Documentos en TRIGO DE DIOS

Ocio

Geomundos

TRIGO DE DIOS

Domingo XXX ordinario. en TRIGO DE DIOS

Domingo XXX ordinario.

Bartimeo y nuestra conversión. Padre nuestro

Domingo, 29-10-2006, Domingo XXX Ordinario del ciclo b

Edición número 64

En esta edición de Padre nuestro, encontraréis los siguientes contenidos:
-Celebremos la Eucaristía. Cita de las lecturas eucarísticas, oraciones, homilía dominical y lectura después de la Comunión.
-Campaña de oración. Oremos por los que no están con nosotros.

Celebremos la Eucaristía

Domingo XXX Ordinario del ciclo b

Antífona de entrada

Que se alegren los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes, busquen siempre su rostro (CF. SAL. 104, 3-4).

Recitemos el Gloria en esta celebración dominical, pidiéndole a nuestro Padre común perdón por nuestras transgresiones voluntarias en el cumplimiento de su Ley, y elevemos nuestras peticiones al cielo.

Saludo inicial del sacerdote

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.
R. Y con tu espíritu.

Monición de entrada

Sed bienvenidos a la casa de nuestro Padre y Dios.
Nuestra Santa Madre la Iglesia, a través del episodio evangélico de la curación del ciego Bartimeo por parte de nuestro Señor Jesús, quiere que volvamos a recordar nuestra conversión al Evangelio de salvación, y, nos pide, una vez más, que sirvamos a nuestro Padre común en nuestros prójimos los hombres, así pues, si nos mostramos dispuestos a recibir las dádivas con que nuestro Criador contribuye a hacernos felices, no hemos de olvidar la importancia que tiene el servicio recíproco.
Comencemos esta celebración eucarística pidiéndole a nuestro Señor que abra los ojos de nuestro corazón, de la misma manera que Jesús le concedió la vista al hijo de Timeo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y para conseguir lo que nos prometes ayúdanos a amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
R. Amén.

Liturgia de la Palabra

Cita de las lecturas eucarísticas y moniciones que preceden a las mismas

1. Congregaré a ciegos y cojos (JER. 31, 7-9). El regreso de los judíos deportados a Babilonia a la Tierra prometida significa la instauración del Reino de nuestro Padre común entre los hombres, así pues, cuando hablamos del exterminio de las miserias de la humanidad, no nos referimos a una utopía irrealizable, sino que expresamos nuestra fe en la conclusión de la obra que nuestro Padre y Dios le encomendó a Jesucristo.

2. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres (SAL. 125, 1-2 a. 2 c d-3. 4-5. 6). Démosle gracias a nuestro Dios y Señor por habernos librado de las tribulaciones cuya contemplación nos hizo sufrir.

3. Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec (HEB. 5, 1-6). A diferencia de los sacerdotes judíos y cristianos que ofrecen sacrificios por la expiación de los pecados de sus fieles y por sus propias transgresiones en el cumplimiento de la Ley de Dios, nuestro Hermano y Señor Jesucristo, no hubo de morir para expiar sus pecados, pues siempre vivió en Dios, de Dios y para Dios, y, por amor a Dios.

4. Aleluya, Aleluya: El Reino de Dios ya está entre vosotros (LC. 17, 21). Aleluya.

5. Maestro, que pueda ver (MC. 10, 46-52). Ojalá que, a imitación del ciego Bartimeo, cuando seamos conscientes de que Jesús pasa ante nosotros, aprovechemos la oportunidad de pedirle que nos ayude a desear vivir en la presencia de nuestro Padre común.

Homilía:

1. Bartimeo y nuestra conversión. ""Jesús decía: "-Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra de salvación" (Jn. 4, 34).
Si el alimento de Jesús, -Dios por excelencia-, es cumplir los deseos del Padre, la voluntad del Altísimo, es que sus fieles lo amen, y, -por tanto-, que depositen su confianza en él. Así pues, al hijo de Timeo, le reprendía la gente cuando quería acercárse a Jesús, para que el Mesías le sanara, -sin embargo-, el alimento de Dios -compañeros del desierto de la vida-, es saberse amado por nosotros, sus devotos y fieles hijos. Bartimeo fue reprendido, porque pocos fueron los que comprendieron cuál es la voluntad de Dios.
Cierto día, en el que yo me encontraba entre gente que no creía en Dios, -y cuando yo aún no me contaba entre los que creen en nuestro Padre común-, oí a una señora, que decía, llorando:
No sé por qué he creído que puede existir un ser tan malvado como Dios. No obstante, la muerte de mi hija, me hace poner los ojos en la realidad, porque, si Dios existe, se ha portado tan mal conmigo, como también hubiera podido hacerlo, mi peor enemigo. él ha humillado a mi hija, y eso no se lo perdonaré jamás.
Yo soy casi ciego, y, -sin embargo-, espero ser hestablecido d mi enfermedad. Me gustaría mucho oír las palabras con que Jesús se dirigió al ferviente Zaqueo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa" (LC. 19, 9).
Yo pienso que, cuando el hijo de Timeo invocaba a Jesús, lo hacía con la incontenible emoción de quien descubre que no ha de esperar la muerte, marcado por una terrible enfermedad, que piensa que es el opio que le mata. Lo más terrible que nos ocurre a los ciegos, no es el hecho de que tenemos que luchar, por ser, -en lo posible-, personas normales, sino, que muchos nos consideran muertos.
Cierto día, cuando yo estudiaba primero de Bachillerato, un compañero del centro en el que cursaba mis estudios, me preguntó si yo sabía beber agua en una fuente. No obstante, yo comprendo que, los ciegos somos discriminados, no por la maldad de la gente, sino, por la ignorancia de los mismos.
Ante tanta incomprensión, cada vez que exhalo un poco de aire, siento que nazco de nuevo, que he de empezar a luchar nuevamente, -olvidando las tragedias del pasado-, sin descansar, pues siento que la vida es un excelente don divino, que he de gozar, y sufrir. A muchos ciegos, -especialmente a cuantos se han independizado de sus familiares, y viven solos-, les es dificultoso el hecho de afrontar situaciones, tales como estas: Cuando caminan por cualquier calle de un pueblo o ciudad, muchos les observan, bien para ver si sus ropas están limpias, bien para observar si son capaces de caminar erguidos, sin ladearse.
Muchos ciegos, -como bartimeos acostumbrados a padecer y a gozar de la vida-, esperamos, -paciente y fervientemente-, la actuación del Señor. No nos cansamos de estar enfermos, sino, de ser bichos raros. -Entiendan esto quienes creen poseerlo y saberlo todo, y su pobreza es inminente- Esta es la causa que me hace gritar a los cuatro vientos, que nadie ha de acobardarse ante sus propias dificultades.
La oración del hijo de Timeo, fue oída por Jesús. Jesús caminaba hacia Jerusalén, acompañado por una gran multitud, y oyó la voz de un mendigo, que para muchos era insignificante, por su pobreza, y, especialmente, por su ceguera. Muchos creían que tales personas pagaban el castigo merecido, bien por los pecados cometidos por sus predecesores, bien por sus propias faltas, cometidas contra la Ley mosaica.
Así como Jesús le concedió el don de la vista al hijo de Timeo, todo aquel que espere en el Señor, será salvo, para gloria de Dios Padre. Porque, cuanto nos narra San Marcos sobre Bartimeo, se refiere a la conversión, don excelente del Dios Altísimo" (Trigo de Dios, pan de vida).
2. Bartimeo y las parábolas del capítulo 25 del Evangelio de San Mateo. El Evangelio que estamos considerando en esta ocasión tiene un gran significado teológico para los creyentes, y encierra entre sus letras un gran manantial de esperanza para este moderador que os escribe. Si meditamos el citado texto de San Lucas a la luz del capítulo 25 del Evangelio de San Mateo que meditamos durante los 3 últimos domingos del año litúrgico, podemos comprobar con qué fuerza y eficacia actúa Jesús para sacarnos del error, y aumentar nuestra conciencia de que somos hijos de Dios. El mencionado capítulo 25 de San Mateo se divide en tres significativas parábolas:
1. En primer lugar, nos encontramos con la parábola de las diez vírgenes, que se narra en los 13 primeros versículos del citado capítulo de Leví. El ciego del cual nos habla San Lucas se encontraba al borde del camino pidiendo limosna, pues había averiguado que Jesús pasaría por el camino que conducía a Jericó. ¿Estamos nosotros prontos a hacer la voluntad de Dios? ¿Estamos preparados para recibir a quien nos sorprenderá en el momento en que menos lo esperemos, de igual manera que los salteadores sorprenden a los que caminan en la oscuridad de la noche?
2. Entre los versículos 14 y 30 del capítulo 25 del Evangelio de San Mateo, se nos narra la parábola de los diez talentos, en honor a aquel siervo a quien se le concedió un mayor número de talentos, y produjo el doble del capital que su amo le confió. ¿Por qué se le concedió a este más talentos que a los otros? Este se había preparado para recibir más dádivas divinas, pues, si dádivas son gracias y dones, servir a Dios mediante oraciones y actos de misericordia, incluye una responsabilidad proporcional a los talentos que se reciben. ¿Qué don o talento recibió Bartimeo, el ciego del camino? Aquel hombre recibió luz y una misión, hacer que la fe de sus semejantes aumentara proporcionalmente a la luz que había recibido de Dios.
3. Entre los versículos 31 y 46 del capítulo 25 del Evangelio de San Mateo, se nos escenifica simbólicamente el juicio universal, en que los buenos estarán a la derecha del Señor, al igual que le sucedió a San Dimas en su crucifixión, y los malos estarán a la izquierda del Rey, de igual forma que le sucedió al incrédulo Gestas el primer Viernes Santo. Todos seremos salvos, pero, ¡qué infelicidad sufrimos al reconocer que no hemos hecho el bien según lo que para Dios, la vida, nuestros prójimos y nosotros mismos hemos tenido la oportunidad de hacer! Si el ciego que recobró la vista no produjo frutos evangélicos, ¿de qué le aprobechó la luz? Si el citado personaje bíblico no supo amar a sus prójimos, ¿no hubiera sido más feliz viviendo entre tinieblas?
Concluyamos esta meditación del Evangelio diario, pidiéndole a nuestro Padre y Dios que nos ayude a prepararnos a recibir al Rey que viene.

Oración de los fieles

Isaías escribió en su profecía: "Por amor de Sión no he de callar, por amor de Jerusalén no he de estar quedo, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación brille como antorcha" (IS. 62, 1). Oremos incansablemente por nuestra conversión y para que el mundo acepte a nuestro Padre común sin reservas. Respondemos a cada petición: Padre nuestro, ayúdanos a reconocer tu luz indeficiente.

1. Para los fieles religiosos y laicos de tu Iglesia te pedimos, Padre nuestro de la vida, que nos fortalezcas para que podamos llevar a cabo la misión que nos has encomendado de evangelizar al mundo. Oremos.
2. Para los gobernantes del mundo te pedimos, Padre nuestro de la vida, que les inspires el perfecto cumplimiento del deber que les has encomendado. Oremos.
3. Te pedimos por quienes lloramos la muerte de nuestros familiares y amigos queridos, para que, cuando concluyas la instauración de tu Reino, podamos vivir junto a ellos, de forma que constatemos que harás realidad la fe que profesamos. Oremos.
4. Para los enfermos te pedimos, Padre Santo, que les concedas la paciencia que les es necesaria para vivir su padecimiento, y que sus oraciones nos sirvan de ejemplo a quienes no sabemos valorar los dones y virtudes que tú nos has concedido. Oremos.
5. Acoge en tu Reino, Padre nuestro del amor, a quienes próximamente dejarán este mundo para encontrarse contigo, y aumenta la fe de sus familiares y amigos queridos, para que no se desesperen ni se sientan solos cuando no estén con ellos sus familiares yo amigos queridos. Oremos.
6. Te pedimos por las familias cristianas, para que, al igual que le sucedió al Hijo de Timeo, les abras los ojos del corazón a quienes las componen, para que el mundo no les haga perder la fe que profesan. Oremos.

V. Escucha, Señor, las oraciones de tus Hijos reunidos para celebrar tu entrega generosa a la humanidad en la Persona de tu Unigénito amado, pues deseamos vivir eternamente en tu presencia, y somos conscientes de que sin tu ayuda no podemos alcanzar la santidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

Liturgia eucarística

Oración sobre las ofrendas

Vuelve tu mirada serena y bondadosa, Padre, sobre las ofrendas que te presentamos, para que nuestra celebración sea para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

Prefacio dominical II

El magisterio de la salvación

V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
V. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor. El cual, compadecido del extravío de los hombres, quiso nacer de la Virgen; sufriendo la cruz, nos libró de eterna muerte y, resucitando, nos dio vida eterna. Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

Antífona de la Comunión

Que aclamemos tu victoria y alcemos nuestros estandartes en nombre de nuestro Dios (CF. SAL. 19, 6).

O bien:

Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios (EF. 5, 2).

Lectura después de la Comunión

Alma de Cristo

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús¡, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.
(Desconozco el autor de esta oración).

Oración después de la Comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que lleves a su plenitud en nosotros lo que significan estos sacramentos, para que un día poseamos plenamente lo que ahora celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

Exhortación de despedida

Después de recibir a nuestro Señor Jesús en la Eucaristía, iniciemos nuevamente la realización de nuestras actividades ordinarias, y dispongamos nuestro corazón a celebrar la Eucaristía los días 1 y 2 de noviembre, pues ello nos ayudará a afianzar nuestra fe en el establecimiento del Reino de Dios entre nosotros.
Os deseo un feliz Domingo.

Campaña de oración

Oremos por los que no están con nosotros

Hoy es el último día que os puedo dar de plazo para que me enviéis a mi dirección de correo:
jportillo@trigodios.jazztel.es
los datos de vuestros familiares y amigos que ya no están con vosotros por los que oraremos al celebrar la Eucaristía los días 1 y 2 de noviembre. Los citados datos aparecerán en la edición número 65 de Padre nuestro.
Los datos que debéis enviarme son:
1. Vuestro nombre y país de residencia.
2. Los nombres de vuestros familiares y amigos que ya no están con vosotros.
3. Podéis recoger los datos y enviárnoslos posteriormente de vuestros familiares, amigos o compañeros de grupos de Liturgia y oración, que no tengan conexión a internet, que deseen que oremos por sus familiares y amigos queridos.
Espero contar con vuestra colaboración.
Creado por trigodedios | 0 comentarios | 16/04/07 21:12

Ir a secciones de documentos

Ir a T. ordinario b

Comentarios

Servicios Recomendados

Juegos gratis online

¡Atención, jugadores! Los juegos online de Geomundos se actualizan constantemente, y también te los puedes descargar a tu PC para jugar offline.

¿Conoces el chat con perfiles?

Ahora puedes ver la cara de con quién hablas, agregarlos a tu agenda y enviarles mensajes incluso cuando no están conectados.

Gana regalos directos

¿Conoces los puntos Geomundos? Gana puntos por jugar, hacer encuestas, registrarte, comprar online... ¡Y canjéalos por cualquiera de los más de 100 regalos disponibles!

Crea tu propia comunidad

¿Tienes algo que contar? Publica tus textos, fotos, enlaces… Es fácil y divertido. ¡Disfruta viendo subir tu contador de visitas!

Titulares de prensa

¿Qué pasa en el mundo ahora mismo? Consulta los titulares de los principales medios de comunicación de un vistazo.

¡Consíguelo gratis!

PlayXOne. Sistema de Lucha Virtual.PlayXOne Sistema de lucha virtual. 4 Sensores de movimientos, y una base...

Gana regalos por jugar, hacer encuestas, registrarte en portales y con tus compras online...

Acceso al Club

Recomendados