Cucharitas y garrapatas
Historia triste de mi pueblo en Cucharitas y garrapatas
Historia triste de mi pueblo
Historia de mis ancestros 1ºparte(veridico)
Se alejaron de la zona mirando cada brizna de hierba que iban dejando atrás. Su padre iba con el seño fruncido y no le ofreció la mano como siempre; quedaba por delante un largo camino y una amenazadora incertidumbre. El había preguntado varias veces a su padre:
-¿Donde vamos Chao?...Chao,Chao (voz Mapuche para decir Papá)
Su padre seguía en silencio sin volver la cabeza hacia atrás, ya que no podía entender porque se alejaban de su ruca y esa sensación de opresión en el pecho que no le soltaba la garganta. No, no debía llorar, los machos no lloran.
Sin embargo se permitió mirar el lago y los grandes pinos que lo alimentaban cada año; ya crujía su estómago y no se permitió tomar ni un solo piñón con cristales de jarabe de arce.
Su madre, amorosamente colocó a cada miembro de su familia, collares hechos de piñones de Araucaria antes de partir, eran preparados por las mujeres, mientras cantaban y amamantaban a sus bebés; hervidos, los piñones, los doraban, luego una vez blandos ,los metían en el jarabe de arce hasta que bullían, luego los dejaban secar y garrapiñados(nunca mejor dicho, pues eran piñones)los pasaban por una cuerda de tripa,haciedo miles y miles; otras mujeres simplemente preparaban harina con los piñones.
Nadie recordaba desde cuando tomaron ese último alimento, pero no había duda que era un regalo de "Nguenechen" (Dios).
Cuando los hombres salían de caza o a la guerra, llevaban varios collares colgados de estas garrapiñadas, no podían parar a comer, ni dejar huellas, también llevaban Charqui, una tira de charqui, podía ser masticada por horas dando el alimento necesario para subsistir; un piñón crudo en la boca y dejarlo ablandar con la saliva daba la misma sensación, así engañaban el hambre y podían seguír caminando días y días.
Aún llevaban en sus retinas las montañas salpicadas de blanca nieve y los pequeños saltos de agua pura, entonces, mientras se pasaba la lengua por los labios, él pensó: "cuanta sed".
Por un momento cerró los ojos y se vio en el lago jugando con sus hermanos, los gritos de frío cuando alguno de ellos salpicaba a los otros, aguas puras como ninguna, pero frías pues venían de los glaciares. Se vio, pescando truchas enormes de colores como el arco iris con Trenk, su primo y, el reconfortante orgullo de llegar a la ruca y entregarle a su madre semejante tesoro adquirido en el río.
Ya no sólo sentía hambre, tenía frío y sueño, recordó la fogata en medio de la ruca circular, en la suave piel de gamo con la que se tapaba después de un día feliz, tratando de ver las estrellas por un hueco del techo, por donde escapaba el humo gris. Oía los susurros de sus padres, la confianza de saber que todo era paz y hogar.
De pronto cayó al suelo, se había quedado dormido caminando y soñando con el fuego y la barriguita llena.
Ya era noche cerrada y ni la luna los acompañaba, su padre trato de ayudarlo, pero un winka golpeo duro a su padre, solito se levantó, para no quedar rezagado...oía los llantos de la gran caravana de parientes y vecinos, todo su poblado gemía. Iban... iban pues, sin saber dónde,sin destino un fijo ,ya no pisaba hierba fresca, el camino era canto rodado, cardos y espinillo.
Los días trascurrían uno detrás del otro, hasta que lo hicieron perder la noción del tiempo,no sabía si eran días o meses.
Durante ese tiempo fueron quedando exhaustos por el camino los ancianos y niños pequeños, no se les permitieron darles sepultura, quedando como carroña para los buitres.
Las mujeres embarazadas, morían porque no les daban descanso a la hora de parir, nadie podía detenerse.
Vio a su Chachay (abuelo) sonreírle y creyó oír un dulce :
¡¡¡MARRICHIWEU!!! (diez veces venceremos)
Después de ese grito desgarrador vio como caía muerto, con la mirada hacia Puel Mapu, lloré hasta que se secaron todas las lágrimas, aún las que debería llorar para recordarlo, pero alguna vez podré llorarlas.
Pronto siguió a Chachay mi madre y mis hermanitas, no podíamos darles un adiós ni siquiera besarlos por ultima vez.
Una mañana empezó a nevar sobre nuestros pies descalzos, el frío como daga cortaba mis pies y por desgracia no moría, sólo comía porque mi padre lo ordenaba con la mirada.
Un día se acerco otro ejercito de wincas, discutían sin duda, un hermano que sabia el idioma de los perros, nos dijo que venían ordenes del gobierno argentino de que teníamos que ir hacia el Cuyo. Para entonces estábamos casi al ladito del mar, teníamos que volver muchas leguas hacia atrás, algunos cayeron dormidos en la marcha, pues ya éramos sólo huesos sostenidos por el cuero. Ahora olíamos nauseabundos, así como los Wincas cerdos.
Nuestra religión nos exige bañarnos cada día, sea invierno y en cualquier mes del año.
Sentí que papá tosía, con una tos extraña, sólo quedábamos él y yo de una gran familia, cincuenta miembros de los orgullosos guerreros Coliman.
Los Wincas hicieron una gran fogata para calentarse, pues el frío arreciaba, creí que el calor me alcanzaría y también me quedé dormido.
Al rato unas patadas en la espalda me despertaron instándome a seguir la marcha forzada. Miré hacia todos lados buscando a mi progenitor, pero no pude localizar a mi padre, desde mis entrañas grité a toda voz su nombre, los Wincas me molieron a palos para que reanudara la marcha. Entre sollozos y miradas a hurtadillas en busca de mi amado padre caminé compungido. Y ese es el último recuerdo de mi padre, pues nunca más volví a verlo
Creo que con las humillaciones, el hambre y los castigos me hice viejo en unos pocos años de vida, olvidándome de ser un Che (gente) pues las penurias de la vida me fueron convirtiendo en un animal.
Tras largas y penosas jornadas, por fin llegamos a Mendoza, donde nos botaron, ahí como si fuéramos un atajo de bestias, amontonados en un gallinero sin gallo y con mil gallinas.
El hambre, los piojos y las moscas eran el continuo martirio que nos fue diezmando paulatinamente.
Poco a poco, a cada uno, nos fueron reclamando los Wincas para trabajar en sus tierras como esclavos, con malos tratos y sin paga ninguna; nos asignaron un pequeño trozo de tierra donde armar un rancho, nada de Rucas. Se nos asignó, junto con ese trozo de tierra unas grandes parcelas de tierra para cosecharlas; y del fruto de cada cosecha podíamos quedarnos una mísera parte. Tuvimos que adaptarnos a alimentos que conocíamos, poco a poco nos fuimos adaptando a esa vida miserable de cautiverio. El dolor, la sangre y los golpes, me transformaron en un hombre de verdad.
La pionada a veces era alegre y en otras con angustia recordaba la tierra ancestral.
Había una chinita linda pues, ay que verla como caminaba ella tan orgullosa iba y venía entre la peonada, haciendo sus labores muy aplicadita; era arisca nomás, pero pucha que valía la pena pelear por esa chinita cuando se me antojó enamorarla.
Un día de mucho frío casé un zorro con una cola muy larga, lo descuerié nomás y se lo regalé con mi mejor sonrisa. ¡Huija! la chinita me sonrió y al tiro le dije:
”¿Chinita linda te quieres arrimar a mi rancho pos?”
Ella salió corriendo, me quedé desencantado y volví pal campo. Por la noche llegando al rancho vi luz y de la chimenea salía humo,y al entrar ¡la pucha, que estaba linda la chinita!, tenía una gran cacerola llenita de puchero.
Me cebó unos mates con menta y yo, en cambio le entregue mi pañuelo; ella sin cruzar palabra alguna tiró todos mis trapos del catre, puso una gran piel muy bien trabajada, colocó sus trapitos que olían a lavanda en un cajón de un viejo mueble que me traje de un basural, cerro el toldo de la entrada y así sin mas, se desnudo completita nomás, ante este mapuche enamorau hasta los tuétano.
Fui el hombre mas feliz de este mundo, naide tenía una hembra como la mía, querendona y trabajadora como ninguna, se me quedó preñada y estuvo barriguda nueve lunas; parió solita nomás mientras yo la miraba y lloraba viendo como se rajaba como una sandia, ni un suspiro soltó.
Nació una niña con los ojos abiertos y me agarro un dedo y no lo soltó por horas. Llamamos a la Machi para nombrarla, con solo verla dijo:
“Esta será Machi, pues”. De nombre le puso Ailin, porque tenía la piel clarita en contraste con su pelo negro y sus negros ojos. Ahí mismito fue consagrada como Machi; ese regalo del cielo, con su espíritu simple y bondadoso, por siempre nos hizo muy felices.
Curaba a los animalitos ella solita ¡ay que linda pues, si curaba hasta serpientes heridas por los hurones!; ningún bicho le hacia daño, todos venían a ella mansitos cuando estaban heridos o sin ganas de vivir, entre hierbas y pucheros paso su niñez.
Un día, para nuestro pesar, nos dimos cuenta que ya era toda una bella mujer
No nació libre,solo era una niña que tenía una gran capacidad y un dominio sobre los sentimientos ajenos y eso incluía a los animales .
La Machi Antonia Ancamil ,decidió adoptarla para introducirla en el arte de ser la mejor Machi(mujer que sana ,mujer que cuida espiritualidad de su comunidad)durante las mañanas Ailin ayudaba en las labores del campo ,por las tardes iba directo al rancho de la Machi Antonia .
Fue en uno de sus viajes de un rancho al otro ,que se le cruzó el patrón del fundo donde nació y donde trabajaba cada día.
Quedó deslumbrada ante tanta plata,es sabido que para los Mapuches tiene una cierta categoría ,tener joyas de platería son abalorios importantes que suelen mostrar la dignidad de una familia.
Nunca había visto tanta plata junta y menos en un caballo ,quedó paralizada de miedo porque nunca había visto al amo .
Con el palo del rebenque,hizo girar cada mejilla brillante de juventud ,miró los negros ojos altaneros y desafiantes de Ailin ,le hizo una señal al capataz y desaparecieron.
Llego alterada ante la Machi ,cuando entro en el ranchito de misia Antonia ella estaba en pleno Machitun (curando un enfermo)Ailin si esperar ordenes,rápidamente comenzó a trabajar algunas hierbas en el mortero de piedra.
Cuando la Machi acabo su trabajo ,se acerco a la joven ,sabia que algo iba mal,hablaron de lo sucedido y Antonia preparó un brebaje que necesitaba para tener respuestas ,ambas bebieron de el.
El efecto fue muy fuerte y duradero ,la Machi pudo ver el dolor de Mapu(tierra)supo que todo se iría perdiendo ,supo que Ailin pasaría por una gran prueba,si salía viva de esto,sería una Machi renombrada.
Al día siguiente de madrugada ,despertaron por el galope de un caballo ,miraron detrás del toldo ...era el capataz.Que extraño ,aún no era tiempo de entregar la cosecha ,pero ahí estaba el ladino ,con mirada pícara sobre Ailin.Dijo que traía orden de trasladarla ante el amo.Los padres quedaron abrazados llorando,pues sabían lo que era el derecho de pernada,el amo siempre tenía el privilegio de desflorar a las vírgenes ,poseerlas siempre que quisiera y el orgullo de traer tantos hijos al mundo,les llevaba a reconocerlos y darles sus apellidos.
En la hacienda Ailin fue tratada como una reina la engalanaron como una Winca,la perfumaron con perfumes repelentes para su gusto ,acostumbrado a la elaboración de sus propios perfumes.
La llevaron ante el amo ,había una gran mesa llena de alimentos que nunca había visto ,fue servida como una reina ,aunque no tomó ningun alimento .
Al amo pareció importarle poco si comía o no,así que la llevaron a la recámara del señor y la desnudaron .
Unos días mas tarde preparando las tortitas de maíz para sus hermanitos ,sintió la primera señal y supo que tenía vida dentro de su vientre.Salio para el monte en busca de unas hierbas que hacen abortar ,preparó el brebaje y lo tomó ...horas mas tarde se sintió muy mal ,entonces vio a sus antepasados caminando por la tierra de nadie ,siempre vagando esperando ser libres.Se levantó como pudo y vomito hasta su alma.Acuno a su vientre y dijo "este será niño y será Mapuche ,solo mío "
Nueve lunas después nació su primer hijo ,lo bautizaron cristiano por orden del amo que los apadrinaba.
En la Iglesia del pueblo tenía un par de hileras de bancos que eran de sus familia ,su mujer y sus hijos legales.
En la ultima hilera de bancas estaban todos los hijos de las niñas de la hacienda ,Ailin tenía que ir a misa y sostuvo a su hijo cuando lo bautizaron.
En su entorno ningun joven la aceptaba,porque no estaba intacta y porque no parecía odiar a los vástagos del patrón .
Llegó un momento que el gobierno Argentino decidió prohibir a las Machis entonces Ailin tenía unos treinta años y tres hijos crecidos y sanos,por fin el patrón la había olvidado ella sola sacó adelante a sus hijos hizo caso de la ley ,los mandó a la escuela ,tenían nombres cristianos porque quedaron prohibidos nos nombres Mapuches.
Ella era misia Maria ,su hijo mayor Manuel,su segundo hijo Carlos y mi padre Roberto.Nadie la amó,nunca supo lo que era un beso robado por amor ,ni una simple caricia,se hizo recia y dura con los hijos ,muchas veces les quemaron el rancho,los hijos del patrón,por pura diversión .
Ailin llegó a ser la Machi mas poderosa de la región ,venían de muchos lugares a buscar su medicina,cuando un enfermo no tenia cura para su medico,lo mandaban al ranchito de Ailin ,curó muchas enfermedades ,sobre todo el mal de chagas ,las autoridades Argentinas decidieron que eso era un desafío a la buena medicina,así que le prohibieron curar de verdad ,solo debía darles hierbas a la gente y ser una curiosidad de la región.
Los hijos emigraron a otras regiones,porque eran rechazados por su propia comunidad y por los Wincas,se fueron a Buenos Aires a empezar nueva vida .
Cada mes Ailin recibía el sueldo de cada hijo ,nunca usó un peso de ese dinero ,ella no entendía de moverse con dinero.
Sufrió en silencio el rechazo de la sociedad en la que vivía ,porque los tiempos cambiaban ,los hijos del patrón ahora hacían estragos con sus coches y su altanería.
Siguió curando sin temor de ser detenida,no tenia miedo de nada.
Solo temía que el don de la Machi se perdiera .
Un día se presentó Roberto ,el mas joven estaba enamorado de una joven Italiana ,se iban a casar ,llegó de la Capital ,para tener la aprobación de su madre ,estuvieron abrazados mucho tiempo.
Roberto ya no olía como cuando ella lo alimentaba,notó que comía carnes rojas ,sintió pena por su vida y por sus hijos sin padre.
Roberto quedó asombrado,cuando su madre le entregó una caja ,llena de dinero.
Supo que era el dinero que le mandaban ,porque estaba en los mismos sobres en los que fueron enviados ,ella se lo dio,no quería aceptarlo,pero tuvo que hacerlo,sabia que a su madre no se la contrariaba,partió feliz y con la bendición de su madre.
Se fue con una promesa ,cuando tuviera una hembrita dejaría que su madre ,la consagrara para ser Machi.
Los años pasaba cada vez mas rápidos para Ailin ,ya tenia un cansancio viejo ,sus padres habían muerto hacia tiempo ya,nada la ataba a este mundo malo,solo la esperanza de esa hembrita .Ahora pasaba mas tiempo al sol calentando sus huesos y recordando cada frase de su padre,nunca ,por ningun motivo debían olvidar,lo sucedido a su pueblo,su mente retornaba al pasado ,ella y sus tres hijos ante el fuego ,ellos muy serios escuchando a su madre ,contándoles cada detalle de la diáspora de sus antepasados,contándoles como era Puel Mapu ,antes de que llegara el Winca malvado.
Sabia que cada hijo trasmitiría a sus propios hijos ,fielmente la historia de las tiempos en que ellos eran los verdaderos hijos de la tierra.
Primero nació un barón ,ella lo amó mucho,era la viva imagen de su padre ,pasaba los veranos con ella,porque nació con problemas respiratorios,sus ataques de asma eran muy fuertes,pero ella con su medicina y buenos alimentos consiguió curar al niño que cada día crecía alto y moreno,los rasgos eran tan de su pueblo que su corazón se henchía de felicidad.
Pese a que sus mayores fueron capturados y ahora vivían en el oprobio de la esclavitud de los Wincas,ella era libre; preciosa y fuerte como el sol de verano, tierna y dulce como las fresas que, poseía gran capacidad y dominio sobre los sentimientos ajenos, incluyendo a los animales .
La Machi Antonia Ancamil decidió adoptarla para introducirla en el arte de ser la mejor Machi(mujer que sana ,mujer que cuida la espiritualidad de su comunidad);durante las mañanas Ailin ayudaba en las labores del campo y,por las tardes se iba directo al rancho de la Machi Antonia.
Fue en uno de sus viajes, entre un rancho y el otro, que se cruzó con el patrón del fundo donde había nacido y donde trabajaba cada día.
Ailin quedó deslumbrada al verlo,pues su corcel estaba adornado con gruesas bridas de plata, igual que los adornos de su montura; por tradición,entre los Mapuches es signo de distinción y alcurnia, lo que da cierta categoría ante su parientes;tener platería son abalorios importantes que suelen mostrar la dignidad de una familia.
Nunca había visto tanta plata junta y menos en un caballo, por eso quedó paralizada de miedo, porque nunca antes había divisado al amo.
Él, con el palo del rebenquehizo girar las mejillas de Ailin brillantes de juventud ,miró con insistencia sus negros ojos altaneros y desafiantes,le hizo una señal al capataz y ambos desaparecieron.
Ella llego alterada ante la Machi. Al entrar el ranchito de misia Antonia la Machi estaba en pleno Machitun (curando un enfermo);Ailin si esperar órdenes, rápidamente comenzó a trabajar algunas hierbas en el mortero de piedra.
Cuando la Machi acabó su trabajo,se acerco a la joven, ya que presintió que algo andaba mal. Hablaron de lo sucedido y Antonia preparó un brebaje que necesitaba para tener respuestas, ambas bebieron de el.
El efecto fue muy fuerte y duradero, la Machi pudo ver el dolor de Mapu(tierra) y supo que todo se iría perdiendo;supo que Ailin pasaría por una gran prueba y,si salía viva de esto,se convertiría en una Machi renombrada.
Al día siguiente, de madrugada, despertaron por el ruido del galope de un caballo, miraron detrás del toldo y...era el capataz. Quedaron extrañados pues aún no era tiempo de entregar la cosecha, pero ahí estaba el ladino, con mirada pícara sobre Ailin. Dijo que traía orden de trasladar a la niña ante el amo.
Los padres quedaron abrazados llorando,pues sabían lo que era el derecho de pernada,ya que el amo se arrogaba el privilegio de desflorar a las vírgenes y de poseerlas siempre que él quisiera; su orgullo era traer tantos hijos al mundo como pudiera; llegando a reconocerlos como tales dándoles su apellido.
Ya en la hacienda, Ailin fue tratada como una reina y engalanada como una Winca; la perfumaron con aromas repelentes para su gusto,puesto que los mapuches acostumbraban a elaborar sus propios perfumes con flores del campo.
Fue llevada ante el amo donde había una gran mesa llena de alimentos que ella nunca había visto;,fue servida como una reina, aunque Ailin no probó ningun alimento.
Al amo pareció importarle poco si comía o no,así que, terminada la comida las sirvientas la llevaron a la recámara del señor y la desnudaron.
Unos días más tarde, mientras preparaba las tortitas de maíz para sus hermanitos sintió la primera señal, y ahí supo que tenía vida dentro de su vientre. Presta salió al monte en busca de unas hierbas que hacen abortar, preparó el brebaje y lo bebió ...
Horas mas tarde se sintió muy mal, entonces vio a sus antepasados caminando por la tierra de nadie, siempre vagando esperando ser liberados. Se levantó como pudo del camastro y vomito hasta su alma. Acuno a su vientre y dijo "este será niño y será Mapuche ,y solo será mío".
Nueve lunas después nació su primer hijo, al que bautizaron cristiano por orden del amo, que según la tradición del Winca él los apadrinaba.
En la Iglesia del pueblo tenían un par de hileras de bancos, la primera estaba ocupada por los familiares del amo, su mujer y sus hijos legales.
En la segunda hilera estaban todos los hijos ilegítimos de las niñas de la hacienda; la altiva Ailin debió sostener su hijo mientras lo bautizaron.
En su entorno ningun joven de la comunidad la aceptaba porque no estaba intacta y porque no parecía odiar a los vástagos del patrón.
Llegó un momento en que el gobierno argentino decidió prohibir las prácticas de las Machis y declararlas fuera de la ley;ya en ese entonces, Ailin tenía unos treinta años y tres hijos crecidos fuertes y sanos.
Por fin el patrón la había olvidado y ella sola sacó adelante a sus hijos. Haciendo caso omiso a la ley, los mandó a la escuela; como quedaron prohibidos los nombres Mapuches, ellos adoptaron nombres cristianos.
A ella se le conocía como misia María su hijo mayor como Manuel,su segundo hijo por Carlos y mi padre Roberto.
Ailin nunca llegó a saber lo qué era el amor de pareja, nunca llegó a imaginar lo que era un beso robado por amor, ni una simple y dulce caricia; se hizo recia y dura con los hijos. Los hijos legítimos del patrón muchas veces les quemaron el rancho, sólo por diversión.
Con los años, Ailin llegó a ser la Machi más poderosa de la región; caravanas interminables venían de distintos lugares en busca de su medicina; cuando un enfermo no tenia cura para su médico,lo mandaban al ranchito de Ailin, y gracias a su sabiduría curó un sinnúmero de enfermedades ,sobre todo el mal de chagas. En vista de lo cual,las autoridades argentinas decidieron que eso era un desafío a la medicina tradicional y le prohibieron hacer curaciones y solo debía darles hierbas a la gente y ser una curiosidad de la región. Ya adultos los hijos, al ser rechazados en su propia comunidad y por los Wincas,se fueron a Buenos Aires, a empezar nueva vida.
Cada mes, y sagradamente, Ailin recibía íntegro el sueldo de cada uno de sus hijos, pero ella nunca usó un peso de esos envíos, pues no sabía desenvolverse con dinero.
Sufrió en silencio el rechazo de la sociedad en la que vivía, habían cambiado los tiempos y los hijos legítimos del patrón ahora hacían estragos con sus coches y con su altanería.
Contraviniendo las leyes, siguió curando sin temor de ser detenida.
Sólo pensaba en que ese magnífico don que le otorgó la Machi pudiera perderse en el tiempo.
Un día se presentó su hijo menor, Roberto ,le confidenció que estaba enamorado de una joven italiana y que se iban a casar; viajó desde la capital para recibir la bendición su madre; ella lo acunó en sus brazos y estuvieron abrazados mucho tiempo.
Resignada advirtió que Roberto ya no olía como cuando ella lo alimentaba, notó que ahora comía carnes rojas; sintió pena por lo que había sido su vida y, por los hijos que trajo al mundo sin padre.
Cuando su madre le entregó una caja llena de dinero, Roberto quedó asombrado. Ahí supo que era el dinero que ellos mismos le mandaron por años para sus gastos; lo comprobó al ver los mismos sobres en los que le fueron enviados. Ella se lo ofrecía como un regalo de bodas pero él no quería aceptarlo,y a las finales tuvo que hacerlo, sabiendo que a su madre no se la podía contrariar,y así, partió feliz y con la bendición de su madre.
Se fue con una solemne promesa ,cuando tuviera una hembrita dejaría que su madre la consagrara para ser Machi.
Los años fueron pasando cada vez más rápidos para Ailin que ya tenía un cansancio viejo, sus padres habían muerto hacia tiempo ya,nada la ataba a este mundo malo,solo la esperanza de esa hembrita de su hijo Roberto.
Ahora pasaba más tiempo al sol calentando sus huesos y recordando cada frase dicha por su padre "nunca ,por ningun motivo debían olvidar,lo sucedido a su pueblo".
Su mente retornaba al pasado,ella y sus tres hijos ante el fuego,ellos muy serios escuchando a su madre, contándoles cada detalle de la diáspora de sus antepasados,contándoles como era Puel Mapu ,antes de que llegara el Winca malvado.
Sabía que cada hijo trasmitiría a sus propios hijos fielmente la historia de las tiempos en que ellos eran los verdaderos hijos de la tierra.
Primero nació un barón de su hijo Roberto,ella lo amó mucho,pues era la viva imagen de su padre; pasaba los veranos con ella porque nació con problemas respiratorios,sus ataques de asma eran muy fuertes,pero ella con su medicina y buenos alimentos consiguió curar al niño que cada día crecía alto y moreno,los rasgos eran tan de su pueblo que su corazón se henchía de felicidad y orgullo.
Unos años después ,nació la hembrita tan esperada,nació pequeña y totalmente rubia como su madre ,pero de todos modos,su hijo Roberto la entregó para ser consagrada .
Así es la historia real,fielmente contada,la historia de mi familia ,del amor de mi abuela; poco la pude tratar ,mi madre, por ser católica,temía el mundo desconocido de Ailin ,así que la apartó de la abuela y un par de años después de que la niña fuera consagrada, Ailin decidió que era hora de subir al canelo, de partir a Puel Mapu a encontrarse con sus padres y sus ancestros,danzar en frescas hierbas con el sonido del cultrún, respirar el aire limpio de la cordillera.
Así, en silencio, y con el alma henchida de orgullo, un día se esfumó de este mundo dejando sólo su cuerpo, pero su alma voló lejos.
En estos momentos, otra vez es joven y bonita, desde el éter cuida de sus nietos ,pero sobre todo, aguarda celosa el momento de la futura Machi.
©Noemí_Alas
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marejada de poemas
Creado por noelle | 0 comentarios | 20/09/05 09:51
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