando la copa de la acción administrativa y política del general Rafael Reyes, rebosó hasta intentar salpicar con el licor de las fuertes imposiciones el corajudo carácter del patriota y del republicano, el general González Valencia renuncia a la vicepresidencia de Colombia en la célebre exposición de Duitama de 9 de marzo de 1909 y escoltado por un pueblo que fincaba sus esperanzas de libertad en el caudillo nortesantandereano, llega a Bogotá en medio de las aclamaciones delirantes de la capital y corazón de Colombia.

El congreso lo elige presidente de la república, Cargo que entra a ejercer el 4 de agosto de 1909 hasta el 7 de agosto de 1910. El gobierno del general González Valencia fue ejemplar. Se iniciaron todas las reformas constitucionales y se empezó el período de los regímenes democráticos y republicanos, dando así valor efectivo a los tratados de Wisconsin en lo que respecta al derecho de minorías y a la abolición de algunos artículos de la Carta Fundamental que hacían imposible la armonía política de la familia colombiana.

Embajador especial del gobierno de Colombia ante el de Venezuela en 1911, cuando la celebración centenaria de la independencia de la nación hermana. Senador de la república durante el cuatrienio de 1923 a 1927; representante al congreso durante los bienios de 1911 a 1913, del 1913 a 1915, jefe indiscutible de consulta del partido conservador, acatado por sus correligionarios y respetado y venerado por todos sus compatriotas.

“El más bello soldado de la república”, como lo calificó el general Casablanca, en frase marmórea, murió en Pamplona el 4 de octubre de 1828. “Todos los honores, todas las distinciones y todas las dignidades que puede dar una democracia, no turbaron en lo más mínimo la humildad cristalina y diáfana de este espíritu selecto”, dijo Juan Cristóbal Martínez, al hacer reminiscencia de los siguientes distintivos con que el canónigo doctor José de Jesús Peralta, con un convencimiento íntimo, se refería al ilustre hijo de Chitagá: “Ramón es muy bueno! Ramón es el hombre más piadoso, más caritativo, más sencillo y más ingenuo que yo conozco. Ramón es un santo”.

HOMBRES MERITORIOS

Doctor Clemente Montañez.- Este eminente e ilustre galeno nació en Chitagá el 12 de julio de 1861. Fue doctorado en la Universidad Colonial de Paría, Francia, y su título revalidado en la Universidad Nacional de Colombia. El doctor Montañez ha ejercido su profesión por más de sesenta años y prestado grandes servicios a la humanidad doliente, pues es uno de esos médicos que todo lo sacrifican por prestar sus atenciones profesionales, con preferencia, a los necesitados.

Ha desempeñado puestos de importancia con acrisolada competencia y honorabilidad, muchos de los cuales los ha ejercido el doctor Montañez ad-honorem. Desde hace muchos años ha ocupado altos puestos de honor y de responsabilidad en las filas del partido liberal, al cual pertenece por convicción doctrinaria e histórica.

Doctor Roberto Delgado Albarracín.- El doctor Delgado Albarracín nació en Chitagá el 20 de abril de 1885. Abogado de nota de la Universidad Nacional, ocupó curul en la cámara de representantes como segundo suplente del doctor Julio Cote en el año de 1928.

Orador, parlamentario, exjuez de circuito, diputado a la asamblea en los bienios de 1923 a 1925 (como primer suplente del doctor Guillermo Cote Bautista) y en los de 1927 a 1929 y 1929 a 1931 en su carácter de diputado principal. Ejerció la presidencia de la asamblea. Chitagá debe mucho a este ilustre hijo y su nombre se encuentra vinculado a obras de importancia como la planta de alumbrado eléctrico, fundación de escuelas, etc.

Doctor Martín Carvajal.- El doctor Carvajal, médico y cirujano de la Universidad Nacional, de vasta fama en centros científicos de Santander y Norte de Santander. Elemento de prestancia de las letras colombianas. Miembro destacado del centro de historia de Bucaramanga y de otras academias similares. Autor de varios estudios de biocrítica, de historia y de medicina. Fue representante del Norte de Santander al congreso nacional en el bienio de 1925 a 1927. Es autor de una monografía histórica y geográfica de Chitagá.

Doctor Ramiro Delgado.- Abogado de la Universidad Nacional, quien entre otros muchos cargos ha desempeñado los de magistrado de los tribunales de lo contencioso y administrativo de Bucaramanga, Cúcuta e Ibagué.

Doctor José C. García Peña.- Abogado de la Universidad Nacional, diputado a la asamblea del Norte de Santander en el bienio de 1935 a 1937, exjuez superior y de circuito, exregistrador principal de Cúcuta y actual fiscal de uno de los juzgados superiores de la capital del departamento.

Pbro. Doctor José Manuel Calderón García.- Este sacerdote chitaguense nació el 25 de marzo de 1908 y es uno de los más progresistas levitas con que cuenta la diócesis de Pamplona, dejando huella de su espíritu de progreso en las parroquias donde ha ejercido su magisterio. Es un orador sagrado de convincente enseñanza.

Pbro doctor Andrés Avelino Cote.- sacerdote de eximias virtudes que lo han honrado en su ministerio, actualmente se encuentra radicado en Bogotá.

Doctores Bonifacio A. Villamizar Carvajal y Luis Alfredo Montañez, odontólogos, quienes tienen sus clínicas dentales en la capital de la republica.

General Carlos Villamizar A.; coroneles Euripides Flórez y Natalio Parra, oficiales de denuedo y coraje en la guerra de 1899 a 1902, cuyas hazañas constituyen leyenda de glorias chitaguenses.

El soldado Cosme Conde.- El humilde habitante del lugar –de quien nos habla el doctor Carvajal- le proporcionó el Libertador unas magníficas riendas de cuero crudo, pues las del servicio de la mula que traía se habían destrozado”. Cosme Conde acompañó al Libertador Simón Bolívar catorce años como soldado raso. Su retrato, regalo del doctor Martín Carvajal. Adorna los salones del concejo.

PANORAMICA CHITAGUENSE

La población de Chitagá se halla situada sobre una meseta, en uno de los estribos de los Andes, con una inclinación de oriente a occidente, que hace que su suelo sea seco y por un natural drenaje, de salubridad completa.

El trazo de sus calles y manzanas simétrico. Tiene ocho calles de oriente a occidente y seis carreras de norte a sur. Las manzanas son treinta y tres y miden ochenta metros de longitud por cada uno de sus frentes. La calle cuarta y la carrera quinta, las más largas de la población forman una especie de cruz, detalle que se aprecia a distancia.

La fachada del templo en construcción que mira hacia el parque Bolívar por su parte oriental, es soberbia y su lineamiento arquitectónico, constituirá mañana una de las más bellas iglesias de la diócesis de Pamplona.

El parque de Bolívar, en cuyo lado occidental se yergue un alto pino, como sirviendo de sombra a la columna donde se encuentran esculpidas las fechas en que el Libertador visitó Chitagá , con su glorieta central ya terminada, podrá ser en el provenir un hermoso lugar de la población, así como el bosque de los eucaliptos y nogales que se encuentra 200 metros al norte de la plaza de Bolívar, bosque un poco descuidado ahora, pero ese mismo descuido hace de ese sitio un lugar de admiración. Es pensamiento del honorable concejo y de algunos vecinos embellecer ese sitio y convertirlo en eje de atracción para turistas y transeúntes que habrán de detenerse para contemplar la altiva y soberbia altanería de los eucaliptos y de los nogales…

Por el oriente, Chitagá termina donde empieza los primeros cultivos de papa y de repollo, donde se levanta el molino o maquinaria La Perla, que abastece de harina no solo el consumo de la población, sino que tienen margen para exportar el artículo a otras plazas; después de estos campos inclinados donde se cosecha la papa, el repollo y el trigo, la mirada se levanta para contemplar la altura de los cerros de las Cruces, el que a veces arrastra las brisas del Almorzadero, dominando la atmósfera y ocasionando heladas, nocivas para las sementeras.

Por el occidente, la población se prolonga hasta las mismas riberas del río Chitagá, pues desde la carrera sexta, por donde la carretera central del norte muerde la población, hasta el río, se extienden los terrenos de los dos viveros nacionales establecidos en 6, el frutal y el forestal, en un descenso de cultivos simétricamente escalonados, que obligan al observador a detenerse para embriagarse y sentir la sensación de la hermosura del contorno. Quizás el alma del poeta y artista que había en Bolívar, tuvo que embriagarse en esta contemplación que se extiende al occidente, para atisbar más allá del Chitagá las inmarcesibles cimas del Bartaquí y del Tapao.

Por el norte se prolonga la meseta y la población tropieza con los primeros cultivos de pastos sativos, de una exhuberancia única; y a distancia, se destacan las andinas crestas de los cerros de Hojancha, Tapurcuá y Don Antonio, región ésta que fue propiedad del doctor don Francisco Soto y donde él pensó retirarse, después de los sucesos septembrinos de 1828. El doctor Carvajal nos transcribe un párrafo de una carta que el doctor Soto escribió al doctor Rufino Cuervo, por medio de su señora esposa, pidiendo que se le levantara el destierro… “Lo único que pido es que se conceda licencia para reunirme con mi familia, y habitar en el campo, a dos jornadas del sur de Pamplona, en medio de un páramo, y sin tener la más pequeña intervención, ni aun en los negocios de la exigua aldea de Chitagá, en cuya feligresía está mi desierto”.

Por el sur la población se alarga hasta el puente de Santander, donde todavía se ven las ruinas de la casa en que el Libertador efectuó su célebre conferencia con do David Solano, que hacemos referencia en otra sección de esta monografía; y a continuación, se levanta la mole desafiante del Almorzadero, como un eterno y silencioso centinela que vela por la vida de Chitagá , por los siglos de los siglos, como si esa mole obedeciera fiel las órdenes del genio de la libertad de América…

PEDRO MARIA FUENTES,
Director departamental de estadística.
Cúcuta, diciembre 30 de 1945.

Bibliografía: Chitagá, del doctor Martí Carvajal. Gaceta histórica, Centro de historia del Norte de Santander.- Encomiendas de Pamplona del doctor Luis E. Páez Courvel.- Archivo parroquial de Chitagá.- Informes de la alcaldía de Chitagá .- Archivos de la Contraloría General del Norte de Santander y dirección departamental de estadística.

NOTA ACLARATORIA NECESARIA: La presente monografía de Chitagá ha sido transcrita SIC la original de mi propiedad, legada por mi señor padre Fausto Antonio Villamizar R., siendo yo bastante joven. En ella se han respetado los detalles sin cambiar absolutamente nada; sólo se han agregado algunos nombres a la lista original de los curas párrocos que han ejercido en la población.

Con este aporte de carácter cultural e histórico se trata de abrir un espacio para que enriquezcamos nuestro conocimiento sobre nuestro querido terruño y podamos valorar en su verdadera esencia lo que sentimos por Chitagá, al igual que se pueda aportar algo propicio y efectivo.

Cualquier aporte en este sentido será bien acogido, los espero en mi mail: jfravilla@hotamil.com.

Espero que la disfruten como yo, y adelante con la celebración de los 200 años de nuestro querido Chitagá.

J. Francisco Villamizar A. (Kico)





Creado por perico200 | 1 comentarios | 22/09/04 18:07

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Comentarios

GRACIAS POR SER CHITAGUENSE..... GRACIAS SEÑOR FRANCISCO POR PERMITIR A TODOS LOS CHITAGUENSES REFUGIADOS EN OTROS PAISES, EL PODER TENER ESTA INFORMACION TAN VALIOSA Y QUE NUNCA PENSE, QUE SE HUBIERA ESCRITO ALGO TAN MEMORABLE, DE MI QUERIDA POBLACION. GRACIAS DE NUEVO, POR HACER SENTIR ESE GENTILICIO TAN PROPIO Y TAN AUTOCTONO COMO NUESTRA MAZAMORRA DE MAIZ Y LAS GRANDES MANTECADAS DE DONDE DON EULALIO.. SON COSAS QUE LLEVO EN MI CORAZON , Y AHORA QUE SOY PADRE DE FAMILIA SE LA HE TRASMITIDO AMIS HIJOS, PARA HACERLOS PARTICIPES DE ESTA FELICIDAD QUE AUN SIENTO EN MI CORAZON. SOY HIJO DE ESTA POBLACION Y SOY DEL SENO DE LA FAMILIA BUITRAGO. DE TODAS MANERAS ME PODRAS VER O COMPARTIR EN LA CELEBRACION DEL CUMPLEAÑOS.... MUCHAS GRACIAS....MI CORREO ES WILMERBUITRAGO953@HOTMAIL.COM Enviado por loftforever | 11/11/04 23:33

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