Documentos en www.psicosocial.geomundos.com

Salud

Geomundos

www.psicosocial.geomundos.com

Lo grupal: confluencia entre la clinica y la psicologia social. Francisco Mora Larch en www.psicosocial.geomundos.com

Lo grupal: confluencia entre la clinica y la psicologia social. Francisco Mora Larch

Lo Grupal: Espacio de Confluencia entre la Clínica y la Psicología Social. Por Francisco Mora Larch. El texto, es una sintesis apretada del texto preparado para la conferencia presentada en el congreso: La psicologia en las instituciones y la comunidad. Institución.- CESIE. Centro De Especializa El texto, es una sintesis apretada del texto preparado para la conferencia presentada en el Congreso: La psicologia en las instituciones y la comunidad. Fac. de Psicologia de la UANL.
Mayo de 2007.

Si desea una copia del texto completo solicitela a nuestra direccion de correo: fmoralarch@hotmail.com


Lo grupal: espacio de confluencia entre
la clínica y la psicología social.


Francisco Mora Larch.


“En un mundo que cambia, el psicoanalista necesita focalizar la frontera entre lo individual y lo colectivo”.

Marcelo N. Viñar
Junio de 2006.

Introducción.-

Llamo la atención sobre un campo o un ámbito de trabajo: Lo Grupal. Entiendo esta noción como un concepto, un término que invita a pensar, estimulo posibilitador de inquietudes, intenciones sociales, lo grupal como espacio teórico que atraiga la conciencia critica de aquellos interesados por los cambios individuales, grupales, familiares, institucionales y sociales.

El escrito intenta desarrollar el interés de los estudiantes y psicólogos en formación, por la realidad social: la que abarca el campo de la salud mental, y nos muestra los grados de patología social que imperan en las condiciones socioeconómicas del sistema neoliberal de una economía de mercado, un camino que se nos ofrece como expresión natural de la “evolución social”.

La disolución de una lógica del vivir hace añicos las formas subjetivas, sujetos y colectivos se ven expuestos a una realidad impregnada de elementos des-estructurantes cuyos efectos son enloquecedores, se detecta en expresiones muy generalizadas de violencia, intolerancia, agresividad abrupta, angustia, actings y trastornos físicos: se trasuntan las pulsiones tanáticas en forma descarnada, no humanizada.

Llamo la atención sobre Lo Grupal: en nuestro medio, se inicia con el movimiento y el interés de un grupo de estudiantes por la obra freudiana en la facultad de psicología, pero la conciencia política llamaba el interés sobre la cuestión colectiva. El compromiso social con un pueblo que requiere vías alternas que respondan a sus necesidades. La realidad de las problemáticas concernientes a la salud mental, debería llevarnos a reconocer la necesidad de un trato diferente con la misma.

Lo grupal desde la tradición de la psicología argentina.


Algunos textos revisados hace 25 años dejaron marca, inicio de un derrotero que no termina: Psicohigiene y Psicología Institucional de J. Bleger; Nuevas Perspectivas en Salud Mental, de W. Grimson y Del Psicoanálisis a la Psicología social de Pichon Rivière. ¿Qué tienen de particular, de diverso con respecto a otros textos que derivan del psicoanálisis?: muestran que, sin abandonar su soporte teórico y metodológico, se podían desprender de él una diversidad de aplicaciones a partir de poder diseñar dispositivos que permitieran operar transformaciones en los diferentes campos de intervención.

Puntualizo algunas cuestiones en torno a Lo Grupal. Es un campo vasto, los grupos procesan integraciones individuales, los grupos se auto-construyen o se auto-fagocitan; destilan y forjan subjetividad, el campo histórico social se objetiva en la vivencia grupal, no es posible deslindarse de lo grupal, lo grupal no se agota en los grupos.

La cuestión grupal aparece como espacio intermediario, como campo de aplicación y de estrategias de intervención, de operación diría Pichon.

Pensemos en los descubrimientos de Bion sobre los fenómenos grupales que revela usando un dispositivo de grupos amplios con una tarea curativa especifica; y los descubrimientos y construcciones teóricas de Pichon con respecto a otra cura, la del psicótico, en el espacio manicomial.


Insuficiencias del psicoanálisis.

Desde el punto de vista social, el Psicoanálisis como terapéutica es un instrumento poco significativo, aunque en términos heurísitcos es de lo más valioso con lo que cuenta la cultura occidental.

Desde otro punto de vista, el psicoanálisis visto como terapéutica se muestra endeble para ofrecer soluciones a las urgencias que plantea el campo de la salud mental poblacional, comunitaria e institucional. Un abordaje pluri-dimensional debería ser integrado para adecuarnos a un “objeto” de estudio complejo, atravesado por líneas de constitución múltiples y diversas de lo humano social.

Lo grupal como práctica de construcción de dispositivos diversos realiza de manera flexible constructos metodológicos que permiten intervenir en las diversas esferas que se conjugan en la constitución de los fenómenos psíquicos y socio-dinámicos productores de una enfermedad. Estos dispositivos serían capaces de dar cuenta de situaciones alienantes concretas y especificas por las que transitan sujetos individuales y colectivos, provocadoras de patología social.

Una concepción del sujeto.

Partimos de una tesis marxista: La supuesta esencia del sujeto, no es mas que “el producto de sus relaciones sociales” concretas de existencia, es decir, que el ser humano con el que nos encontramos en un consultorio, no es un ente aislado sino producido en la trama de relaciones históricas, sociales, económicas familiares y políticas en las que nació.

Pero Marx no tomaba al sujeto construido psiquicamente en las tramas de relaciones afectivas de su entrono inmediato (que también son condiciones concretas de existencia), ignoraba lo especifico de las relaciones afectivas vinculantes de un sujeto, la madre, que funcionando a modo de un “yo auxiliar”, procesa y ayuda a digerir y asimilar al otro, las influencias culturales, históricas y sociales en las que ambos se encuentran inmersos.

Esta relación inter-subjetiva madre-hijo esta en crisis (lo que significa, que estamos hablando de la afectación mayúscula que se produce en las condiciones de constitución del psiquismo) y prueba de ello se observa en los siguientes síntomas sociales:

Dificultades de embarazo en muchas mujeres jóvenes y prácticamente “sanas” desde el punto de vista físico.
Embarazos artificiales (in vitro)
Bebés y/o niños abandonados
Madres cada vez más jóvenes, hasta niñas madre.
Niños pequeños maltratados o asesinados por los adultos a cargo de su cuidado
Niños pequeños abusados sexualmente.
Niños vendidos y desarraigados de su mundo afectivo, vueltos objetos de intercambio: mercancía.
Madres sin vocación materna.
Ausencia agudizada y crónica de los padres.
Rol laboral de muchas mujeres, como excluyente del rol materno
Hijos vividos como carga o responsabilidad no deseada o que rebasa la capacidad de contención paternal.
Violencia intrafamiliar que destruye los lazos sociales necesarios para crear condiciones de constitución del psiquismo individual.
Mayor número de divorcios (ruptura de lazos) que de matrimonios.

Todo ello sobre una base inter-subjetiva: la experiencia de la paulatina ruptura y quiebre de los lazos sociales sostenidos por el Estado en relación con la sociedad, aunado a un incremento sostenido de la medicalización de la vida sexual e intima de la pareja, que provoca efectos des-subjetivantes al reducir todo sufrimiento humano como efecto de la bioquímica o la fisiología.

Ferro, A. se pregunta: “¿qué ocurre en ausencia de ‘alimento para la mente’, en ausencia de reverie?: las partes tiernas, afectuosas ..(…) son destruidas por las partes violentas que terminan ‘canibalizando’ la mente misma, proceso que luego se hace padecer a los demás”. Asì, la dimensión inter-subjetiva repercute en las condiciones de constitución del psiquismo de los individuos por nacer.

La falta de conexión y de vínculos internos se ve reflejada en la necesidad de lazos sociales que se encuentran desechos, ausentes, o si presentes, fríos, externos y superficiales o simplemente bloqueados que no logran colmar la necesidad de apoyo de un yo que se derrumba en soledad.

Con el concepto de ECRO Pichon Rivière nos aporta una concepción de sujeto socio-afectivo, integrado en una subjetividad abierta y en permanente retroalimentación con el medio físico y social, es una estructura en devenir, siendo y dejando de ser a cada instante.

Las vivencias subjetivas se simbolizan en los intercambios, en el desarrollo de redes discursivas, que favorecen el posicionamiento subjetivo. La praxis no se logra en una actividad aislada sino en un hacer con otros, lo que enriquece y refuerza la idea de Pichón de que los hombres se humanizan, se subjetivan en la praxis grupal o social.

El método psicoanalítico.

El método psicoanalítico grupal sistematizado se encuentra en el texto de Anzieu “El Grupo y el Inconsciente”, como tal, debería ser evaluado para posibilitar modificaciones que hagan del dispositivo el ser capaz de incluir otras lecturas o atravesamientos más allá de las que actualmente permite visibilizar. Desarrollos posteriores de R. Kaes legitiman el trabajo psicoanalítico en situación de grupo.

El planteo psicoanalítico de Pichón, incluía en la situación grupal el factor tarea, y como no hay grupo que no sea convocado por una tarea social que lo estructure como grupo, los grupos operativos de Pichon se volvieron un “modelo” de intervención en cualquier ámbito de la existencia humana.

Esta tarea será también objeto de las proyecciones del mundo interno de los sujetos, así como de transferencias que la tarea despierta y más cuando este factor es tema que incluya al ser humano como objeto de estudio. Esto es lo que descubre Pichón cuando utiliza la didáctica grupal en la enseñanza de la psiquiatría.

Se trata de facilitar la circulación de la palabra a través del entretejido de una red discursiva que requieren de un otro que “sepa” escuchar, y de aportar desde cierto lugar, para lograr activar, o facilitar el pensamiento en grupo y del grupo, que permita desarrollar lo que Kaes llama la cadena asociativa grupal.

El método es clínico, la operación es grupal, la intervención siempre es social.


“... reconocemos el valor y la función de los dispositivos grupales, de las estrategias colectivas para hacer frente a tanta devastación social, tanto desmantelamiento y empobrecimiento psíquico”.

Rolfo, Cielo, et al.


Me manejo con el término “concepción operativa de grupo” utilizada por los operadores sociales de la UAM Xochimilco, en el sentido siguiente:

Concepción: remite como tal a una idea general acerca de lo grupal, que ha sido sistematizada a través de una praxis que teoriza y enriquece cada experiencia realizada desde el dispositivo de grupos centrados en una tarea. Refiere a una teoría en permanente construcción que no se agota en los grupos ni en las practicas grupales realizadas.

Operativa. Retomo la reflexión realizada por M. Boronowski en el texto “Psicología Social Hoy”: Operativa, porque opera, es decir, “trabaja”, y el trabajo es la operación para dominar la naturaleza y/o la sociedad, para transformarla en función de intereses colectivos, signados por la justicia y la solidaridad social. El operar es un obrar, hacer, es praxis. Es construir en pocas palabras.

De Grupo. Donde la intervención del operador, sobre grupos reales le permite abstraer un campo problemático que puede ser abordado al ir delimitando una disciplina cuyo objeto de estudio sea la interacción social, puesta en acto de la dimensión subjetiva de los sujetos sociales en situación de agrupamiento.

Los participantes re-construyen los embalajes necesarios para re-configurar los estilos de vida; la re-significación de los diálogos, las experiencias, la convivencia, los aprendizajes adquiridos. Se realiza una revisión de los vínculos establecidos (evaluación de las condiciones de los lazos sociales); se induce a volver al trabajo del pensamiento, la reflexión.

Los vínculos están subtendidos por la construcción humana por excelencia: la subjetividad, concepto atravesado por múltiples líneas de confluencia, algunas definiciones del concepto indican la trama oculta del término y señalan diversas vías para ser utilizado en la práctica social:

Isabel Jaidar nos dice que la subjetividad hace referencia al “despliegue de las infinitas relaciones sujeto-objeto, en las que el objeto significa ‘la realidad’, ‘la otredad’, ‘lo colectivo’, ‘lo social’ y el sujeto mismo”.

Edelman la define así: “La subjetividad es una producción histórico social. No es una naturaleza en sí interior al sujeto o esencia del mismo. Como construcción histórica y social, la subjetividad es una formación que corresponde simultáneamente al sujeto singular y al conjunto”.

C. Castoriadis plantea lo siguiente: “La subjetividad humana es una esfera pseudo-cerrada, que puede auto-dilatarse, puede interactuar con otras pseudo-esferas del mismo tipo y puede volver a cuestionar las condiciones, o las leyes de su clausura”

Guinsberg, E. expresa: “La investigación de la subjetividad consiste básicamente en la interrogación de los sentidos, las significaciones y los valores éticos y morales, que produce una determinada cultura, su forma de apropiación por los individuos y la orientación que efectúan sobre sus acciones prácticas.

Los grupos están atravesados por los condicionamientos psíquicos, históricos y sociales en su constitución, no son la contrapartida radical de la institución, y muchos de ellos pueden ser un peligro real para sujetos con un yo débil que no pueda “navegar” en el espacio grupal.

Grupos y colectivos diversos, no dejan de ser construcciones artificiales, históricas, cuya dinámica propia puede subvertir e impulsar procesos de cambio real, tanto en los sujetos como en las instituciones, es en ellos donde se gestan las realidades y los compromisos sociales más amplios.

Divisoria Instituida, ¿Confluencia Instituyente?


“La enseñanza departamental –o inter-departamental– e interdisciplinaria es la base institucional necesaria para el cambio que proponemos. Es en este ámbito departamental que tendrían que reducirse las contra-indicaciones, las rivalidades y las envidias profesionales que oscurecen hoy el campo de nuestra tarea”.

Pichon Rivière, E.
Discurso Pronunciado como Presidente del
2do. Congreso de Argentino de Psiquiatría.

Desde lo grupal accedo a la idea de que toda patología no es la de un sujeto isla, como si su constitución fuese de exterioridad con el todo social, su inscripción va mas allá del sujeto psíquico, construido y constructor de su propio mundo. Desde esta óptica es posible pensar la necesidad de articular “áreas” de estudio como puede ser el campo de la clínica y el de la psicología social.

Cabe hacer una acotación, siendo estudiante muchas veces surgió en nuestro grupo la cuestión de la divisoria de áreas de especialidad en la licenciatura: con una cursada de 10 semestres y un tronco común o básico de 6, el estudiante debía elegir una de las siguientes áreas para delimitar su campo de acción en los últimos 4, estas eran:

Área clínica, área clínica infantil, área social, área conductual y área laboral.

Esta divisoria siempre requirió una labor de elucidación, máxime cuando la división carecía de toda lógica interna a la disciplina psicológica, o a una lógica institucional que diera cuenta de criterios que se permitían combinar agua con aceite. El ejemplo más evidente era constituir un área conductual referida a un enfoque de la psicología como área de especialización, condición cuyo criterio no podría incluirse en campos de aplicación como las demás áreas, lo que tomado al pie podría llevar a una divisoria por corrientes y así hubiésemos tenido quizás las áreas de especialización siguientes:

Área psicoanalítica; área genética (Wallon y Piaget); humanista (rogeriana), área conductual y gestáltica.

El intento de invitar a una conjunción de esfuerzos vía un campo de confluencia, deja intacta la cuestión de aquella divisoria arbitraria que aún hoy se mantiene, y que la polaridad (imaginaria) área clínica versus área social, no deriva de visiones teóricas encaminadas a dar énfasis a uno u otro aspecto de lo humano, sino a mostrar que, vía una naturalización de las condiciones institucionales en que se forman los psicólogos se pueden mantener divisorias artificiales por áreas de estudio, que se mantienen vigentes y como dadas de una vez para siempre, donde no hay un intento de critica y elucidación de estas cuestiones.

Si el criterio divisorio hubiese sido tomar el camino por la vía de las opciones teóricas y los enfoques reflexivos sobre el fenómeno humano, una otra lógica hubiese dado lugar a algunos cambios en la realidad institucional.

Esto debería revertir en plantear la integración de campos y de las prácticas: el estudiante de clínica (que sigue por una formación teórica en psicoanálisis) podría adquirir una visión más amplia e integral del fenómeno psicopatológico, sin reducirlo a un conflicto intra-psíquico (una psicopatología cuya influencia del entorno es negada), y si no lo es se carecen de elementos teóricos de análisis para elucidar cómo lo social incide en la “elección” de patología “individual”.

La contrapartida desde el área social, llevaría a impedir el error y la debilidad de la sociología y la psicología social académica: diluir al sujeto psíquico en los análisis macro, banalizando la praxis del sujeto (negación del poder del propio agente social) y el poder de fenómenos socio-dinámicos (grupales) que ejercen influencia sobre los fenómenos sociales más amplios.

La confluencia de áreas, llevaría a la necesidad del trabajo conjunto, coordinado, de apertura mutua que permita y promueve el trabajo multi o interdisciplinario entre áreas que desde disciplinas vecinas o limítrofes abordan al ser humano como objeto de investigación y de intervención psicosocial. Remite a re-conceptuar prácticas, a buscar salidas, recursos, puntos de fuga que rompan la inercia institucional, grupal o individual; lleva además a enfocar el peso del conjunto social sobre individuos o colectivos específicos más vulnerables.

El aprendizaje de estrategias grupales y socio-dinámicas, para ser aplicadas en concreto, llevará a un darse cuenta, a una toma de conciencia paulatina de los estudiantes, de que no pueden intervenir si no viven y transitan un proceso similar a los servicios (o prácticas que ejercen o ensayan), problema que podría ser resuelto desde la institución educativa: prácticas, propedéuticas y experiencias grupales de formación apuntalarían los procesos educativos de los “nuevos” y futuros agentes psi transformados en operadores sociales..

El campo grupal remite al trabajar-se cuando de utilizar dispositivos grupales se trata; descubrimos entonces que el aula es el espacio académico desperdiciado, olvidado y reprimido para la investigación psicosocial, incluido el psicoanálisis. El estudiante y el docente de psicología piensan que la psicología se vive y se practica fuera del aula. Pero el aula se sustenta en una psicología espontánea nunca reflexionada, en los formatos estereotipados de lo que es un docente, una clase, un grupo, de lo que es la relación educativa, de la concepción didáctica sustentada, la psicología se vive y se practica todos los días en el salón de clase sin un ápice para pensarse a sí misma. El aula sigue siendo uno de los espacios sociales más resistentes al cambio.

Siendo pragmáticos, pero en aras de integrar e incluir niveles de análisis y de intervención, lograríamos que ambos enfoques (clínico y social) pudieran confluir en revalorizar el estudio de Lo Grupal, como campo de investigación y descubrimiento legitimo para empezar a marchar sobre una nueva forma de vivir, percibir y practicar la psicología integrando el análisis de los vínculos sostenidos por los sujetos, hasta llegar al estudio de la subjetividad, termino que define la especificidad de lo humano, lo que lleve a reforzar una visión crítico-científica que defienda el humanismo y revierta la alienación individual y social que campea en estos tiempos de una inminente catástrofe ecológica y espiritual.

Por lo menos, para la crisis espiritual que ya padecemos, deberíamos estar seriamente instrumentados y totalmente comprometidos como profesionales de la psicología.

Creado por larch | 0 comentarios | 21/05/07 20:16

Ir a secciones de documentos

Ir a Clínica Grupal

Comentarios

Servicios Recomendados

¿Conoces el chat con perfiles?

Ahora puedes ver la cara de con quién hablas, agregarlos a tu agenda y enviarles mensajes incluso cuando no están conectados.

Juegos gratis online

¿Te aburres? Los juegos online de Geomundos se actualizan constantemente, y también te los puedes descargar a tu PC para jugar offline.

Gana regalos directos

¿Conoces los puntos Geomundos? Gana puntos por jugar, hacer encuestas, registrarte, comprar online... ¡Y canjéalos por cualquiera de los más de 100 regalos disponibles!

Crea tu propia comunidad

¿Tienes algo que contar? Publica tus textos, fotos, enlaces… Es fácil y divertido. ¡Disfruta viendo subir tu contador de visitas!

Titulares de prensa

¿Qué pasa en el mundo ahora mismo? Consulta los titulares de los principales medios de comunicación de un vistazo.

¡Consíguelo gratis!

Pack+ de PrizeeConsigue ya tu Pack+ de Prizee para jugar un montón de partidas gratis a tus...

Gana regalos por jugar, hacer encuestas, registrarte en portales y con tus compras online...

Acceso al Club

Recomendados