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Don Luciano Londoño López en Carlos Gardel - El Oriental

Don Luciano Londoño López

Publicación aparecida en El Colombiano, suplemento GENERACION, Tema central “Gardel es uruguayo”

El investigador Luciano Londoño defiende una polémica nacionalidad.


Carlos Gardel, un mito que permanece en su música y en la polémica sobre su origen.


Esta charla sobre el origen de Gardel está pensada para personas no conocedoras del tema y tiene un carácter informativo, pretendiendo solamente crear la inquietud de tipo histórico basada en la premisa: Gardel no nació en 1890, no era francés ni era hijo de Berthe Gardes. Está enmarcada dentro de los lineamientos propuestos por la Academia Porteña del Lunfardo: “Sacar a Gardel del anecdotario”.

En ésta se trata un tema meramente histórico, que nada tiene que ver con el arte de Gardel, quien (aparte de los dos lugares que se disputan su cuna) se desarrolló artísticamente en Argentina, país cuya música popular contribuyó a internacionalizar y en el cual se nacionalizó en 1923.
La tesis francesista hace quites a la verdad (ocultando hechos e ignorando otros) con el fin de tender un manto de olvido sobre el origen del cantor, el cual es el punto más polémico de su biografía.

Muchas personas, entre ellas el suscrito, desde 1994, hemos solicitado algo obvio para solucionar la discusión: Un examen de ADN. Esta solicitud se ha hecho de manera insistente desde Uruguay y por parte de algunas personas desde Buenos Aires. A esta solicitud le han resultado enemigos, todos seguidores de la tesis francesista, tal vez por temor a que se conozca la verdad: unos dicen que los restos que hay en la Chacarita no son los de Gardel, porque hubo confusión en la marcación de los diversos restos en Medellín y también posteriormente en el traslado a Buenos Aires. Y otros, con una jueza argentina a la cabeza, (a quien se le realizó el pedido en 2004) dicen que no se le puede hacer el examen a los restos de Gardel.

Hemos llegado a la paradoja de que se les han podido hacer los análisis de ADN a los restos de Francesco Petrarca (650 años después de fallecido) y a los de Cristóbal Colón (500 años después de muerto), a los del Zar Nicolás II (85 años después de su asesinato), pero a los restos de Gardel, 70 años después, no se le puede hacer este examen.

Como bien lo dice en su libro Repatriación de Gardel, el escritor y vicepresidente de la Academia Nacional del Tango, de Buenos Aires, Ricardo Ostuni, “nadie, seriamente, puede sostener como verdad inconmovible que Carlos Gardel nació en 1890”, puesto que “son demasiadas las constancias que presumen una fecha muy anterior a la que surge del acta de Toulouse”. “¿Por qué el empeño de regalar a Francia la cuna de un hombre que siempre quiso ser criollo? (…) Por ello causa asombro la cantidad de argumentos que se han elaborado para invalidar la voluntad de Gardel de declararse uruguayo (…) en el fondo subyacía un viejo antagonismo irracional con la vecina orilla.

Sea como fuere la leyenda del desertor resulta insostenible (…). Es sugestivo el silencio judicial ante estas enmiendas, que claramente constituyeron un acto doloso, que torna nulo de toda nulidad el testamento”.

El testamento: Este documento no era necesario. Si Gardel hubiera sido hijo de Berthe, ella lo heredaba sin necesidad de testamento. Éste se elaboró simplemente para que Berthe Gardes pudiera cobrar la herencia del cantor. Ella no tenía con él vínculo legal alguno que así lo permitiera. Con el testamento se evitó que la herencia pasara al fisco argentino, ya que Gardel se había hecho ciudadano de ese país en 1923. Luego Armando Defino hereda a Berthe Gardes, también con un testamento ológrafo de por medio. Finalmente Defino vende (por poco dinero) los derechos autorales a Razzano, a pesar de estar ello prohibido expresamente en los estatutos de Sadaic, con la anuencia e intermediación de Canaro. ¿Qué sería lo que sabía Razzano que tanto atemorizaba a Defino?

La escritora y poetisa Olga Orozco, en el suplemento de La Nación de junio 23/1985, escribe un artículo sobre Gardel, en el que introduce elementos de duda que por sí solos se encargan de dar la respuesta. Dice ella en su nota: “¿Cuál es, pues, la fecha de partida? ¿1883, 1884, 1887 o 1890? ¿Y cuál es el lugar: Francia o el Uruguay? Sería lógico que el notorio y notable cantor se quitara edad, pero no que se la aumentara. ¿Y por qué declarar una patria por otra? Se ha dicho que con documentos argentinos eludía su infracción al servicio militar uruguayo y viceversa, y también se ha argüido que el motivo era no aparecer como desertor francés después de la Primera Guerra Mundial, sobre todo.

Pero, ¿preveía la guerra, preveía futuros y triunfantes viajes a Francia desde su oscura niñez? ¿Y cuál es el documento legal que lo autoriza a usar el seudónimo Carlos Gardel en todos sus papeles, si su verdadero nombre es Charles Romuald Gardes? ¿Lo era en realidad? Se ha acusado a Defino de haber fraguado el testamento de Gardel en que así lo declara, para ser el albacea de doña Berta, quien lo nombra a su vez heredera universal. Extrañamente, unos años después, al heredar a doña Berta, Defino vende a Razzano, con quien estuvo y siguió estando enemistado, todos sus derechos, por casi menos que un plato de lentejas. ¿Y por qué tenía Gardel que dejar un testamento nombrando especialmente como heredera a quien lo era de todos modos, por vía natural?

A menos que ese testamento sirviera a un mismo tiempo para documentar un parentesco declarado, pero dudoso o inexistente”.

El escritor Horacio Salas, autor del libro El tango, traducido a más de quince idiomas, dice refiriéndose a Gardel: “En todos sus documentos y entre sus amigos decía ser uruguayo (...) amigos del cantor aseguraban que privadamente reconocía ser del ochenta y tres”. Y plantea, además, una opción cuya solución parece estar implícita: “(…) si es verdad que en el Abasto le decían El Francesito, también lo es que en todos sus documentos y entre sus amigos, decía ser uruguayo (…). Estos datos se reiteran en otros documentos, el último de los cuales, la escritura por la compra de unos terrenos en Montevideo, es de octubre de 1933. Ese día figura como testigo quien luego sería su albacea, Armando Defino, quien es justamente el mayor sostenedor de su nacionalidad francesa, descubierta sólo después de su muerte, en un testamento ológrafo que muchos suponen falso. Allí Gardel figura ser nativo de Toulouse en Francia, nacido el 11 de diciembre de 1890. Sin embargo, algunos amigos del cantor aseguraban que privadamente reconocía ser del ochenta y tres”.

El escritor Blas Matamoro, en su libro Carlos Gardel, expresa: “¿Es falso el testamento atribuido a Gardel y suscrito el 7 de noviembre de 1933? Razzano y otros así lo han dejado entrever… Y agrega: “En resumidas cuentas, es muy factible que el testamento atribuido a Gardel, y que fue cabeza de expediente en su testamentaria, sea falso. Concurren varios indicios a fundar esta conclusión: fecha y lugar de nacimiento, contradictorios con los habitualmente conocidos en la vida del artista; necesidad de evitar la sucesión vacante (que pasaba al fisco argentino); posibilidad por parte de Defino, mediando consentimiento testamentario de la señora Gardes, de quedarse con el patrimonio de Gardel; existencia en poder de Defino de papeles suscritos por Gardel en blanco, según consta en su correspondencia, lo que habría facilitado la fragua del testamento ológrafo intelectualmente falso, y con firma auténtica de Gardel”.

El periodista Tabaré Di Paula dice en julio/1969, en el número 27 de Todo es historia: “Una copia de una partida de nacimiento extendida catorce años antes y un presunto testamento ológrafo del cantor, propiciaron el montaje de un rostro sobre otro, confundiendo a Gardel con una persona ajena, insertándola en otra vida y otra historia. Ya se vio que la edad del cantante no podía coincidir con el natalicio de 1887. Mucho menos podía coincidir con el de 1890. Aunque no corresponde ahora pronunciarse sobre las irregularidades que hicieron posible una fabulación semejante, parece indudable que el supuesto testamento está amonestado por una seria contradicción jurídica, ya que un texto consagrado a establecer el auténtico nombre de una persona no puede ser firmado luego con el nombre seudónimo (…)”.

El escritor y periodista Osvaldo Soriano, en la contratapa de Página 12 de enero 29/1995, dice: “…sólo que ahora -con Gardel uruguayo-somos todos un poco más uruguayos que antes (…). Por ahora no creo que haya devaluación. Pero si los taxistas se enteran de que Gardel era uruguayo, en una de esa no hay más remedio”. Soriano, en La Maga (n.º 28, especial, Buenos Aires, 1997), en nota del cineasta Héctor Olivera, fue terminante al condenar el oscurantismo que rodeó el origen del cantor: “(…) quienes se niegan a aceptar que El Mudo fuera uruguayo, eran los argentinos que asumían este asunto con la misma rivalidad rioplatense que si se tratara de un campeonato de fútbol”.

La documentación de Charles Romuald Gardes:
Defino y Berthe, quienes fraguaron el fraude respecto a la herencia del cantor, estaban seguros (muy posiblemente porque Charles Romuald había muerto) de que éste nunca iba a aparecer a reclamar nada. Por ello utilizaron su documentación.

La edad de Gardel:
Durante toda su vida, Gardel se aburre de confesar pública y privadamente una edad cercana a los cincuenta años, y luego termina (según la tesis francesista) muriendo a los cuarenta y cuatro y medio...

Pero la verdad es que, cuando Gardel muere en Medellín, pasaba los 50 años, tal como lo atestiguan una impresionante cadena de declaraciones de personas incluso contrarias a la tesis uruguayista, demostrando la imposibilidad de su nacimiento en 1890, condición “sine qua non” de su francesismo.

Gardel era uruguayo:
Gardel siempre dijo que era uruguayo y así lo admitió en varias ocasiones, entre ellas en declaraciones a los periódicos:

1) A La tribuna popular el 1º de octubre de 1933 le dice: “Nací aquí en Tacuarembó, lo que por otra parte, por sabido, es ocioso aclarar”.
2) Al Imparcial el 4 de octubre de 1933 le dice: “Soy nacido en Tacuarembó y tengo 46 años”.

3) A El Telégrafo (de Paysandú) el 25 de octubre de 1933 le dice ante la pregunta de cuál era su nacionalidad: “Un artista, un hombre de ciencia, no tiene nacionalidad. Un cantante tampoco, es de todos y sobre todo, su patria es donde oye aplausos, pero ya que insiste, uruguayo, nacido en Tacuarembó”.

El compositor, músico y bandoneonista Astor Piazzolla, en sus Memorias, señala al referirse a la época en que conoció al cantor en Nueva York (1934) que Gardel “hablaba como uruguayo”.

El maestro Julio De Caro, íntimo del cantor, en la película Crónica de un día triste, de Raggy y Bortnovsky, dice: “Gardel actuaba como uruguayo, se sentía uruguayo, y cada vez que podía, escapaba para allá”. Y en una carta que De Caro envió a Erasmo Silva Cabrera le dice: “Y como epílogo agrego que yo también pienso que Carlos Gardel es URUGUAYO”.

El cineasta Eduardo Morera, quien dirigiera a Gardel en los cortos de 1930, en entrevista que le hiciera Enrique Estrázulas en el periódico El País (Montevideo junio 24/1994):
E.E.: ¿Usted conoció a Armando Defino?
E.M: “Sí, cómo no. Fue el que hizo pelear a Gardel con Razzano. Se duda mucho de que el testamento de Gardel fuera real. (…). El verdadero Gardel que usted conoció era otro. (…). Yo sé que era uruguayo. No sé si hablé con él sobre eso porque pasaron sesenta años, pero todo eso se sabía”.



Breve resumen

Está claro que, para permitir que la herencia de Gardel pasara a manos de la mujer que le cuidó en su niñez, y siguiera luego su tránsito hacia las arcas de su apoderado Armando Defino, “factotum” de la operación, se armó toda una trama (que incluye un registro civil de nacimiento de otra persona y un testamento falso).

Sin embargo, en el ambiente tanguero y cultural de Buenos Aires se conocía de sobra la verdadera relación de Berthe Gardes con Carlos Gardel, y, además, tantas décadas de prejuicios y absurdas ocultaciones de la verdad, en Argentina, no llegó a comprometer la opinión seria de la intelectualidad porteña, la cual exhibió su resistencia a aceptar de plano tan oscuro episodio, puesto que era de conocimiento general que Gardel no nació en 1890, que no era hijo de Berthe Gardes ni era francés.

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Autor
Luciano Londoño López

Profesión:
Abogado
Nacionalidad:
Colombiano

Contexto
Hay un asunto en la vida de Carlos Gardel que es motivo de las más acaloradas discusiones. ¿Nació el Zorzal Criollo en Francia? ¿Nació en Uruguay?...

Hay quienes muestran, para probar lo primero, su partida de nacimiento, entre otros documentos, y los otros, para demostrar lo segundo, se apoyan también en documentos, frases dichas por el cantor y por sus amigos; artículos de prensa, testimonios directos, entrevistas... Luciano Londoño López, invitado a Café Generación, presentó la tesis que defiende que Gardel es uruguayo.

Sin duda, la manera de descubrir la verdad es con el ADN, que misteriosamente no se ha autorizado. Las razones pueden ser muchas. Tal vez algunos no quieran que se sepa la verdad...

Luciano Londoño López es académico correspondiente de la Academia porteña del lunfardo y de la Academia Nacional del Tango (de Buenos Aires, Argentina) y Asociado correspondiente de la Academia de tango de la RepúblicaOriental de Uruguay. Ha dictado numerosas charlas en universidades y centros culturales.

Sus investigaciones y entrevistas han sido publicadas en periódicos y revistas de Colombia, Venezuela, Puerto Rico, España, Estados Unidos, México, Argentina y Uruguay. Y sus trabajos han sido incluidos o citados en 25 libros de autores de diversos países americanos.



OPINIONES SOBRE LUCIANO LONDOÑO:

José Gobello, Presidente de la Academia Porteña del Lunfardo (de Buenos Aires-Argentina) dice en “El Colombiano” del domingo junio 20/1999, página 1-D, en su artículo titulado “ADN para Gardel”:
“…, Luciano Londoño López, principal referente del tango en Colombia,…”

Nelson Bayardo, en la dedicatoria de su obra “Carlos Gardel a la luz de la Historia” (página 7) dice: “A Luciano Londoño López (Colombia), en expreso reconocimiento a una trayectoria que lo ubica en el máximo nivel de expertos en música popular de las Américas”.

Jorge Göttling, periodista estrella de CLARIN (de Buenos Aires-Argentina) opina lo siguiente sobre Luciano Londoño:
TANGO, MELANCOLICO TESTIGO, de Jorge Göttling (Editorial Corregidor, Buenos Aires, 1998).
"Para fortuna del tango y de la historia, en los últimos años vieron la luz criteriosos trabajos, algunos en forma de libro, otros manifestados en folletos, obra de prolijos investigadores, con pulcritud de lenguaje y de intenciones y también motorizados simultáneamente por una clara actitud docente y por una fervorosa adhesión a la tanguitud.

"Esta suerte de prólogo farragoso intentará acopiar algunas de las precisiones enumeradas por esos autores (José Gobello, Idea Vilariño, Horacio Ferrer, Horacio Salas, Luciano Londoño, para citar sólo a algunos) con un afán paralelo de homenaje al género y de reconocimiento intelectual a estos contemporáneos, en plena etapa creativa, indemnes e intactos en la búsqueda de la verdad".

Y en CLARIN, de enero 17/2004, Jorge Göttling en su nota "Tango en Colombia. El santuario del ángel caído" expresó:

“En la provincia de Antioquia, cuya capital es Medellín, el tango es materia viva, tiene presencia diaria y protagonistas que merecen ser conocidos. (…).

“Los investigadores son gente con formación universitaria y una clara tendencia al tango contemporáneo, sin olvidar las raíces. Constituyen el grupo de mejor conocimiento e información sobre el tema (…).

“Entre ellos se cuentan, en primer término, Luciano Londoño López, abogado, académico correspondiente de la Academia Porteña del Lunfardo y la Academia Nacional del Tango (de Buenos Aires-Argentina). Ha realizado selecciones y notas para discos; durante seis años dirigió el programa Club de Tango en la Emisora Cultural de la Universidad de Antioquia. Ha realizado programas especiales para las cadenas radiales colombianas Caracol, RCN, Radionet y Todelar, FM Federal y Radio Lavalleja (Uruguay) y la Emisora Cultural de la Cámara de Comercio de Medellín. Realizó programas de televisión para Teleantioquia y Veracruz TV Cable. Londoño López también dictó múltiples charlas en universidades y centros culturales. Sus trabajos y entrevistas han sido publicados en periódicos y revistas de Colombia, Venezuela, Puerto Rico, España, Estados Unidos, México, Argentina y Uruguay. Y sus trabajos han sido incluidos o citados en 25 libros de autores de diversos países americanos".

Luciano Londoño opina sobre programas de tango en Medellín:

En el periódico EL COLOMBIANO de agosto 28/2000, página 4-D, Sección Cultura, aparece publicada una nota titulada “El género rioplatense poco se escucha en Medellín. Del tango, sólo la fama”. Por Juan Carlos Mazo. En la misma se dice:
“El Consejo de Medellín declaró el tango como patrimonio artístico de la ciudad. Sin embargo, esa música, una de las más importantes del mundo, aquí se quedó atrás. Debate.
“Un fenómeno extraño ocurre entre las montañas de Medellín. Es como si por ese encerramiento no pudiera entrar o salir mucha música que se quedó anclada en su tiempo. Por ejemplo, la salsa de los 70, la música andina de los 50 y el tango de los 30.
“Por eso es curioso ver que el tango fuera declarado recientemente patrimonio artístico de Medellín, cuando de la escena tanguera sólo queda el recuerdo, uno que otro trabajador en pro de la música y algunos sitios que hablan del auge que tuvo en otro tiempo. (…)
“ANALFABETISMO TANGUERO. Otra posición es la de Luciano Londoño, investigador del tango, miembro de la Academia Porteña del Lunfardo, de Buenos Aires, y quien opina que “salvo los programas de Rodrigo Pareja y Rodrigo Agudelo, a los demás difusores del tango en nuestro medio, con Hernán Caro a la cabeza, les ha faltado conocimiento del tema y criterio histórico. Las audiciones de radio que realizan, llenas de analfabetismo tanguero, son programas cómico-musicales. Las estancadas y poco variadas programaciones de Lps y Cds han perjudicado al tango en nuestro medio y han logrado la paradoja de que, mientras el tango está en boga en todo el mundo, en Medellín ha decaído en el gusto popular. Con tristeza debo admitir que el tango no hace parte ya de la cultura popular de Medellín”.



Creado por eloriental | 0 comentarios | 26/06/05 21:56

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