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Testigos del francesismo de Gardel, Edmundo Guibourg en Carlos Gardel - El Oriental

Testigos del francesismo de Gardel, Edmundo Guibourg

Las falsedades detectables a primera vista de los principales sostenedores del francesismo de Gardel refuerzan la idea de que se trató de falsear su verdadero origen. Inmediatamente después de la tragedia de Medellín se acentuó la controversia sobre el lugar de nacimiento del Cantor Gardel.
Ante la necesidad de consolidar su supuesto francesismo, Armando Defino recurrió a dos de sus más íntimos amigos: Esteban Capot y Edmundo Guibourg.


Ya hemos visto que Capot mintió al decir que había conocido al cantor en Toulouse, puesto que ya desde 1889, un año y medio antes de que naciera el hijo de Berta Gardes: Charles Romuald Gardes, (que no era Carlos Gardel), estaba en Buenos Aires con su madre, Odalie Ducasse de Capot.

Las declaraciones hechas por Edmundo Guibourg a diferentes publicaciones demuestran que no estaba seguro de nada, ni en 1935, ni cuarenta años después.
En la parte final dice que la última vez que lo vio a Gardel fue "dos o tres meses antes de morir" cosa que no tiene nada de verdad.
El reportaje es muy interesante, Guibourg habla de Gardel escolar, del Abasto, de cuando viajó por Europa con él, de Defino, de Leguisamo, cuenta la anécdota muy completa de cuando fueron a comer con Benavente, en fin...pero siempre deja la sensación que si bien no existe la mínima duda de que tuvo una amistad importante con Gardel, NUNCA LLEGÓ A CONOCER SU "INTIMIDAD" Y SE NOTA QUE CIERTOS TEMAS NUNCA LOS TOCÓ CON EL CANTOR.

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Edmundo Guibourg nació el 15 de noviembre de 1893 en el barrio de Balvanera. Casi enseguida la familia se fue a Loyola y Canning, y en 1898 se mudaron al Abasto.
Falleció a los 93 años.

Fragmentos sacados de:
1º Abecedario Gardeliano, Por Nelson Bayardo
Edición de El País, 24 de Junio de 1994

Algunas frases y / o palabras han sido convertidas a versales a fin de resaltarlas.

Guibourg Edmundo J.

“Periodista argentino, crítico teatral, ensayista, íntimo amigo de Carlos Gardel, PERO TAMBIÉN DE ARMANDO DEFINO, A QUIEN LE PROLOGÓ SU LIBRO. Como en otros casos, el autor podría constituirse en mudo testigo de las enormes contradicciones en que incurrieron los adictos de “Gardel francés”, ya que sólo alcanza con reproducirlas, para que se advierta el carácter realmente antológico de la mayoría de ellas...


...Yendo, pues a Guibourg, EL MISMO 24 DE JUNIO DE 1935, en la última edición de “CRÍTICA” de Buenos Aires, y en un artículo que reprodujo por lo menos “GENTE” de 1977 en su edición dedicada a Gardel (pag.138), y el propio libro del señor Guibourg, “Calle Corrientes” ed. Plus Ultra, lo cual garantiza su adecuada difusión, SU AUTOR RECONOCE SU IGNORANCIA SOBRE EL LUGAR DONDE NACIÓ GARDEL ya que textualmente se pregunta:
“¿DE DÓNDE ERA ESE CANTOR TAN TÍPICAMENTE LOCAL? Se decía que había nacido en Punta Arenas. En los documentos que le vi exhibir en sus diversos viajes aparecía nativo de Montevideo. Acaso fuera en verdad oriundo del mediodía francés en Toulouse...”

Esto ocurría con un Guibourg que EN EL MISMO DÍA DE MEDELLÍN, no podía imaginar la polémica que desataría el punto, y por tal, actuó con la obvia espontaneidad del momento y por tal, dejando escapar su real sentir.”


Fragmentos de:
“En la memoria de un amigo Por Edmundo Guibourg
La Opinión, Buenos Aires, 24 de junio de 1975

“Le podría decir LA PRIMERA VEZ QUE LO VI. Fue en un comité político conservador de Balvanera, ubicado en la calle Anchorena, entre Celaya y Tucumán. Lo regenteaba un famoso caudillo, don Constancio Traverso, hombre de Benito Villanueva, este último legislador muy respetado aunque no un estadista.
El comité aquel era típico de la época del novecientos, con todas las características que describieron José Antonio Saldías, Alberto Vaccarezza o Carlos Mauricio Pacheco en sus sainetes, con algo de ese clima que mi cuñado Samuel Eichelbaum puso en “Un guapo del 900”. NO TENDRÍA YO TRECE AÑOS y me acuerdo que iba al comité con mi guardapolvo blanco escolar. Había un muchacho, un gordito QUE TENÍA TRES O CUATRO AÑOS MÁS QUE YO y cantaba con la guitarra que usó en ese comité el payador José Betinotti. El gordito era Gardel, y de Betinotti también me acuerdo: siempre vestía de negro con corbata crespón, parecía un funebrero.
Dio la coincidencia que el vespertino Crítica me nombrara, en 1927, corresponsal en Europa y yo tuviera que viajar en el mismo barco que Gardel. Empezamos a recordar juntos nuestros años del Abasto y los maestros comunes que habíamos tenido aunque fuéramos a escuelas distintas. Pero todo nos era familiar: los puesteros, el mercado, el olor de las frutas y las verduras, los Ciccarelli, familia de actores que él conoció y fueron mis compañeros de aula. O el padre de Pepe Arias que vendía porotos y papas, pero de quien Pepe decía que había sido almirante porque parecía más chic.”

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Fragmento de “Buenos Aires Tango”, Bs. As. Julio 1985:

“...el tema del tango y de Gardel son parte integrante de mi vida. Pero en cuanto a Gardel le puedo decir que los recuerdos no son más que uno. De manera que lo que yo pueda recordar hablando con Usted, lo he dicho una o cien veces. NO PUEDO AGREGAR UNA SOLA PALABRA DE FANTASÍA, PORQUE LE FALTARÍA EL RESPETO NO SOLAMENTE A LA VERDAD SINO AL MISMO RECUERDO QUE TENGO DE CARLOS. Nosotros fuimos amigos desde la infancia, yo TENÍA SEIS AÑOS Y ÉL NUEVE. EL NACIÓ EN FRANCIA PERO CUANDO YO LO CONOCÍ SU ACENTO FRANCÉS HABÍA DESAPARECIDO POR COMPLETO.
Su madre francesa aprendió luego a hablar perfectamente en castellano.
El fue argentino, absolutamente criollo, porteño por definición desde la primera hora que comenzó a pronunciar palabras. Era muy argentino. Yo lo conocí junto con mi hermano mayor que tenía dos años más que yo, cuando vivíamos en la calle Tucumán entre Anchorena y Laprida. Ahora es Anchorena y Agüero, porque la calle Laprida estaba mal catastrada.
A los dos años nos llamaban en el barrio “Los francesitos” cuando nos veían juntos, YA QUE MI PADRE ERA FRANCÉS y escultor de madera.
Antes de conocerlo lo habíamos visto en el barrio y queríamos saber quién era el francesito que vivía a dos cuadras más allá de nuestra casa.
GARDEL VIVÍA EN LA CALLE TUCUMÁN ENTRE BERMEJO Y ECUADOR. Cuando se tiene ENTRE SIETE Y DIEZ AÑOS, los barrios se hacen muy extensos. A tres cuadras de distancia de cada casa ya es otro mundo.”


Fragmento de Vida y obra de Carlos Gardel, de Anastasio Hernández, bibliog. “Carlos Gardel no es un mito” de Tito Licause:

Así lo recordó Guibourg:
“Recuerdo un hecho que creo que fue el más memorable en la vida de Carlitos y en la mía. Este hecho sucedió en el mercado de Abasto cuando Carlos TENÍA ONCE AÑOS Y YO, IBA A CUMPLIR DOCE. (Aquí se dice de la misma edad de Gardel) Eran las once y media de la mañana más o menos. Ya los puesteros del abasto, unos habían cerrado y otros levantaban sus puestos. En la hilera de los puestos de frutas, había uno sin que ninguno, aparentemente lo atendiera. En ese puesto habían unos racimos de uvas, unas manzanas y unas bananas, que era más pecado “no robarlas”, que pasar de largo frente a ellas. Disimuladamente, Carlitos y yo, miramos para todos lados a fin de asegurarnos que no íbamos a tener ningún problema. Con la rapidez de un rayo Carlos agarró tres manzanas y un colgajo chico de bananas y salió corriendo. Yo salí tras él, disparando con una bolsa de doce naranjas. Cuando ya íbamos a cruzar el portón para salir a la calle, el dueño del puesto que nos estaba “vichando” desde el mismo lugar por donde íbamos a salir, nos agarró y buenamente nos llevó a su puesto. En el momento en que Carlitos y yo íbamos a poner la fruta en el lugar que la habíamos sacado, el puestero dijo:
No... no... no... – reteniendo nuestra intención. – siéntense allí y coman toda la fruta que quieran.
Ninguno de los dos queríamos comer. Nos dio tanta vergüenza que no podíamos levantar la cara. Con un gesto muy paternal “el gordo puestero” le dio a Carlitos una manzana y una banana. A mí me dio una manzana y una naranja.
Tomen, coman – nos dijo.
Cuando el gordo vio que habíamos terminado de comer, nos dijo: vengan, ayúdenme a llevar estos cajones al carro.
Eran diez cajones de fruta que en un momento entre el gordo, Carlitos y yo subimos al carro. Cuando el gordo estaba cerrando el puesto, le dio a Carlitos un canasto con frutas y a mi otro de igual tamaño.
Tomen, mañana me traen los canastos y cuando quieran comer frutas no las roben, vengan aquí y coman toda la fruta que quieran.
Al día siguiente, - continuó Guibourg - a las ocho de la mañana, Carlos y yo le entregábamos al gordo los canastos. Al momento de irnos nos dijo:
...vayan a la panadería, traigan una docena de facturas y tres cafés con leche – agregó mientras nos daba dos pesos para pagar el gasto. Cuando llegamos con las facturas y los tres cafés, don Pepino, que sí nos dijo que se llamaba, señalando una mesa, nos ordenó que desayunáramos mientras el terminaba de atender a un par de clientes. Al momento, llegó don Pepino a desayunar con nosotros. De inmediato Carlitos estiraba su mano con el vuelto de los dos pesos diciéndole:
sírvase señor, el vuelto de los dos pesos..., repártanselo entre ustedes – repuso don Pepino mientras comía una media luna y daba sorbos a su taza de café. En su lenguaje italo-argentino nos dijo muchas cosas que nosotros apenas comprendíamos, pero adivinábamos la intención de sus palabras. La llegada de otros clientes, no le permitieron a don Pepino seguir con su charla consejera y paternal. Finalmente nos dijo que fuéramos todos los días a desayunar con él.

Debido a los hechos relatados, Carlitos no se comportó como esperaba su afligida madre. FALTABA DE SU HOGAR Y DEJABA DE CONCURRIR AL COLEGIO, DONDE DEBÍA TERMINAR SUS ESTUDIOS PRIMARIOS. POR ESE MOTIVO, BERTA GARDÉS CONCURRIÓ A LA AUTORIDAD COMPETENTE PARA LOCALIZAR A SU HIJO. Esta, tras intervenir, detalló lo siguiente: Instruida por la policía de la provincia de Buenos Aires, Oficina Central de Identificación La Plata, donde consta:
* Causa: haber fugado del hogar. Registro central de detenciones nº 1614 Identificado el día 12 de setiembre de 1904. Detenido en Florencio Varela: Carlos Gardés, nacido en Tolosa; edad 14 años; profesión tipógrafo; domicilio: Uruguay 162; color de cutis: blanco; cabello: castaño oscuro; de la barba: imberbe; nariz: recta; estatura: 1,60; si lee; si escribe; Entregado a su PADRE O TUTOR: 17 de septiembre de 1904.*
ES ASÍ COMO SU MADRE LO PUSO NUEVAMENTE PUPILO, EN NOVIEMBRE DE 1904, esta vez en el colegio San Estanislao, de calle Tucumán 2546 en la ciudad de Buenos Aires.”


*) De acuerdo al certificado del colegio San Estanislao, era Charles Romuald Gardes, el hijo francés de Berta quien estaba cursando sus estudios pupilo en el Colegio San Estanislao, los que culminó en 1904, con 14 años recién cumplidos sobre el final de las clases, con 10 puntos en todas las materias.
Había estado pupilo antes de esa fecha, en 1901 y 1902 en el Colegio Pio IX.

BERTA GARDES NO PUDO PONERLO PUPILO ENTONCES A CARLOS GARDEL COMO CONSECUENCIA DE SU DETENCIÓN Y MENOS AÚN EN EL MES DE NOVIEMBRE, A UN MES DE LA FINALIZACIÓN DE CLASES.
Carlos Gardel había abandonado la casa materna desde hacía varios años cuando fue detenido en Florencio Varela y fue retirado de la comisaría por un supuesto “Padre”.
Ver el blog:
http://gardeltipografo.blogspot.com/

Guibourg acomoda los hechos para fusionar en uno solo a Carlos y a Charles.


EL ÚLTIMO BOHEMIO. Conversaciones con Edmundo Guibourg. Entrevistas de Mona Moncalvillo, Editorial Celtia, Bs. As., 1981, pág. 103.


Continúan los recuerdos de Edmundo "Pucho" Guibourg sobre Gardel y el barrio del Abasto:
"El Abasto para Gardel y para mí fue el nexo de unión que sirvió para toda la vida. Fue el paisaje, el entorno, el clima, la ciudad. Fue Buenos Aires condensada en las calles de un barrio pintoresco en extremo... Cuando yo tenía seis o siete años empecé a ir a la escuela con mi hermano mayor, que tenía dos años más que yo y un año menos que Gardel. Gardel andaba por los nueve años, era un chiquilín.(Aquí ya había acomodado la diferencia de edades a la del niño nacido en Toulouse) Como mi padre era francés a nosotros nos llamaban los francesitos, por eso nos dio una especie de tirria saber que hablaban en el barrio de un "francesito" que no éramos nosotros y queríamos saber quién era. Lo buscamos y lo conocimos. Nosotros íbamos a una escuela que estaba en Valentín Gómez entre Anchorena y Bermejo, hoy Jean Jaurés. En cambio este chico iba a escuelas "pagas", primero iba al Colegio San Marcos, un colegio privado, después fue al San Estanislao en la calle Tucumán y Centroamérica (hoy Pueyrredón). Tenía un delantal gris a cuadritos. Intimamos con ese chiquilín, fuimos al mercado juntos y cometimos con él un acto de ratería: robamos una manzana en un puesto. Ése es uno de los antecedentes de él del Abasto, que era "ratero". Tan ratero podía haber sido como mi hermano o yo... Así nos perdimos de vista, eso era cuando estábamos en primero o segundo grado de la primaria. (DEBÍA SER 1899 O 1900)”


*)Charles Romuald Gardes en 1899 tenía 8 años, ya que cumpliría los 9 recién en Diciembre, cuando ya habrían terminado las clases. Edmundo Guibourg nacido el 15 de noviembre de 1893 tenía entonces 5 años.


Fragmento de:
“Edmundo Guibourg y sus recuerdos con Gardel
Por Carlos Achával
Publicado en la Revista Flash, 1985

“En 1915 el cumpleaños de Gardel tiene ribetes dramáticos...

Guibourg: “A la vuelta de la gira al Brasil, con la compañía teatral de Guillermo Battaglia, Gardel celebró su cumpleaños con sus amigos. ERA EL 11 DE DICIEMBRE DE 1915 Y CUMPLÍA 25 AÑOS. Y a la noche resuelven hacer una farra. Salen cuatro personas: un maestro de porteñismo, que después fue administrador de la compañía Muiño-Alippi, de apellido Abelenda, el actor Carlos Morganti, que empezaba como partiquino, Elías Alippi, que ya era un galán considerado de prestigio, rival de Francisco Ducasse y Gardel. Y se van al Palais de Glace. Allá, un pendenciero borracho se la toma con la flacura de Alippi y empieza a molestarlo, a desafiarlo, a buscar pendencia.
¿Y quién sale a defender a Alippi? Gardel. Gardel que nunca fue compadrito acepta la lucha. Pero aparecen otros compañeros de parranda del borracho. Gardel acepta pensando que no se "van a ir a mayores". Toman un coche para ir al Armenonville y pasan por Libertador y Agüero, donde los intercepta el coche de los matones. Bajan todos a pelear, suena un tiro y cae Gardel herido. La bala entró en un pulmón, sin orificio de salida. El cirujano no quiso operarlo de ninguna manera, y Gardel aguantó toda la vida esa bala en el pulmón, que no le impidió cantar.”

En “Tres estudios Gardelianos”, José Gobello nos cuenta:
“En la madrugada del 11 DE DICIEMBRE Gardel invitó a Alippi y a otro cantor de la compañía, Carlos Morganti- el mismo que años más tarde estrenaría el Tango “Buenos Aires”-a celebrar su cumpleaños en el Palais de Glace, de la calle Posadas, donde con anterioridad habían funcionado un velódromo y una pista de patinaje sobre hielo. Tres años antes el Barón Antonio María de Marchi había organizado allí una exhibición del baile del tango. Por el año 1915 el Palais de Glace era un cabaret. En aquella madrugada, CUANDO CUMPLÍA SUS 28 AÑOS, Gardel recibió un balazo y el proyectil lo acompañó durante toda su vida, inofensivamente alojado en su pulmón izquierdo”.

Es evidente que ambos autores SUPONEN que Gardel cumplía 25 años el uno, 28 años el otro. No dicen que Gardel mencionara cuantos años cumplía, tal vez porque de acuerdo a lo que siempre declaró con respecto a su edad en 1925 confesaría más de 30 años. (En 1933, en su cumpleaños en el viejo Café de París confiesa a sus amigos íntimos cumplir 49 años)

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Otro fragmento del reportaje de Carlos Achával de 1985:

«Ahora le voy a relatar una cosa que me contó él. No puedo precisar con exactitud la fecha, pero ya era un hombre hecho y derecho. Seguramente estaba cerca de los 30 años. Un día me dice:
- "Te voy a contar una cosa que no te conté nunca. Estuvo el viejo..."
- "¿Qué viejo?"
- "Mi padre."
- "¿Cómo, lo viste?"
- "No. Vino de Toulouse a ver a mi madre, sabiendo que yo soy un artista ya conocido y ofreciendo reparación tardía. La vieja me dijo... Yo le pregunté: "Mamá, ¿qué le contestaste?" Y me dijo que dependía de lo que yo le dijera. Que todo dependía de mi voluntad, no de la de ella. "¿Vos lo necesitás mamá?" Y me dijo que no lo necesitaba."
- "Yo tampoco, no solamente no lo necesito. No lo quiero ver".»
«Se llamaba Paul Lasserre. Con dos eses y dos eres.»
"Lo que te quería decir para que te rieras un poco conmigo, es que... ¿Sabés cómo me llamo? Charles Romuald Lasserre."
Y le hacía una gracia. "¡Qué fenómeno!" -decía- "¡Qué fenómeno!"»
¿Él no sabía cuál era su verdadero apellido, el de su padre?
«¡No! Ahí se enteró. El hombre vino de Toulouse, posiblemente para hacer una reparación de hombre modesto. Era un hombre de clase media, muy correcto, parece. Un poco rústico, hombre provinciano. Seguramente en el momento en que él sedujo a Doña Berta era casado. Y estará viudo cuando vino. No conozco nada más. Nunca profundicé esa historia. Recuerdo esa confidencia pasajera, a la cual no le di importancia y tendría que habérsela dado.»


Según la investigadora Guadalupe Aballe “el acta de nacimiento de Paul Lasserre lleva el número 1655 y tiene una nota marginal: «Contrajo matrimonio con Marie Anne Broyer el 29 de septiembre de 1898 en Toulouse». Lo notable de este dato es que ya sabemos que en el momento de nacer Charles Romuald PAUL NO ESTABA CASADO, NI TENÍA HIJOS, ERA UN MUCHACHO SOLTERO DE 24 AÑOS, uno menos que Berta.
Más datos obtenemos de su acta de defunción: falleció el 20 de noviembre de 1921, en la calle Arnaud Vidal 15, propietario, viudo de Marie Anne Broyer”.
Y Agrega. “Si Lasserre viajó a Buenos Aires después de finalizada la guerra, este viaje tuvo que tener lugar con posterioridad a 1918, para regresar a Francia donde falleció pocos años después” en 1921.

Otros investigadores informan que:
El 19 de diciembre de 1919, nace su hija Fanny, como resultado de sus amores con Clementine Amiel.
Estas circunstancias hacen poco creíble el viaje de Paul a Buenos Aires entre 1918 y 1921.

Además, no existen registros de su llegada a Buenos Aires en esa fecha ni en anteriores, por lo que es lícito suponer que se trata de otra mentira más destinada a inventarle un padre francés a Gardel.


Para terminar volvamos a Nelson Bayardo, quien en 1º Abecedario Gardeliano, finaliza el segmento dedicado a Guibourg diciendo:
“Pero no para aquí la cosa, y el señor Guibourg acentúa el drama de los defensores de la tesis francesista, que ni siquiera por equivocación logran ponerse de acuerdo.

Berthe Gardes, el 6/6/1936 dijo a “La Canción Moderna” que su “esposo” y “padre” de Gardel, se llamaba Paul Romuald Gardes, y era militar y había muerto “sin que su hijo pudiera conocer el calor de su alma”.
Pero para el Sr. Guibourg, ni murió ni fue guerrero. Y lo que es mucho más grave aún, siguiendo con sus contradicciones, le da DOS nombres y ocupaciones diferentes.

En “Buenos Aires Tango ‘85” (julio-agosto) narra con lujo de detalles un diálogo que ubica en Buenos Aires, en el cual Gardel le cuenta que su “padre”, de nombre Paul Lasserre obrero distinguido, viajó desde Francia para pedirle casamiento a Berta Gardes.
Y en “Tango y Lunfardo”, noviembre 1991, ahora frente al Sr. Jacobo de Diego, cambia la escena y los personajes. El “padre” de Gardel se llama ahora Charles Laforgue, no habla con Doña Berta sino con el mismo Gardel, y el hecho ocurre en París, no en Buenos Aires. ¿Entonces?
Desconocemos por cual de los tres se pronuncia la “Historia Oficial”, pero lo que resulta obvio, es la total desaprensión y ligereza de la documentación en que se funda toda esta teoría del francesismo de Gardel.”



------------------------------- --------------------------------------- Resumiendo:
En 1935 Edmundo Guibourg no sabe dónde nació Gardel.
En 1975 lo conoció ya muchacho y a él y a Gardel los llamaban los “francesitos” cuando los veían juntos.
En 1981 lo conoció de niño y declara enfáticamente que es francés.
En 1985 sabe hasta el nombre del padre y que vino a Buenos Aires a ofrecerle su nombre.
En 1991 le inventa otro padre francés que le ofrece su nombre en París.

Cabe preguntarse entonces qué razones llevarían a Edmundo Guibourg a mentir alevosamente con el fin de hacer creíble el francesismo de Gardel.

Cabe preguntarse también por qué tuvo que recurrir Defino a testigos falaces para hacer creíble que Gardel era el niño francés nacido en Toulouse en 1890.

Creado por eloriental | 0 comentarios | 10/01/07 18:30

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